Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C M 3 i r -Q L E S 3; D E E N E R O D E i 9 o 6 P A G 8. E D I C J O N i. DESDE ALGECIRAS de hombre de Estado, llevándose ei con- so. En el Congreso no pasaoa gran cosa: había flicto, desde el terreno donde primera- zn el salón de sesiones el grato ambiente, la mente estaba, a! Parlamento; en vano placidez profunda de las tardes en que se sabe también ha agotado los recursos de su que no ha de acontecer nada. Y hemos visto en las tribunas á una elegante y bella flama CRÓNICA TELEGRÁFICA habilidad para establecer las negociacio- con la cual nosotros, desde hace varias tardes, Martes, 3o, 8 nes sobre base de concordia. En medio sostenemos un silencioso diálogo. En el banco C I N CRÓNICA. N o no la hay, ni podrá del remolino de encontradas pasiones, la azu 1 se hallaban sentados el señor conde de haberla mañana, porque aquí no ocurre continuación del inestable equilibrio es Ronianones, el Sr. Gasset y el Sr. Concas. El nada ni ocurrirá; porque tocios estamos en el punto menos que imposible. La cuestión Sr. Alegret ha comenzado á hablar. Y ¿qué secreto de esta inercia y de estas pausas tan va reduciéndose á averiguar la manera me- deciu el Sr. Alegret? Nosotros mirábamos prolongadas como frecuentes. hacia! a tribuna en que se encontraba la interejor de caer, si la caída es inevitable. Ya lo he dicho: las Conferencias han perdisante espectadora; nadie tenía ningún interés La remporada transcurrida á la cabeza en oir al Sr. Alegret. Por el alto ventanal, do todo interés periodístico, todo interés crídel Gobierno habrá estado para el señor apaisado y partido por lindas estatuitas helénitico. Interés artístico nunca le tuvieron. Le Fígaro de hoy publicará en París un ar- Moiet llena de abrumadores cuidados, cas, entraba el suave resplandor del so! de la tículo de su corresponsal en Algeciras, demos- de contrariedades, de angustias, de amar- tarde; dos, cuatro ó seis diputados permanetrando í! fracaso de est i reunión diplomática, guras que se reflejan ya hasta en su fiso- cían inmóviles, echados sobre los divanes; tres adonde hemos venido únicamente á sancionar nomía. El puesto de presidente del Con- ó cuatro más escribían sobre sus pupitres con los acuerdos que la política germánica impuso sejo de ministros ninguno de los que lo ese gesto atento que Holbein ha copiado en hace ya algunos meses. sus retratos. El final di la comedia está previsto y los es- han ocupado durante este último períoUn señor grueso, que no conocemos, se h? do lo habrá merecido mejor que él, ni lo pectadoras comienzan á abandonar sus locahabrá pagado más caro. Hay, sin embar- levantado á hablar después del orador antelidades. rior. N o sabemos lo que quería este señor; Ya se ha initiado el desfile de periodistas go, una compensación: e Sr. Moret tenía este señor un diminuto bigote blanco y extranjeros. Los españoles que vinimos con la tiene h o y en la opinión pública más hablaba con una sencillez y una modestia enesperanza generosa de servir los intereses pa- simpatías, más autoridad, inspira, más cantadoras. ¿Qué viejos pueblos representará trios y de comunicar al público lo que el pú- confianza que la que antes tuviera i ins- este señor? ¿En qué viejas boticas se leerán sus blico tiene derecho á saber siempre, aguarda- pirara. Si de la ruda prueba á que se discursos, en tanto que, á intervalos, suena el mos la orden de regreso desolados, por no pohalla hoy sometido sale como el buen timbre de la puerta y entra una buena viejecita der prestar otro servicio útil que el de recoger silenciosa que suspira, con un papel y una bocada cuatro ó cinco días la nota oficiosa que deseo de la generalidad de la gente tella en sus manos blancas, transparentes? No pide, no habrá quien pueda disputarle tienen la bondad de comunicarnos los señores el primer sitio en el Gobierno ni en el lo sabemos tampoco; nuestra imaginación corre secretarios. desenfrenada un momento. Acaso todas estas Los diplomáticos pasean, charlan de cuando partido liberal. El verdadero carácter y fantasías y quimeras nuestras sean producto de en cuando hoy se reunieron los ponentes para papel de estadista, tan costoso de obte- estas largas miradas, inefables miradas que I? escuchar á Tattenbach, que aconsejó satisfacer ner y tan difícil de desempeñar en nues- bella dama nos envía. los deseos de los marroquíes) Entretanto, el tro país, le será en razón y en justicia Después de este señor desconocido ha habostezo es ¡a verdadera orden del día. reconocido. Y esto entre nosotros signi- blado nuestro buen amigo el Sr. Jesús García. Luis PARÍS fica por su rareza mucho. El Sr. Jesús García