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B AÑO CUATRO. E NUM. 38o. CRÓNICA UNIYERSAL ILUSTRADA. ENERO- DE 1906. NÚMERO SUELTO, 5 CÉNTIMOS LA BODA DE D. ALFONSO XIII DESDE BJARR 1 TZ CRÓNICA TELEGRÁFICA. -S 20 PALABRAS B 1 ARRJTZ, z 5, 9 N. reí yo siempre que ocurriría la entrevista en Mouriscot cuando Á B C me encargó le avisara el punto y hora exactos de la visita. Pocos debieron ser de mi opinión, pues sólo asi se explica la soledad de la carretera que conduce á la finca en la mañana de hoy; algo contribuiría á despejarla la intervención de la policía francesa, que por poco me zambulle á mí en la cárcel con muchísimo respeto; pero más que su intervención y la del frío intensísimo que reinaba, lo que despejó ei camino fue la calenturienta imaginación de los españoles siempre pródiga. en invenciones de amores románticos, q u e á mi ver, dada la formalidad del principio, lamentan que acabe la novela y empiece! a historia. Dos indicios convirtieron esta mañana mi sospecha en certeza: primero vi pasar en dirección á San Juan de Luz, en su automóvil, a! duque ds Santo Mauro; luego, desde muy temprano, faltaba de su residencia habitual el matques de Villalobar, á quien ¡a opinión supone muy adicto á la princesa Ena, y alguien rae dijo haberle visto en un carruaje camino de Ebpaña. En cambio la villa Mouriscot sonreía al sol naciente con serena calma; ningún preparativo de viaje, ninguna agitación. De allí no se movería nadie Al fin, mis suposiciones fueron hechos. A las diez y cuarto el 35 Panhard del garage regio atravesaba Ja puerta de la finca. Saludamos á S. M ios dos reporters, tres fotógrafos y cinco policías que le aguardábamos, y... un momento después, ¡as discretas ramas de un árbol se interponían entre nuestra curiosidad y el automóvil. Cuando al caer la tarde el vistoso armatoste volvió á salir, su marcha era más lenta. Es que antes le impulsaba la esperanza y ahora le guiaba la felicidad que no quiere prisas. Por lo demás, hoy ha sido un día de automóvil, desesperación de reporters y rabia de fotógrafos. Cambó, San Juan de Luz, la comarca entera han visto cruzar ante sus ojos como un meteoro, un chispazo de amor en torno de una bellísima silueta coronada por una cabellera tan rubia cual el sol. Pero aunque tanto correr pueda reveiar afán de ganar tiempo, creo poder asegurar que el día de la boda no viene en rápido automóvil, sino en ceremoniosa carroza cuyas doradas portezuelas abrirá el dios Himeneo en M tyo ó en J- unio. T. LEVELFIELD X POR TELÉGRAFO (DE NUESTRO CORRESPONSAL ESPECIAL LEVELFIELD) C 1 a primera entrevista. Biarritz, 25, i i m El Rey hizo su entrada en la villa Mouriscot por la serré, en la que le esperaba el barón de Tawell Ramingen, y fue recibido al pie de la escalera por la princesa Federico de Hannover. Poco después llegaron las princesas Ena y Beatriz de B trer berg, y entre las augustas personas casabiáionse cordialísimos saludos, LA PETICIÓN Tuve el honor de que rae recibiera el fta- ron Tawel Ramingen, que fue secretario del difunto Rey de Hannover, y se casó luego coi la princesa Federico de Hannover en el castillo de Windsor el 24. de Abril de 1880. -Permitidme una pregunta- -le dije. X ¿Ha hecho hoy el Rey su petición de mano? CJl almuerzo en Mouriscot. -No lo sé- -me contestó; -no he recibido Biarritz, 25, 2 í. Según indico en mi la confidencia. Sin embargo, como el Rey ha anterior telegrama, D Alfonso almorzó en salido solo con la Princesa en automóvil, ¿no Mouriscot en unión de sus egregios moraes lógico suponer que la petición está hecha? dores. En Inglaterra, los jóvenes de ambos sexos pueFue un acto puramente de familia, y a él den pasearse solos antes de los esponsales, y sólo asistieron el Monarca, las princesas Ena, esto parece á todos la cosa más natural del Beatriz y Federico y el príncipe Alejandro. mundo. El séquito de S. M almorzó en el hotel del A nuestra entrevista asistían el chambelán de Palais, al cual irá también esta tarde D Alla princesa, iord Cecil y el marqués de Villafonso, con