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A B C- JUEVES i5 DE FEBRERO DE 190 b. PAu. 7. aDICION 1. ¿Y quién sino tú tiene la culpa de lo que sucede? Acordamos someternos á lo que por todos se conviniese y pones el veto si no te encargas del monopolio de la policía. F Estoy dispuesta á someterme á lo que todos dispongan; pero tú has hecho conocer que de ningún modo transigirías con que yo me haga cargo del orden interior, organizando la policía ó el ejército del Sultán. A. Y en eso cumplo ton mi deber, que son las necesidades de mi pueblo, y con la voluntad de todas las naciones, explícita, clara y rotundamente manifestada. F ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Cómo? A. En la primera sesión celebrada en Algeciras; en la sesión en que se acordó por unanimidad la soberanía del Sultán, la independencia de su territorio, el confiar á España y á ti la organización de la policía de nuestras fronteras y el régimen comercial de puerta abierta para todos; lo que significa que ningún pueblo tenga ventajas comerciales sobre otro. F A eso ni me niego ni me negaré nunca. A. ¡No te has de negarl En un país como Marruecos, ser dueño de la fuerza es ser dueño de todo; y sin quererlo tu misma, por la fuerza de las circunstancias, los franceses tendrían allí más facilidades que ningún otro extranjero para su establecimiento, para su comercio y para su industria. Y si eso es así, ¿por qué te has negado á aceptar cuanto confidencialmente te he propuesto? ¿Por qué has rechazado mi proposición belga? F Acuérdate del Congo. A. ¿Y la policía organizada por el Sultán con instructores extranjeros? F Ya has visto el resultado que han dado los instructores ingleses y los míos; además, ni los tiempos ni las circunstancias están ya para andar co i semejantes rodeos: el Sultán, ni puede hacerlo ni lo hará... A. ¿Y por qué no te has entendido con España para... F A eso estoy dispuesta; ya la ofrecí aumentar considerablemente su esfera de acción y A. Porque estás segura de absorberla tarde ó temprano. Créeme, no hay otra solución, si se reconoce la importancia del Sultán, que la división del territorio en zonas, en las que cada país responda del orden, ú otro cualquier sistema de internacionalización. F Pues bien; no, no y no, porque tu internacionalización es una germanizadón disfrazada, es tenerme á mí, á Franccia, á merced de los demás, á estar expuesta á choques diarios con todos los pueblos para que no pueda nunca gozar de paz y tranquilidad y para impedirme terminar mi misión civilizadora en África. A. Di más bien tus ideas ambiciosas de de crear allí un gran imperio colonial ¡unificando á Marruecos, con olvido de los intereses de- otros pueblos. F Yo tengo! 200 kilómetros de frontera, y, por lo tanto, más derechos que nadie. A. Y yo muchos intereses comerciales que defender, que son derechos que tienen tanta fuerza como otros. F Ya te he propuesto una intervención directa en el Banco, cuyos beneficios nos repartiremos entre las dos. A. Ya he estudiado tu proyecto, en el que me reservas la sexta parte del capital; gracias. F ¿Es que deseas una ruptura? A. No; Alemania es un pueblo trabajador y sólo ama la paz. F Bien lo demuestra el incendiario folleto que con tanto éxito acaba de publicar el mayor von Brucchausen contra Inglaterra. A. No es menos violento que el que ha publicado el almirante inglés Penrose Fitz Gerald contra Alemania; son genialidades que... F Que indican el estado de ánimo de los pueblos; están sedientos de lucha. A. Estás equivocada: amamos la vida y, por lo tanto, amamos la paz. Lo que sucede ahora lo tenía previsto mi gran canciller cuando afirmaba que los asuntos de Marruecos sólo podrían resolverse en las orillas del T hin ó en los Üalkanes. No quiero que caiga sobre mí una responsabilidad que no temo; pero que no rechazaría si á ello se me obligara. Esperemos á lo que resuelven nuestros amigos de Algeciras, y yo diré á mis diplomáticos que, respetando lo que yo considero esencial, hagan las mayores concesiones posibles. F Soy de tu opinión, porque á generosa no me gana