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A B C JUEVES 25 DE ENERO DE que vistan chaquetillas rojas con alamares y se i Cubran con calañés. Diplomáticos y periodistas de allende ¡os Pirineos SÍ esforzaron en Aigeciras en manifestaciones tan halagüeñas como si tuvieran empeño en compensar lo maltratados y poco conocidos que somos por sus paisanos. Además, han podido apreciar la buena fe con que España procede en Aigeciras, su inmejorable deseo de complacer á todos, su anhelo para que no se rompa la paz entre pueblos amigos ó rivales, su disposición á los mayores sacrificios para conseguirlo y, ¿por qué no hemos de decirio también? el tacto, la exquisita prudencia y la habilidad que nuestra representación emplea para llegar á ese resultado. Aparte de esas circunstancias, hay una gran íerdad de que no nos hacemos cargo: los españoles nos estimamos en mucho menos de lo que valemos, nos menospreciamos má aún que nos menosprecian; no vemos nada bu; no á nuestro alrededor, somos los primeros propagandistas de nuestras desdichas y no nos damos cuenta del progreso e. país y de los grandes esfuerzos que se hacen para levantarle de la postración en que cayera después de catástrofes que quizá ningún otro pueblo hubiera podido resistir. Todo esto lo ve, lo considera y lo aprecia el extranjero inteligente y pensador, y esas noticias que llegan del Estrecho parecen decirnos: Alentad, creed, no estáis solos ni despreciados. jPueblo español, levántate y anda! X o complejo de los problemas que allí se debaten han de obligar á dar lentitud que impacienta á los que desconozcan la medula del asunto. En el cuestionario de! contrabando de armas- -que no es lo más difícil de resolver- -había no pocos, que por fortuna se han resuelto en la forma que ya hemos anticipado á nuestros lectores. El antiguo staíu quo seguramente desaparece ahora, y tanto Francia como España se verán obligadas á tmbiar de procedimientos; la primera lo había ya intentado al terminar el siglo, y lo ha puesto en práctica disimuladamente desde hace tres años. Esto impone deberes y gastas que los pueblos deben conocer, gastos y sacrificios inexcusables, como lo son el apuntalar un edificio para evitar que caiga al suelo. X IQOÍJ. PAG. 4. EDIOQN i. padecía, determinó la muerte dos días después. El fiscal, que calificaba los hechos estimando la existencia de un delito de parricidio, del que hace responsable á Concepción, y de otro de homicidio por e! que acusaba á los dos hijos de ésta, modificó sus conclusiones una vez terminada ¡a prueba y retiró la acusación para Inocente, manteniéndola para Luis y para la viuda de Isidoro. Los testigos demostraron en el juicio lo que al principio de esta crónica afirmamos, es decir, que Salmerón era una víctima de su mujet y de sus hijos. Hoy terminará esta vista, en? a que actúan como defensores los Sres. Doval, Edo y Arco. X O I Ñ O N E R O SE- Indiscutiblemente tuvo DUCTOR razón Ricardo de la Vega afirmando que también la gente del pueblo tiene su corazoncito, queda dicho. Ei Sultán no puede, aunque quiera, comprometerse á otra cosa; no habría un solo musulmán que no se levantara contra él, si atacara á las leyes por que se rigen; leyes que, mal ó bien, emanan de su Código religioso; no habría una kábila que no alzara pendón de guerra si sabían que había cedido territorio alguno sin consentimiento de sus habitantes. El discurso del Mokri no es un discurso de circunstancias ni evasivas, ni ganas de perder tiempo; es cosa muy seria y que debe hacer pensar á los conferenciantes; la caída violenta de Marruecos puede arrastrar consigo mucho mas. FELIPE OV 1 LO LA TÓMBOLA DE CARIDAD A yer tarde continuó muy concurrida la rifa. t La animación en la rotonda del Banco fue extraordinaria. Muchas aristocráticas señoras y conocidos caballeros acudieron desde primera hora. Las bellas vendedoras de papeletas no se daban punto de reposo en su meritorio trabajo, y expendieron buen golpe de las de 5o pesetas. Muchas personas han realizado verdaderos negocios; pues como todas esas papeletas están premiadas, habiendo tomado diez papeletas, cuyo importe es de 5oo pesetas, sacaron objetos de arte por valor de tres y cuatro mil. A ¡a marquesa de la Coquilla le correspondieron una preciosa copa de vermeil v un espléndido busto. En vista del gran número de objetos que tuvo salida ayer tarde, es probable que la rifa no pueda prolongarse hasta la fecha que se había pensado. La marquesa de Squilache ha recibido una afectuosa carta de la infanta doña Paz, dándole gracias por sus entusiastas