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A B C DOMINGO 28 DE ENERO DE JOO 6. PAG. 8. EDICIÓN 1. DESDE CRÓNICA TELEGRÁFICA Sábado, 27, 8 n. USCANDO DINERO. Como de costumbre, no tenemos hoy los periodistas ispañoles otra información oficial que a ramplona y consabida nota que ya he telegrafiado. Busco mayores informes como buenamente puedo, recurriendo á amabilidades de personajes extranjeros, que no i nen otra razón para ayudarme que la de su cortesía, y deduzco algo que como impresión saliente anticipé ya hace algunas horas: los marroquíes se han dado perfecta cuenta de que el origen quebradizo de estas Conferencias, cuyo resultado final está previamente descontado en las cancillerías, no consiente que ninguna de la, s Potencias deliberantes extreme sus pretensiones, contenidas dentro de límites ya amojonados, y con tal seguridad se disponen á sacar el mejor partido posible de las circunstancias. El Sultán no tiene dinero. Se s bailarínas procedentes de un café- concierto marsellés y que llevó para distraer sus ocios, le costaron cincuenta mil francos; una bicicleta otros cincuenta mil, y ciento cincuenta mil un automóvil viejo... Sus administradores se enriquecen al poco tiempo de ejercer los cargos públicos; los tributos cada vez son más difíciles de recaudar y ocasionan un derroche de energías que al Gobierno del Imperio convendría concentrar en otra dirección. Marruecos necesita dinero y se dispone á conseguirlo á toda costa. La presentación en la Conferencia de hoy de su proyecto de reformas tributarias, estudiado y redactado con antelación remota, es buena prueba de sus propósitos. Seguramente, cu? ndo se trate de la creación del Banco marroquí, presentarán otro proyecto, que se dice tienen ya, encaminado á forzar la máquina fiduciaria. En la Conferencia produjo cierta estupefacción la lectura del proyecto, que acaso no se haya cocido en los hornos moriscos, sino que proceda de apartados y lejanos Gabinetes, provocando la proposición de recargos aduaneros para manufacturas y maquinarias rápidas, protesta de los representantes de algunas naciones á quienes otros trataron de endulzar el trago, proponiendo en principio que, si se adopta el recargo en cuestión, se dediquen sus ingresos á reforzar la caja especial de subvenciones de obras públicas, y de este modo para ciertas naciones todo quedaría reducido á una sencilla operación de entrada por salida; pero es lo cierto que cuando era creencia casi unánime que en la sesión de hoy quedaría formulado el cuestionario de bases para la reforma contributiva marroquí, la proposición moruna ha dado al traste con las líneas generales ya trazadas, y que el estudio y discusión del proyecto retrasará algunos días la terminación del debate. Resta sólo averiguar quién ha sido el que, aprovechando el apetito voraz del Mogrebj ha sabido dictar ciertas cláusulas, precisamente aquellas cuya puntería es más certera... Luis PARÍS B vida tiene el mal sobre el bien es que por lo gárrulo y estrepitoso llama prontamente la atención de la generalidad, y motiva sin grande esfuerzo el escándalo los juicios y los comentarios. Y si callado y suave cuanto se haga de bueno pasa casi inadvertido, la cosecha de males y daños aparece como la única que se recoge. La nota halagüeña y consoladora la dieron, con sus discursos sobre la cuestión arancelaria, el jefe del Gobierno liberal y el jefe del partido conservador. Y ello fue así no sólo por el criterio oportunista, predominante hoy respecto de las cuestiones económicas en la gran mayorí? de los pueblos cultos y por ambos señores revelado en sus palabras, sino también por la doctrina propia de dos hombres de Estado y que á algo más que á la materia arancelaria trascendí En efecto, esa doctrina de que para todo aquello que toca hondamente el interés social, y es condición ineludible de existencia, y requiere la acción del tiempo para su natural desarrollo y ha de pasar á tal fin por cambios de Gobierno y de política que á cosas más contingentes y de mayor diversidad de conveniencias se refiera, exige el reconocimiento de su carácter de obra común de los partidos que turnen en el poder. En una finca cuyo terreno fuese apto únicamente para el arbolado de bosque, si cada administrador que de ella se encargare hubiera de cambiar la especie arbórea de la plantación según sus aficiones y sus gustos, ¿se llegaría á tener nunca árboles dignos de tal nombre? Si cuando los robles