Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
II AÑO CUATRO, NUM. 388. CRÓ NICA U N I V E R SAL ILUSTRADA. jgMADRID, 3 DE FEBRERO DE 1906 NÚMERO SUELTO, 5 CÉNTIMOS preocupados todos con lo que podría ser desenlace de la tragicomedia, nadie hacía cosa alguna de provecho. La generalidad de la gente se hallaba cansadísima de las interminables negociaciones. Los periódicos caían ineludiblemente en una monotonía abrumadora. Divididos los pareceres, andaba harto desorientada la opinión. Apenas si las narraciones del regio idiüo, que ostenta sus encantos desde San Sebastián á Biarrítz, distraía y levantaba los ánimos españoles. No hemos salido aún de tal conjunto de circunstancias, pero estamos ya en el umbral. De cualquier cuadrante de donde sople el viento permitirá respirar mejor; iba enrareciéndose demasiado la atmósfera. Tantas reuniones, conferencias, enmiendas rechazadas, consultas infecundas, inútiles proposiciones de arreglo, han fatigado la opinión pública de tal suerte, que casi ha padecido un bien la noticia de la definitiva ruptura. E! Rey llegará y decidirá. Venir á Madrid para resolver estas cuestiones, en cuyo obscuro fondo bullen tantos intereses y pasiones, es un prosaico despertar de los más dorados ensueños, lo menos poético de la existencia para la política. Pero la vida ofrece con demasiada abundancia semejantes contrastes, sobre todo entre nosotros, donde es un puro contraste cuanto ocurrer, hoy más que nunca. Contraste con el régimen vigente y el espíritu moderno es la cuestión de competencia de jurisdicciones; contraste es la situación del Gobierno, que ha dejado libre el asunto al Parlamento y por causa de aquél va á sufrir una modificación profunda y quizá total; contraste, la actitud del general Luque, reconociendo públicamente que habrá que acatar la obra del poder legislativo y marchándose dasde luego porque no- se acata su voluntad; contraste, la conducta de la Comisión senatorial que, partida casi por mitad, apela á los generales miembros de la alta Cámara, para equilibrar mejor la balanza; contraste, el de estos señores llamados como senadores, y actuando como generales; contraste, el del partido conservador, declarando principal Ib secundario- -el alcance de las penas, la marcha del procedimiento- -y desentendiéndose de lo verdaderamente principal: la cuestión de las jurisdicciones; contraste, en fin, el de tanto liberal partidario del fuero de guerra, y tanto demócrata acomodaticio, que sólo toma en cuenta su conveniencia pasajera y circunstancial. listos contrastes, que la fuerza de la realidad saca á la superficie y la lógica de los hechos pone de relieve, debieran enseñarnos mucho; no nos enseñan ni probablemente nos enseñarán nada. Seguiremos dando al artificio la plaza principal en la vida pública, oara aue nos meta en berengenales como éste donde nos encontramos. Ahora lo que import: es ver cómo de él salimos. Porque eí mayor de los contrastes es el que presentamos por fuera, teniendo á la diplomacia del mundo cuíto reunida en casa para tratar de cuestiones que á la paz internacional importan, despertando también vivo interés con la probable bodí del Rey, y aprovechando locamente este expectación y aquella visita para presentarnos con nuestras peores prendas ante los ojos de los extraños. Deberíamos apresurarnos á cambiar de traje y de postura, y nunca hemos perdido el tiempo como ahora. MANUEL TROYANO CRÓNICA DE BIARR 1 TZ Jueves, i. Febrero. V a lo dijo Ma ü. Stael: Es tan bueno amar y ser amado, que este himno de la vida puede modularse hasta lo infinito sin que el corazón sienta fatiga No contaron con esto, sin duda, los organizadores de tas vistas de Mouriscot. Había para ellas un programa, tenían una fecha como límite, la fecha llegó y... el himno de la vida continúa cantándose más sonoro, con más entusiasmo, bordando con variaciones inéditas el tema eterno. crE! Rey se va mañana se dijo el día 29. trHoy no, mañana se repitió el 3o. x De mañana no pasa volvió