objeto de cambiar de traje. lobar. X LA COMIDA EN MOURISCOT Daseo en automóvil. Animación, La comida con que anoche fue obsequiada Biarritz, 25, 6 í. A las tres en punto el Rey en la villa de Mouriscot principio a las siete en punto. salieron de Mouriscot el R y y los Príncipes, con objeto de dar un paseo en automóvil. El menú fue como sigue: Potage fauoonne Habíase dispuesto varios coches para ello. -Saumon grillé. -Cotelettes d agneau á la prtnEn el primero tomaron asiento la princesa cesse. -Chaud- froid voíaille. -Vatsan tóti. -Ena, D Alfonso y la dama de compañía miss Salade. -Epinards á l allemande. -Soufteé aux Cochrane, y en el segundo, la princesa Bea- abricots. -Glace, oranges, desserls. triz, el príncipe Alejandro y el marqués de 1 El Rey lucía el collar del Toisón de oro y Viana. la placa de la orden de Victoria de Inglaterra. Después de recorrer el Rey en automóvil los Los comensales ostentaban todos condecoraalrededores de la población en compañía de las ciones inglesas. Princesas, éstas se quedaron jugando al golf. La princesa Ena llevaba un maravilloso vesDon Alfonso visitó mientras tanto á lord tida azul celeste, descotado, y una cruz de magDudley y después emprendió un nuevo paseo níficas perlas, y el peinado con adornos de en automóvil, recogiendo á las Princesas, á las diamantes. La princesa madre llevaba un vesticuales condujo á la villa Mouriscot. do color heliotropo. La gendarmería y los agentes de seguridad LA CONVERSIÓN DE LA PRINCESA al mando del delegado de París, M r Paoli, -La cuestión de ¡a conversión, prosiguió vigilan los caminos y las inmediaciones de mi interlocutor, no ofrece dificultad alguna. Mouriscot. -Levelfield. Perteneciendo la princesa á la iglesia anglicana, la ceremonia se reducirá á la imposición de X TJor la noche. manos ante el arzobispo de Westminster; la Biarritz, 2.5, 12 n. Al regresar D Al- princesa reconocerá en aquel acto la autoridad fonso de su paseo en automóvil, se trasladó al del Papa, y as! quedará realizada, ipso fado hotel, como ya se había indicado, y después de su conversión á la iglesia católica. cambiar de traje, se dirigió á la villa MourisEL VIAJE DE LA REINA cot, donde se celebró el banquete, al que tamLa Reina doña María Cristina llegará á San bién asistieron sus acompañantes. Sebastián el domingo, y el lunes iráná almorTerminada la comida emprendió en automóvil el camino de la estación, con objeto de to- zar en Miramar las princesas Ena y Beatriz. El Rey hará las presentaciones. mar el sudexpreso. Mañana repetirá el Rey la visita en igual LAS COMUNICACIONES OFICIALES forma y á la misma hora. -Levelfield. En el mensaje real de los esponsales que 2 cibirán las Cortes, se mencionará á la futí a X- D Alfonso no como princesa de Batte O egreso á San Sebastián. San Sebastián, 26, 1 m. Acaba de lle- berg, sino como María Victoria, princesa i e la Gran Bretaña. gar S. M de su excursión á Biarritz. HUBO PETICIÓN El Monarca, que viene satisfechísimo, subió á Miramar en carruaje. Volviendo al punto de partida, el corres Los automóviles llegaron á las siete con ob- ponsal de L Echo aludió de nuevo á la petició jeto de que estén preparados para la visita de de mano, y su interlocutor dijo: mañana. -Creo que fue esta mañana, antes del al muerzo, cuando el Rey hizo á la princesa BeaLa Reina madre ha celebrado durante todo el día frecuentes conferencias telefónicas desde triz la petición de mano de su hija. La princesa Beatriz la concedió como madre y con auto Madrid con Miramar. -Cruz. rización de Eduardo V i l jefe de la casa Real X inglesa. i f na interviú. La petición, no obstante, no será oficia! Paits, 26, 9 m. El corresponsal de L Echo en Biarritz telegrafía á su pcnoftico io hasta después de la deliüei ación del Consejo de ministros. siguiente; haciéndose después las presentaciones de los respectivos séquitos. A los pocos m o m e n t o s marcháronse los acompañantes del Rey, así como la princesa Federico, que se retiró á sus habitaciones, quedando solo el Rey con ¡as dos princesas.