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B AÑO CUATRO E NUM, 3 9 7 CRÓNICA UN 1 YERSAL ILUSTRADA. NUESTRO CONCURSO DE LA LOTERÍA ABC te, la representación en Cortes, y, fado ut facías, son amparo y defensa de toda esa industria administrativa. ¿Cómo ha de querer ninguno de ellos que le remuevan y le destruyan el provechoso artefacto? ¿Cómo habrán de resignarse á la reforma? Preparémonos, si la actual situación se prolonga y el debate toma vuelos á presenciar una agitación tan verdadera y espontánea, como ía. representación que ostentan los que la han de promover. Ciertamente la obra presentada alas Cortes no es perfecta; pero es perfectible. ¿Qué más podrían desear los caciques, que ven un peligro en ella, sino que se la declarara intangible desde luego? Mas, no se debe olvidar que un prurito de rectificación y de enmienda puede ser también, paraHel caso, un arma de combate. Al presentar el Sr. Moret, siendo ministro de la Gobernación, un proyecto análogo, llovieron sobre éste las enmiendas, que inundaron el camino para que jlo pudiese pasar el carro. La oposición se mostró aun en las mismas filas de la mayoría. La propia amenaza se cernió sobre la labor del Sr. Maura, iniciada con igual orientación. Al presente, hay una ventaja grande y posátiva: en el fondo de esta cuestión coinciden los cíbs grandes partidos de Gobierno. Todo trabajo serio de mejoramiento y renovación ha de arrancar de la ipeforma de la Administración local con una tendencia moralmente higiénica y evolutivamente descentralizadora. El pensamiento capital es común á los jefes de ambos partidos y de consiguiente á los partidos mismos. El parecido de los respectivos proyectos da testimonio de esa comunidad. De todas suertes, la obra es demasiado grande para un partido sólo; más que por I3 magnitud de la edificación, por los esfuerzos que habrán de requerir los obstáculos amontonados sobre el terreno, que hay necesidad de desmontar y explanar. La política de pura negación y la faena de mera destrucción, que han sido la regla de conducta de nuestras colectividades en la vida pública, son ya cosa arcaica, convicta de esterilidad. Hoy la oposición no consiste en impedir al gobernante que haga nada de bueno, á fin de que esto no mejore su prestigio, ni fortalezca su posición. En el reciente debate sobre las bases arancelarias lo reconocieron y Jo hicieron constaV así los dos jefes, el del partido conservador y el del partido liberal. Todo aquello que, establecido por un Gobierno, se ve que puede servir para labor de bien al partido turnante cuando llegue al poder, merece el trabajo combinado de unos y de otros. Los hombres que desde la altura lo reconocen así, son los estadistas. En el trascendental asunto de la Administración de ÜEMADRID, 12 DE FEBRERO DE 1906 NÚMERO SUELTO, 5 CÉNTIMOS provincias y municipios, ese reconocimiento podrá dar de sí una obra nacional. MANUEL TROYANO Con Zr a e Aoy termina la publicación a de los nombres de las 4.55 j personas que nos han enviado, Ü la vez que sus señas, todos los boletines que publicamos durante el mes de Enero. Sentimos haber tenido que rechazar más de iy. 000 envíos de bonos que no reunían ¡as condiciones establecidas. Tina vez más, y con motivo del presente Concurso, ha puesto el público de relieve la gran circulación que alcanza A B C en toda España y el interés con que se colecciona nuestro periódico, enjugas de tirarlo una vez leído, como sucede con la mayoría de los diarios. Ponemos á disposición de los señores anunciantes (únicog lectores á quienes interesa la t circulación de un periódico) todos los documenlos á que nos hemos referido y mucho nos agradaría que- ee pasasen por nuestras oficinas para examinarlos y comprobar por sí mismos la veracidad de nuestras afirma aones. MADRID AL DÍA 1 os chaparrones que de madrugada cayeron sobre Madrid debieron sei nieve en la sierra. Sobre ella sopló el viento, que bajo un sol engañador hasta, mediodía y. con un cielo gris, nos heló los huesos en el transcurso del día. En fin, qué temperatura sería la de ayer que se suspendió la corrida de toros, lo último Nque se suspende en Madrid aunque caigan capuchinos de bronce y de punta. A primera hora de la tarde cayeron unos copos vergonzantes. E ¡voto popular decía que no nevaba de puro frío. Eran, sin duda, copos echados á volar por las empresas de los teatros que con ese recurso hicieron su Agosto en pleno Febrero. Con decir que hasta hubo gente en el Gran Teatro y en la Princesa, queda dicho lo suficiente para demostrar lo necesario que le fue á la gente buscar un entretenimiento bajo techado para matar la tarde. El 11 de Febrero, aniversario de la proclamación de la República española, fue celebrado con mítines, veladas y demás expansiones lícitas, con gran consumo de retórica y no menos derroche de excelentes propósitos. La jornada fue tranquila para Madrid. La curiosidad pública estaba pendiente de las noticias de Gerona, donde se reunían los barcelonistas para tratar de catalanismo. Se esperaban acontecimientos. Y el acontecimiento fue un chaparrón que ni enviado por encargo del Gobierno para dar una solución rápida y eficaz, sistema Lepine, al conflicto que se anunciaba. Hubo tres crímenes: uno de madrugada, en la plaza de Santo Domingo; otro por la tarde... ¿dónde había de ser siendo festivo el día? en los Cuatro Caminos, y el tercero, por la noche, en la calle de la Reina. En estos- hechos jugó su correspondiente papel la navaja. La gente sigue preguntándose: sflos cacheos son inútiles ¿por qué los ordenó la autoridad hace unos cuantos meses? Si no lo son ¿por qué se han abandonado? AEMECE CRÓNICA r POLÍTICA 1 NACIONAL. Antes aue el deOkBRA sobre eJ proyecto de ley de Adbate ministración local llegue á alcanzar la importancia y el relieve por el asunto metecidos, empieza un movimiento de resistencia ó de protesta contra él. Conviene mucho observar y analizar con tiempo movimiento semejante. Porque pudiera suceder muy bien que, originado por intereses egoístas, se desarrollase al amparo de la indiferencia délos más, y para el juicio de éstos usurpase con su clamoreo expuesto de la opinión. Sin la grande y espesa polvareda, que las dos grandes manadas de ovejas y carneros levantaban, Don Quijote no habría podido ver en su fantasía, los dos ejércitos de diversas e innumerables gentes, que tan- maravillosamente describiera. Antes de que la polvareda obscurezca la atmósfera política habrá que reconocer bien á los que tratan de levantarla. Aparte los reqelos inevitables en las provincias que para local tienen régimen de excepción y que de toda ley general sobre esa materia temen siempre alguna merma en sus facultades, se aperciben á resistir la interesante y necesaria reforma los caciques bien avenidos con el actual estado de cosas y que prevén con la innovación la pérdida del fruto de sus laboriosos aunque torcidos cuidados; las mesnadas de esos caciques, que han convertido los Ayunv tamientos en fincas y viven de tal renta, como si la hubiesen heredado; por último los que deben á tan aprovechada gen- ECOS POLÍTICOS 1 a cuestión militar. Seguirá hoy en el Senado el debate- so bre el proyecto de jurisdicciones. El Gobierno desea que termine hoy mismo la discusión y á conseguir esto tenderán sus esfuerzos; pero no puede asegurarse que consiga lo que pretende, porque depende de la amplitud que alcancen los discursos. El debate versará acerca de los artículos