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27 DE NUM. 38i. CRÓNICA UNIVERSAL ILUSTRADA. ENERO DE 1906. NUMERO SUELTO, 5 CÉNTIMOS LA BODA DE D. ALFONSO XI 11 DESDE BIARRITZ CRÓNICA TELEGRÁFICA. -36o PALABRAS BJARRITZ, z 6, 2 T. por razón de mundo ó de familia) ¿es que antes de hacerlo no habrían dudado alguna vez la hoy católica y piadosa esposa del Rey de Italia y la augusta consorte del pontífice de la Iglesia rusa por sus consortes convertidas? T. LEVELF 1 ELD D ectificacíón rotunda. Biarrilz, 3.6, 2 m. Puedo asegurar en absoluto que el marqués de Tovar no ha recibido ni oficial ni extraoficialmente orden alguna relativa á negociaciones con el Vaticano acerca de la ceremonia de conversión de la princesa Ena. Cuanto se ha dicho sobre el particular tiene mucho de fantasía. -Levelfieíd. X amino de Biarritz. -San Sebastián, 26, 4 i. Después de las nueve de la mañana salió de Miramar S. M el Rey en su automóvil Panhard, de 35 caballos, acompañado del marqués de Viana. En otro automóvil iban el gobernador civil, barón de la Torre, el marqués de Pacheco y el Sr. Loriga. Les seguía otro carruaje del mismo género, en previsión de que alguno de los dos primeros pudiera sufrir avería en el camino. Los tres coches eran cerrados, por causa de la lluvia que caía copiosa y pertinazmente. El Rey llegó sin novedad á Biarritz con sus acompañantes, excepción hecha del gobernador civil, que se quedó en Irún para cumplimentar á los príncipes de Baviera, que pasaron en el sudexpreso, procedentes de Madrid. El Rey los saludó cuando pasaron por Biarritz. S. M ha enviado los automóviles á Miramar, pues se propone regresar, como ayer, en el sudexpreso. Para las excursiones que se propone hacer D. Alfonso á Biarritz, se está organizando un tren especial. Mañana llegará la Reina doña Cristina en e rápido. El Rey se propone estar aquí para recibir á su augusta madre. X 1 os principes de Baviera. Sa Sebastián, 26, 9 n. Cuando el Rey llegó á la estación de Biarritz para saludar á los príncipes de Baviera, que pasaban con di rección á París, el tren había salido ya. Los ayudantes de D Alfonso habían cumplimentado á los augustos viajeros. -El gobernador ha marchado á Irún á las ocho para esperar al Rey, que llegará á Jas doce á San Sebastián. -Cruz, X A lmuerzo y paseo. Biarrilz, 27, 7 i. El Rey almorzó en Mouriscot. El almuerzo fue completamente familiar. A las tres sano en automóvil cerrado propiedad del exvirrey de Irlanda lord Dudley. A su derecha iba la princesa Beatriz y frente la princesa Ena Los excursionistas cruzaron rápidamente Biarritz siguiendo hasta la barra de Bayona y por la carretera que atravesando las Laudas va á Burdeos. Llegaron hasta cerca de Dax. En Bayona las augustas perdonas fueron objeto de grandes ovaciones. En el glasis manio- -Diga, ¿qué le ha parecido? Apenas se habían visto; casi no se habían tratado; es natural que esta pregunta esté en todos ios labios. Anoche, en el andén de Biarritz, varias personas atisbaban la cara que ponía al contempla una fotografía de Abeníacar que le entregaba M r Paoli, en la que se le vio buscar con interés una persona del grupo y sonreír radiante al encontrarla. Luego, cuando el barón de la Torre le ofreció sus respetos en la frontera; después, al saludar al marqués de Tovar en la estación de San Sebastián, las miradas, las palabras de los que se honraban hablándole tenían dejo de interrogación, A los veinte años, ni los reyes disimulan, y el regio enamorado estaba positivamente concento, al par que deseoso de estar solo. Tanta era su precipitación por marcharse á Miramar, que entró por la sala de segunda clase y tuvo que andar mucho más, entre la sonrisa cariñosa del público. ¿Quién, en circunstancias semejantes, no ha anhelado aislarse para pensar en ella? ¡Desventurados los reyes que no puedan aislarse janás! En realidad, la curiosidad pública puede darse por satisfecha. La princesa Ena, según uien bien la conoce, reúne á su belleza, corazón, cultura y talento. En cuanto á mí, dada la distancia