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A B C MARTES 3o DE ENERO DE 1906. PAG. 4. EDICIÓN Los ha habido! Y claro está que si los ha habido, ¿cómo varaos á tener confianza en el Gobierno? ¡No podemos tener nosotros, los que somos órganos de la soberanía nacional, confianza en ese Gobierno! exclama exaltado el Sr. Salmerón. Y el Sr. Moróte dice en voz baja: ¡Bien, bien! el Sr. unoy mira absorto, encantado, al Sr. Salmerón; el Sr. Marenco, de bruces detrás del orador, le contempla atónito; el Sr. Solaegui- -hombre admirable- -no sabe cómo componer su semblante; y el señor Lamana parece indicarnos con su gesto que él no ha oído nunca un discurso tan elocuente. la minoría conservadora se adhiere á lo dicho por el jefe del Gobierno. Es preciso mantener la separación de los poderes. El Gobierno es el que ha de procurar el esclarecimiento de los hechos. ¿No lo procura? Entonces el Sr. Salmerón podrá exigirle responsabilidades. Sin embargo, al hablar así el Sr. Dato, ¿interpreta fielmente el pensamiento del Sr. Salmerón? Indudablemente, no. El Sr. Dato no ha entendido lo que yo quería decir manifiesta el Sr. Salmerón. Pronuncia un elocuente discurso el ilustre político para demostrar que el Sr. Dato no le ha entendido, y luego el señor Dato demuestra fácilmente que la ratificación del Sr. Salmerón viene á agravar el problema. Y dicho se está que si el Parlamento no Todos tenemos, sin embargo, interés en que aprueba la proposición que defiende el ilustre esto se depure; este sentimiento nos une á topolítico, esto será un estigma para el Parlamen- dos He aquí lo que dice el Sr. Moret al to. Es preciso hacer luz; los mismos particula- contestar al Sr. Salmerón y al Sr. Dato. res deben estar interesados en ello. Y ¿qué se ¡Podremos discutir los procedimientos- -gridirá si no se realiza esta función? ¿No teméis ta el Sr. Moret- -pero salvemos la honradez- -exclama el orador, con la mirada centellean- de la Cámara! te- -no teméis que si el Parlamento no realiza Y ya parece que ha quedado terminado el esta función, pueda aparecer en este caso con aquel carácter que tenía el Senado romano allá debate, cuando el Sr. Junoy se levanta á haen los tiempos de la decadencia? ¿Es que que- blar; lo exigen estos mismos prestigios de la réis que se llegue á decir esto de la vida de Cámara. El Sr. Junoy desea que una interrupEspaña? Y es que indudablemente, como el ción que él había hecho anteriormente al señor Sr. Salmerón añade á seguida, se tiene el pa- Moret, se ponga en claro. Yo no quiero- -triotismo en los labios y helado el corazón. dice el Sr. Junoy- -que nadie me regatee el í Si rechazáis esa proposición- -concluye el derecho á indignarme. Explica el Sr. Junoy orador- -colaboraréis por el desprestigio de cómo él tiene derecho á indignarse; habla el Sr. Moret; habla el Sr. García Alix; habla el España en el mundol Sr. Soriano y se da por terminado el debate. Naturalmente, esto no le parece bien al seEl señor presidente del Consejo ha citado en ñor Moret. No es preciso extremar tanto las cosas. El Sr- Moret se levanta un tanto indig- el curso de una de sus peroraciones de ayer nado. Yo he oído las últimas palabras del se- una frase de un gran parlamentario: Montesñor Salmerón- -dice el Sr. Moret- -y yo os quieu. Nosotros citaremos otra. Diríase, digo que aceptando esa proposición demostra- querido amigo- -escribe uno de los personajes réis que son espíritus vacilantes tanto los que de las Carlas persas á otro, en la carfa C 1 X; -acusan como los que deciden. Está bien que diríase, querido amigo, que las cabezas de los se lenguaje que ha empleado el Sr. Salmerón más grandes hombres se achatan cuando están lo emplee el Sr. Soriano, que tiene habilidad reunidas y que allí donde hay más sabios, es para rodear de fuegos artificiales estos asun- precisamente donde hay menos sabiduría tos pero no un hombre de la gravedad del AZOR 1 N S r Salmerón. ¿Es que el Sr. Salmerón olvida que Montesquieu dijo que la única garantía de la libertad es el respeto á los Poderes públicos Duda el Sr. Salmerón del GobierA las dos y veinticinco llegará hoy en el no; pero, ¿qué motivos para dudar tiene el Sr. Salmerón? En Francia se condenó á un sudexpreso S. M la Reina. ministro, y aquí también se haría lo mismo. Los príncipes Alfonso y Luisa de Baviera, Unas exclamaciones de ligera duda que lanzan que han regresado de su expedición por Anen la minoría republicana cortan el hilo del dalucía, pasaron el día de ayer visitando los discurso al Sr. Moret. El Sr. Moret mira un palacios de Riofrío y San Ildefonso y los motanto estupefacto á los republicanos. ¿Por numentos de Segovia, acompañados de la inqué dudáis? B, preguntare! Sr. Moret. ¿Con fanta doña Isabel. qué derecho se atribuyen sus señorías cualidaLos infantes doña María Teresa y D. Ferdes morales que no tengamos nosotros? Todos los señores ministeriales sienten una ráfaga nando estuvieron en carruaje por la Casa de de entusiasmo. ¿Cómo el Sr. Ballesteros Vi- Campo. Banueva no ha de ser igual al Sr. Catalina y El viernes, festividad