tiene á su lado una porPor lo mismo no se consigue sino iden- ción de papeles varios; y además, el Sr. Jesús tificándose plenamente con el interés su- García tiene dos pares de lentes y cuando va á leer uno de estos papeles, él se queda un mopremo del Estado, por encima de toda mento suspenso, perplejo, sin saber cuáles de conveniencia parcial de Gabinete y de los lentes ponerse. Y nuestro buen amigo, por partido; de todo motivo de transitorios lo que oímos, así á pedazos, lo que desea es EQUILIBRIO A excepción de Cano- arreglos nocivos á la naturaleza del poder que se imprima una gran actividad á un ex ROTO vas en los primeros tiem- oúblico; de toda sugestión tendenciosa; pediente Creemos que e! señor ministro ha pos de la Restauración y de Sagasta en ía de cuanto á los superiores fines del go- accedido á ello; é imaginamos que este señor primera época de Ja Regencia, os gober- oernante venga á oponerse. En pueblo ministro en algún momento, cuando se halle nantes españoles, por deficiencias propias como el nuestro, donde todavía rasgos en su despacho, se acordará de la petición del dará una ó faifas ajenas, se han hallado siempre semejantes son apreciados, la fuerza mo- Sr. Jesús García, tocará el timbre yen alguna breve y seca orden. Entonces alia con medios inferiores á la magnitud y na- ral que ellos representan da una ventaja misteriosa covachuela del ministerio, al cabo de turaleza de los problemas cuya solución inmensa para todo para el presente y para varios días, un señor que lee El Tmparcial muy Jes estaba encomendada. Nunca ha sido, el porvenir. En cambio, cualquiera clau- despacio y que tiene un pequeño gorro, se pues desahogada ai razonablemente en- dicación puede dar al través, qi izá para acordará de esta orden del ministro y dará él vidiable la posición de los hombres pú- siempre, con tamaños provechos morales. á su vez otra orden. En virtud de esta nueva fclicos en cuyas manos ha estado Ja direcEl espíritu público ve en el liberal de orden, en otro más lejano receptáculo, otro ción suprema de los negocios de la nación. toda la vida, en el demócrata convencido, señor que lee otro periódico y que tal vez tiePero habrá que convenir en que ninguno en el orador insigne, en el político de ne igualmente otro gorro, pronunciará á su se ha encontrado en circunstancias tan altos vuelos, el defensor de la índole vez otras palabras imperativas... Y así poco á poco de oficina en oficina, estas órdenes llegadifíciles, tan complicadas, tan adversas, propia de un Estado moderno, constitu- rán hasta un despacho en que haya un armario como las del Sr. Moret. cional y parlamentario, en el cual no grande y dentro de ese armario un enorme Tiene el insigne orador liberal que re- cabe el desequilibrio que se pretende es- mamotreto atado con una cinta de color de solver un conflicto no originado er su tablecer, y que hoy por hoy se encarna rosa. Y este mamotreto, gracias á la orden tiempo, y como instrumento principal en el conflicto de las jurisdicciones Si terrible y poderosa del señor ministro, será para la ardua solución, un Parlamento el Sr. Moret no respondiera á esta espe- sacado del armario y colocado sobre la mesa. Y de este modo, según los deseos del seño elegido con vistas al partido conservador ranza con su firmeza en el criterio adop- Jesús García, se habrá impreso una gran acti y sin fuerza ni homogeneidad alguna por tado en su primera actitud, el desengaño vidad al expediente. Ignoramos quién es el se el lado de los liberales. De esas Cortes sería tremendo. ñor que ha usado de la palabra después d pudo sacar en plazo angustioso, gracias á MANUEL TROYANO nuestro amigo. Había desaparecido de su tri su flexibilidad y á la benevolencia de las buna la bella dama y nosotros nos hemos mar chado también. oposiciones, unos presupuestos; pero no puede apartar los obstáculos enormes que IMPRESIONES AZOR 1 N estorban todo medio de equitativa conPARLAMENTARIAS cordia en el espinoso asunto de las jurisNoticias de Fomento WAR 1 AS COSAS. Hemos cerrado el libro dicciones. Le corta el paso la intransiEJxposición Ibero- Americana. de la Crítica de la razón pura, que estágencia en el propio Gabinete que preside; en su mismo partido, la rivalidad; bamos leyendo, nos hemos puesto esta magní- La dirección de Agricultura ha comuni cado una orden al director de la Escuela de corbata roja de que por cualquiera parte, la pusilánime desi- fica, esta portentosa nuestro querido amigonos Ingenieros Agrónimos para que nombre los ha hecho donación el dia ccmú. i. En vano lia mostrado alcances Sr. jVíovote. v nos hemos dirigido al Congre- individuos que han de lourur U Comisión en-