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A 3 C. MM 5 DE FEBRERO DE IQÓ 6. PAG. 5 F H i n O í S. M EL REY ACOMPAÑANDO Á LA PRINCESA ENA Y Á SU MADRE LA PRINCESA BEATRIZ DE BATTENBERG EN UN PASEO POR EL BOSQUE DE BOLONIA, DE B 1 ARRITZ Fot. L. Jugaud Profilaxis de la tuberculosis propuesto hace dos años por el Dr. Tolosa Latpur, cuyas conclusiones son las siguientes: La profilaxis de la tuberculosis debe tener por base el mejoramiento físico, moral é intelectual de la raza humana. En tal sentido evitar las causas de la mortalidad infantil y descenso de población, mejorar la suerte de la mujer, educar á las madres, protegiéndolas y contribuyendo á que cooperen á la defensa de la vida en la sociedad, y por fin, el fomento de cuantas fundaciones se relacionen con estos extremos, como son: las mutualidades maternas, ¡os consultorios de niños de pecho, sanatorios marítimos, colonias escolares, casas maternales, etc. son los primeros problemas que urge resolver. Constituyendo el organismo humano I terreno adecuado para el desarrollo de! a peste tuberculosa, importa modificar los seres débiles y enfermizos, mejorando y abaratando la vida social por medio de la reforma de viviendas, alimentación sana, lucha contra e! alcoholismo y la sífilis é instituciones de cooperación y amparo al obrero y al menesteroso. 131. La profilaxis verdadera de la tuberculosis estriba en destruir ó atenuar los gérmenes infecciosos aislando en lo posible al enfei mo dcc. -o ta: crcu: os. i y tratándole con- venientemente en dispensarios ó sanatorios. La familia, por medio de la persistente acción educadora; los poderes públicos, mediante leyes fiscalizadoras y protectoras de salubridad pública, con organismos adecuados encat gados de aplicarla; la sociedad entera, por actos de solidaridad caritativa y filantrópica, están directamente comprometidos eñ la campaña de curación y profilaxis. El Dr. Larra pronunció el sábado pasado un hermoso discurso puntualizando importantes detalles y manifestándose de acuerdo con las conclusiones, y es de esperar que los insignes doctores que han pedido la palabra, contribuirán con su talento á divulgar y confirmar estas salvadoras ideas. X I f n catedrático de excepcionales condiciones, artista de mérito é investigador original, el Dr. Rodríguez Carracido, tomó posesión de su plaza de académico el domingo último. Disertó acerca de la Farmacodinamia de los modificadores de la oxidación orgánica contestándole el ilustrado académico y catedrático de la Facultad de Farmacia D. Juan Ramón Gómez y Pamo. Ambos fueron muy felicitados por sus magníficos discursos. UN ESTUDIANTE C e g ú n se cuenta, los esquimales, allá en sus tribus, rodeados de nieves perpetuas y viviendo una vida que aquí los civilizados llamamos salvaje, tienen tales costumbres, tales usos y tal concepto de las cosas, que ya quisiéramos parecemos á ellos é imitarlos, con la seguridad de que no perderíamos el tiempo. Los esquimales, á lo que parece, se dejan de leyes y de reglamentos, de proyectos y anteproyectos, de discusiones en los Cuerpos Colegisladores, y mucho menos de Tribunales altos y bajos, jueces, escribanos, abogados y corchetes; todo lo reducen á cosa muy sencilla: á crear el vacío al que delinque, estableciendo en esto una escala de penas. Se trata de un ser poco escrupuloso, materia dispuesta á cualquier perturbación: se le esquiva el saludo, y la conversación con él muy pocas veces se sostiene; se trata de algo más peligroso, de alguien que llegó más allá, que llegó á la perturbación y al daño: se le niega el trato con las gentes; fue más allá: se le crea un absoluto aislamiento; el vendedor no levende; todas las puertas se le cierran á su paso; huye la gente de él como de un apestado, y así la vida le es totalmente imposible. LA JUSTIGIAENTRE LOS ESQUIMALES