de las Candelas, habrá Bachiller? ¿Cómo el Sr. Castillo y García no solemne capilla pública en Palacio. se ha de parangonar con el Sr. Pi y Suñer? ¿Cómo el Sr. Molleda y Melcón no podrá ponerse á la par del Sr. Solaegui y Mígica? ¿Cómo el Sr. Sastrón y Piño! podría ser reputado inferior al Sr. Montes Sierra? ¿Como En el número de ayer nos fue imposible dar el Sr. Requejo Avedillo no ha de tener nues- cuenta, como hubiese sido nuestro deseo, de la tra estimación en el mismo grado que el se- bonita fiesta celebrada en casa de los señores ñor Muro y López? Un aplauso unánime, fer- de González Alvarez el domingo por la noche; voroso, delirante de la mayoría ha acogido la falta de espacio nos lo impidió. esta vindicación del insigne presidente del ConLos elegantes salones de su casa de la calle sejo. de Prim, donde entre otras riquezas hay una hermosa colección de cuadros antiguos, se vieY el señor presidente ha continuado hablando ron muy concurridos por bellas damas y por Y el Sr. Salmerón ha replicado al señor pre- bastantes caballeros. sidente. Los guardadores de la conciencia na Recordamos haber visto á la duquesa de Vacional- -dice el Sr. Salmerón- -somos nosotros lencia; marquesas de La Laguna, luciendo preEs preciso que se establezca una compenetra- ciosas alhajas; Sotelo, muy hermosa, con un ción entre la acción interior del Parlamento y vestido de encajes, blanco; Arguelles, Valdeila acción exterior de la plaza pública. Esto le glesias con elegante toilette; Aguiar, Atalayueparece también excelente al Sr. Moret; pero las, Casa- Torre, con elegante vestido negro el Sr. Moret- -dice él- -no quiere que se con- adornado con gasa blanca; Cor quista, viuda vierta el Parlamento en un tribunal. Y en este de este título; Almanzora, Prado Alegre, Santa punto se levanta el Sr. Dato y manifiesta qu Genoveva, Retortillo y Seijas. Condesas de la Encina, Pinoñeí, Requería Oliva de Gaytán, Zenete, Villamonte y CasaLombillo; señoras de Pardo- Bazán, con bonito vestido blanco y encajes negros; Dato, Rodrigáñez, Ochando, Barroso, Altunas, Bermúdez de Castro, Ezpeleta, Sarthou, Heredia y Carvajal, Borbón, con un elegante traje blanco; Manella, Orfila, Santana, Canthal, Lópej Chicheri, Vázquez, Armero, Rodríguez, Villanueva, Retortillo y León, Michels, Linares Rivas, Costi y viudas de Díaz Martein v di Alcalá Galiano. Señoritas de Dato, Mendoza Cárdenas, Fígueroa, Mercedes y Concha Santos Guzmán. muy hermosas; Barroso, la bella Elena Borbón y su hermana María; Ramos Power, Carmen y Blanca Quiroga, elegantemente ataviadas; Owens, Orellana, muy bonita, con toiteitt negra, adornada con una guirnalda de rosas; Pineda, Bertrán de Lis, Ayguavives, con bonito vestido blanco; Ocantos, Prendergast Díaz, Martín Aguilera, Ezpeleta, Abellán y Anglada, Reynoso, García Tuñón, Bernaldo de Quirós, Allendesalazar Queipo de Llano, Qaminde y Ojeda. La señora de Gonzákz Aívarez, que lucíi una bonita toilette negra con gasas rose, atendió á sus invitados con suma distinción, secundada psr Su esposo y sus hijas: Consuelo, que vestía con suma elegancia un precioso traje blanco, y Julia Rosa, uno también muy bonito, de rosa pálido, y las señoras de Otero y da Se bailó hasta hora muy avanzada y se sirvió en el lujoso comedor un espléndido buffet. Fueron muchos y muy bonitos los regalos recibidos por la señora y señorita de González Alvaréz. -N. Ayer, á las diez y media de la mañana, fa lleció en su hotel de la calle de Lista la bondadosa señora doña Ana Salazar y Kindelan, marquesa viuda de Híjosa de Álava. La finada era viuda del general Loresecha, y deja grato recuerdo en cuantas personas tuvieron la dicha de tratarla, por la bondad de su carácter y su amable trato. Reciban sus hijos, ¡os marqueses de CasaMadrid y de Hijosa de Álava, así como sus nietos y demás familia la expresión de nuestro sentimiento. Ayer por la mañana se verificó el entierro del ilustre general Arteche. La ceremonia constituyó una verdadera manifestación de duelo. Presidíanla el general Bascaran, en repre sentación del Rey; D Alfonso Aguilar y el comandante general de Alabarderos, en la de la Reina; el teniente Sr. Pulido, ayudante de! príncipe D. Fernando, en la de éste; ¡os ministros de la Guerra y de Marina, el capitán general, el señor marqués de la Vega de Armijo y el obispo de Sión. Dieron la escolta, haciendo los honores fú nebres que por Ordenanza correspondían al finado, el batallón de Saboya y un escuadrón de Lusitania, cuyas fuerzas iban al mando del general San Martín. DE PALACIO 1 A CAUSA DEL CARDENAL, C 1 SNEROS POR TELÉGRAFO Coruña, 29, 5 í. Noticias fidedignas pro cedentes de El Ferrol aseguran que el Consejo de Guerra ha condenado al comandante del Cardenal Cisneros, Sr. Díaz Iglesias, á la pérdida de la carrera y al abono del valor del buque perdido. Guárdase absoluta reserva sobre el fallo recaído para evitar que se divulgue antes de que esté sancionado por el ministro. Nótase hondo disgusto entre los marinos El comandante condenado está abatidísimo! Han circulado rumores estupendos. -7 o dríguez.