material y social á que suele verse á los príncipes, sólo me es dable apreciar su hermosura, y puedo afirmar que es bella, muy bella; esbelta, muy esbelta; alta, muy alta; y rubia, muy rubia. Días pasados decía una colaboradora del Graphic que la princesa Ena era muy admirada en España, donde las rubias son raras y causan un positivo furor. Yo sólo añadiré que si esto del furor por las rubias es cierto, pueden los españoles prepararse al enfurecimiento. Por cierto que hay quien, juzgando por impresión, encuentra que la Princesa recuerda una bellísima señora granadina hace años residente en Madrid. No cometeré yo la tontería de decir el nombre; en primer lugar, porque toda comparación es un conato de chisme, y en segundo, porque estoy gozando al figurarme á todas las granadinas- madrileñas mirándose a! espejo y cotejando sa rostro con el de Victoria de Battenberg. Y esto es todo. Llueve copiosamente, y la información se moja. Dediquémonos á hablar de la Princesa en el fumoir del hotel y á combatir á un futuro subdito de la reina Ena (que así se llamará familiarmente, aunque oficialmente lleve el nombre de su abuela) á quien todavía se le entenebrece el rostro recordando cierta visita á la iglesia anglicana, Tennyson dijo, con razón, que en una duda honrada hay más cantidad de fe que en la mitad de las convicciones. Hoy, aunque el caso presente fuera todavía el de la duda y no el de la exigencia social ó del respeto al medio ambiente (del de la que en víspetas de vestir el hábito asiste á. un baile braba un regimiento de Infantería, que formó y saludó al Rey. A las cinco entraron de nuevo en Biarrits los expedicionarios, cruzando las calles de la villa, donde fueron saludados con ¡vivas! y aplausos; pero chasquearon á los concurrentes de Royaty y Miremont, que les esperaban y no pasaron por allí. En Mouriscot tomaron el té. X 1 a comida. Biarritz, 27, 9 n. En Mouriscot se ha celebrado una comida en familia. Al mismo tiempo, las personas que constituyen las comitivas del Rey y de la Princesa y el marqués de Villaiobar, han obsequiado con una comida al príncipe Aleiandro en el Hotel du Palais. Asisten lord Cecil y la dama de honor de la Princesa, el marqués de Viana, los generales Pacheco y Bascaran y el conde del Grove. X J oticias varias. Biarritz, ao, 9 n. S. M el Rey regresará á San Sebastián, como anoche, en el sudexpreso. El marqués de Tovar ha pasado el día en Pan. Se había dicho que el Rey asistiría mañana á una cacería organizada por el conde Gontráa Biron; pero á última hora se desmiente autorizadamente la noticia. -Levelfield. X T egreso. San Sebastián, 27, 1 m. S. M ha regresado á las doce. En Irún le esperaba el gobernador civil. Desde la estación fue á Miramar con su comitiva. Mañana regresará en automóvil á las diez y media para esperar á la Reina. Aquí se insiste en que el domingo visitarán esta población las princesas de Battenberg. -Cruz. X Toticias de un corresponsal. El Daily Telegrapb de Londres, publica una interesante carta de su corresponsal en Madrid, hablando de la próxima boda de la princesa Ena y el Rey. Muy bien informado en algunos detalles y algo desorientado en otros parece el aludido corresponsal. De todos modos y á guisa de información, creemos oportuno reproducir lo aue escribe á su periódico: Es costumbre en la corte de España, dice, firmar el contrato matrimonial antes que la novia emprenda su viaje y haga su entrada solemne en la corte. EI contrato matrimonial del Rey Alfonso y de la princesa Ena, siguiendo este precedente, será redactado, leído y firmado en Londres. Será nombrado un embajador extraordinario para pedir la mano de la Princesa. El contrato será ratificado por el Rey Eduardo y el Rey Alfonso. Se discute si la futura Reina hará su entrada en España por Andalucía ó oor el norte de la Península. E 1 Pardo ó Aranjuez son los puntos elegidos para recibir á la futura Soberana, en uno ó en otro caso; pero probablemente será preferido El Pardo por su mayor proximidad á 1 ¿S D DE D C Í M GEOGMBQB Y SXMff