nadie. Escribiré como tú, de igual modo. A. Adiós, y con la paz, F Con la paz, y adiós. No sé lo que Radolín y Rouvier se habrán dicho el martes; pero reitero lo que dije al principio: Francia y Alemania se hubiesen hablado así. FELIPE OV 1 LO En Toledo es oficial de la Armada, y de la Armada inglesa por añadidura, y su primera aventura le lleva á sentarse á la mesa del Primado de España, á quien trata desde luego de emprimar. CGSAS jTV os mejora sus horas y en las de Febrero sería injusto no reconocer una evidente mejoría. Días hermosos no puede asegurarse en redondo que los tengamos, porque todavía hay escarchas por las mañanas, cierzo helado por las noches y tal cual nubécula que al pasar nos espolvorea con nieve por las tardes; pero horas hermosas las hay, digan lo que quieran los termómetros. Febrero ha vuelto por su honor y si no busca la sombra el perro como en los felices tiempos délos refranes, la buscamos nosotros, los constantes y decididos amadores de la buena sombra. La cual escasea, desgraciadamente, todo lo que abundan la sombra negra y la mala sombra. Desde que la literatura se convenció de que su misión es reproducir la realidad de la vida usual y corriente, los criminales se encargaron del suministro de lo novelesco á los espíritus sedientos de extrañas y palpitantes emociones. En Keus, ascienda á ayudante de conhanza del príncipe de Battenberg. En Valencia, parécele poco la ayudantía y se convierte en el propio Príncipe. Para facilitar esta vida de príncipe con que había soñado, se preocupó ante todo de tener la Guardia civil propicia. ¡Lástima grande que el olfato de la benemérita diera al traste con sus fantásticos proyectosl Ignoro á cuánto ascienden las cantidades que ha logrado percibir como honorarios de su representación teatral. De todas suertes, creo yo que este gran cómico nos ha salido barato. 1 í na noticia que viene como pedrada en ojo... de toda la facultad de Farmacia. La prolongación de la vida no depende de drogas ni específicos más ó menos bombeados y más ó menos costosos. La prolongación de la vida es fácil y sale por una friolera, porque es de balde. El Dr. Titot ha descubierto que el secreto de la longev dad humana está en la voluntad. Todo hombre que al llegar á los setenta años está tan di cidido á seguir viviendo, que emprende una labor de duración lai- guísima... no se mucre. Calcúlese la revolución que este des cubrimiento está llamado á producir en la terapéutica. jAl diablo las kolas, y las cocas, y los fosfatos, y los fórmicos, y las ovolecitinas y todos los tónicos y reconstituyentes! Es más barato La gente lee cada día menos nuestras nove- y más eficaz emprender una labor de benediclas y cada día se enfrasca más. en la lectura de tino. los crímenes sensacionales. Aprender ei aieman, por ejemplo. De aquí que los amadores decididos y consCorregir las pruebas de una obra de ¡ogatantes de la buena sombra, señalemos con pie- ritmos. dra blanca los crímenes que tienen gracia. Estudiar ei moao ae aearstar las subsistenQuizá debamos al frío de este Febrero esta cias ó encontrarle el final y la moraleja al cuen nota de frescura con que la actualidad delin- to de la buena pipa. cuente nos favorece. CARLOS LUIS DE CUENCA Un delito de un fresco, de un caballero de industria, que es á la vez un caballero de gracia, no tenemos la suerte de poseerlo todos los días. Hay timadores que para la ardua tarea de sacar el dinero á sus semejantes escogen perI a desgraciada muerte del simpático y sonalidades más ó menos desdichadas. Este caballeresco marqués de Mendigoaspira á hacerse pasar por un agente de poli- rría hace fijar la atención en ¡os Córdovas, cía, de la clase del ful; aquél sueña con que le crean un nihilista fugitivo; el de más allá posee que tomaron parte tan principal en los todo su ideal en parecer un mendigo enfermo... sucesos políticos y en las guerras civiles El de hoy pica muchísimo más alto, y de- que conmovieron á España desde la muestra exquisito gusto, que nos le hace casi muerte de Fernando VII hasta nuestros días. simpático. LOS CORDOVAS