á afirmarse el 3 i Y he aquí que hasta hoy, primer día de Febrero, nadie se ha atrevido á asegurar rotundamente ¡a fecha de la partida. Cuando está el amor de por medio, no es prudente hacer profecías en Febrero el loco. Agotáronseles á los fotógrafos las placas y las películas; á no pocos corresponsales se les agotó el dinero y regresaron á sus redacciones con lo puesto; hasta á algún garage se le agotó la provisión de gasolina. Es que el programa se sale de! programa. Y lo único que felizmente no se agota es el amor que aquí nos trajo a todos. Vinimos por cuatro días, acomodando á este plazo de ausencia haciendas y bagajes. Ya van transcurridos ocho. El gran Bacon, ¡bien sabía el inmortal inglés que también los corazones ingleses son inflamables! acertó cuando dijo que el amor es el perturbador del mundo. Ayer los regios novios compartieron su día ents dos establecimientos bien distintos; una joyería y un cementerio. En la primera, consagraron, según cuentan, recuerdos á los vivos, adquiriendo algunas alhajitas para sus huéspedes y amigos; en el segundo consagraran, según cuentan también, recuerdos á los muertos franceses, ingleses y españoles que allí duerme el sueño eterno desde aue la ambición de Bonaparte les quitó la vida. Yo creo que en uno y otro sitio el espectáculo, cual en la dolora campoamoriana, estaba dentro dej espectador. Fueron á amarse en la joyería como fueron á amarse en e) cementerio. Si en! as cenizas que allí reposan quedan rezagados algunos átomos de espíritu, de fijo que, a! ver unidos en estrecho lazo de amor al Rey Alfonso de España y á la princesa Victoria de Inglaterra, habrán palpitado esos restos con la emoción de un recuerdo; el de sus legiones anglo- españolas, aquellas que con Wellington y con Castaños, con Beresford y coa Mina, unieron la historia de ambas naciones con el perdurable vínculo de la gloria común. T LEVELFIELI MADRID AL DÍA j a festividad de la Candelaria fue bier aprovechada por los madrileños. E tiempo hermoso que disfrutamos hizo que los afortunados mortales que guardan lar fiestas, y en Madrid es la inmensa mayoría del vecindario, concurriese á los paseos á oxigenarse é higienizarse. Hay que aprovechar los pocos días de descanse que ofrece este corto mes de Febrero de 28 días, de ellos tres domingos, una fiesta y tres de Carnav Descansaron las Cámaras; pero no ís política, que siguió diabólicamente enredada y respirando malestar á chorros. Como la palabra crisis no se cae de labios españoles desde hace unos cuantos meses, no fue novedad oiría ayer un millón de veces. La opinión no para mientes en que se diga que se va tal ó cual ministro. Le oye con sobrada frecuencia y sabe que, por desgracia, los que hablaron de marcharse, se van, al fin; pero, ¡ay! vuelven. De Algeciras, nada nuevo. Fue fiesta árabe además de cristiana, y, además, e sabido que en aquella costa se pasa el in vierno deliciosamente y que aún han de tardar los calores insoportables. De modc que Conferencia hay para rato. Una avería en el tranvía en la calle de Alcalá hizo que la circulación sufriese interrupciones, y aunque parece mentira, sirvió esto de pasatiempo á los miles de transeúntes de esa gran vía, única que, al parecer, en muchos años, tendrá Madrid. Así andamos de atractivos y de novedades que ese sencillo accidente constituyó un acontecimiento. La noticia de la gravedad del Sr. Romero Robledo circuló rápidamente poi Madrid y produjo hondo y general pesar. Ha sido toda su vida un simpático como dicen los franceses. Todo espíritu inquieto y demoledor ejerce en nuestro temperamento meridional influencia de atracción, y Romero Robledo ha sido uno de esos hombres. De ahí su popularidad y el sentimiento que por u estado siente Madrid CRÓNICA r POLÍTICA g ONTRASTES. No precisamente á una solución, pero sí á algo que ponga fin al actual insostenible estado de cosas hemos llegado. Era imposible continuar en tal situación. Los negocios públicos estaban y aun están en suspenso, porque,