fuesen todavía como arbustos se descuajasen para plantar pinos maderables, y cuando éstos no pasaban de pimpollos se los arrancara para sustituirlos con chaparros, que á su vez tuvieran la misma suerte sin haber llegado á dar fruto, ¿produciría otra cosa más que gastos la tal finca? ¡Y alguna de esas plantaciones podría haber sido útil y provechosa si se la hubiera dejado subsistente el tiempo necesario para apreciar sus productos! Cambios semejantes caben cuando el suelo es tierra de pan llevar; cuando sólo se varía la semilla y los métodos de cultivo, porque tales mudanzas serán más ó menos costosas, pero algún resultado darán y la variación no dejará estéril la finca. Otro tanto ocurre con los partidos, administradores de la política de la nación. Si en las cuestiones en que entra cerno principal factor el tiempo- -que es factor, pero no tan principal de todas- -prescinden de él; si en aquel orden de asuntos en que por llevar en sí las fatalidades de lo material, los efectos de las resoluciones desacertadas se sienten más pronto y de un modo menos reparable, dichos partidos se suceden para deshacer cada uno lo que ha hecho el otro, el resultado será el del bosque donde cada dos ó tres años se cambiase el arbolado. La obra capital ha de ser común á todos ellos ó no será. Esto constituyó el fondo de los discursos del Sr. Maura y del Sr. Moret al terminar felizmente el debate del proyecto de ley para la reforma arancelaria. Claro está que, para toda obra cemún que reúna las condiciones indicadas, habrá de haber lo que, por; fortuna, hay en esa: planos, proyectos bien estudiados por una entidad bien constituida, cual la Junta de Valoraciones y Aranceles, y que tome en serio y con cariño su cometido. Para ellg es indispensable que actúen, como ahora, de estadistas los que son ó han de ser je es de Gobierno, MANUEL TROYANOl MADRID AL DÍA j i la profetizada nieve ni el frío glac al de los pasados días. El sol volvió á alegrar la vida madrileña y el Guadarrama se guardó sus arañazos de hielo para mejor ocasión. Casi se sintió calor en Madrid. En Algeciras, no se diga. Los telegramas indican que empieza á experimentarse un fuego que ya se echaba de menos en los debates que sostienen los señores del margen. En el Congreso fue donde descendió bastante el termómetro. El calor de los pasados días no era saludable. La congestión amagaba con estragos deplorables. El Senado tuvo cinco minutos de sesión. La falta de número impidió discutir los asuntos del orden del día. Los venerables ancianos se habían ido á la Moncloa á tomar el sol. Si continuasen tomándole por los siglos de los siglos eso saldrían ganando el régimen y el país. Und comisión de modistas visitó al gobernador civil protestando contra el uso del nombre de su gremio para anunciar bailes de máscaras. Consideran que eso es más que tomarlas el nombre: equivale á hablar de ellas en los carteles de las esquinas y decir ¡que bailen! El alcalde hizo pública la estadística de los matrimonios y nacimientos registrados el día de la boda de la Infanta. Que ai olor de los premios ofrecidos se casaran ese día muchas parejas, ss comprende; pero que por el mismo motivo naciesen muchísimas más criaturas que las quz por término medio nacen diai ¡amenté en Madrid, sólo demuestra el ingenio popular para mermar ó añadir días á la vida humana, y para hacer patente una vez más el hecho de que aquí el que no corre vuela. La navaja dio nuevas y efusivas pruebas de robusta é inextinguible existencia. Un individuo la emprendió á tajazos con todos los serenos que acudieron á contener sus bélicas arrogancias. Su arma era una navaja de afeitar y las heridas las infirió á sus víctimas en la cara. Se proponía, por lo visto, rasurar á la policía nocturna. Una doméstica huyó de la casa donde servía, con una caja de hierro, conteniendo 55.OOO pesetas en valores, joyas diversas y dinero metálico. N o se llevó, sin embargo, puesta ya á llevarse algo, los armarios roperos ni á los propios dueños de la casa. La Reina salió por la mañana para San Sebastián, y según noticias recibidas de aquella capital, llegó sin novedad. Para el mismo punto salió anoche el presidente CRÓNICA POLÍTICA DARÁ LA OBRA Hubo en la sesión COMÚN del viernes, pasada ya la zona tormentosa del estampillado, una nota serena, reveladora de verdadero adelanto en nuestras costumbres políticas, la cual conviene recoger. Porque la mayor ventaja que en las luchas de la