trabajos. L A A l Sultán le acontece algo análogo, y aun que con mayores dificultades que nosotros se resigna á pasar por ello. El discurso del Mokri es una declaración que sale del alma. El Sultán, dice, se felicita de esta reunión; es más, Ja deseaba, y la deseaba porque es e primero en comprender que ya no se puede vivir como antes en Marruecos. El Sultán desea para sus subditos la prosperidad que disfrutan ¡os de otras naciones; conoce y aprecia las ventajas de los feirocarriles, del telégrafo y de tantos descubrimientos que hacen la vida agradable; no ignora lo útil de ías facilidades concedidas á la industria y al comercio y desea concederlas muy amplias para Jos suyos y por igual y sin distingos á las naciones amigas. El Mokri, á nombre de su amo, pidió que se procediera con mucha calma y paciencia en el establecimiento de las reformas; aludió al estado de Marruecos, á la ignorancia de sus habitantes, aferrados á la tradición, y á las grandes dificultades con que se tropezaría por estas razones, y declaró, lo que con cualquier pretexto declararán siempre las autoridades marroquíes, que nada se haría con su consentimiento si se atacaba á las leyes derivadas del Koran, á la soberanía del Sultán ó la independencia del país. X parte de las felicitaciones y saludos de rúbrica, el discurso del Mokri- -estoy de ello seguro- -no fue otra cosa que lo que en síntesis ÁRIDO MÁRTIR. Isidoro Salmerón y Reyes tuvo la desgracia de casarse hace diez años con una viuda que no aportó á la sociedad conyugal más que un carácter tan varonil como insoportable y un mal humor constante, que hacía pensar, por lo visto, en la exactitud de aquella definición que dio del matrimonio un enemigo de este Sacramento. Por si esto era poco, la viuda tenía dos hijos, los cuales, desde que la edad se lo permitió, hicieron causa común con la madre en todo lo que fuera molestar á su padre y amargarle la vida. Y así ocurrió que Jsidoro, lejos de encontrar en su matrimonio la felicidad que buscaba, vivió desesperado bajo el yugo, que la debilidad de carácter le impedia sacudir, de su amante esposa y cariñosos hijos. Alguna vez, sin embargo, pensaba en la triste condición á que ¡e tenían sometido, avergonzábase de sí mismo, y demostrando con elocuencia su vigor y superioridad física, la emprendía á golpes con todos ¡os individuos de la casa. Pero éstos eran rasgos relampagueantes de energía que no ponían coto á los atrevimientos de su- familia, y aun á veces resultaban contraproducentes, porque los hijos, que iban ya haciéndose hombres, irritábanse ante la actitud del padre y le acometían con más coraje, con más sañ i. Esto- TMó el día 18 de Diciembre del año últi pr O la riña tuve fatales consecuencias, t ¿t al acudir Luis é Inocente Reguemos, c; ssi se llaman ios hijos de Concepción Gun- j- aga, á golpear en unión de ésta á Isidoro ba ¡nerón, hiciéronlo con armas; y uno de ellos, Luis, causóle una herida, que por estar situada en la hernia que el agredido porque si esto no fuera verdad, no se hubiera visto ayer en el para ella duro trance de declarar ante el Jurado, una joven bella, fuerte, robusta y coioradota que no ha cometido otro delito que el de prendarse de un piñonero de Ocaña, gallardo y calavera. Y ¡ay! que más le valiera estaf duermes, que dijo el vizcaíno; porque el galán, que no tiene nada de tonto, conoció cierta noche entre dos vueltas de un vals que bailó en Valdemaqueda con la joven, que ésta era mujer de mucho corazón, incapaz de fijarse en ciertos inconvenientes que, como el de estar prometida en matrimonio á otro vecino del pueblo, hubieran también arredrado á cualquiera que no fuese el audaz piñonero de Ocaña, que lejos de esto, supo sacar partido de la ocasión que le depa raba su buena suerte. Habló á la joven, la fascinó con su chirla y su mirada, y á la mañana siguiente, cuando el Tenorio ensillaba la muía que había de conducirle á su pueblo natal, presentóse en el mesón la enamorada moza, y, con lágrimas en los ojos, rogó al piñonero que la llevara consigo. Este montó á caballo, y con su amada á la grupa, alejóse de Valdemaqueda, cantando á voz en cuello: Vente conmigo j no sientas estos lugares dejar, etc. etc. Ayer, como hemos indicado, celebróse en la Sala cuarta un juicio por rapio. El procesado, Patricio Carreño, fue declarado inculpable, y en consecuencia absuelto por el Tribunal. Nota. La joven raptada, según nos dijo un vecino del pueblo, se casa dentro de poco tiempo, pero no con el piñonero, porque el padre de aquélla se supone. j Pobre Patriciol UN PASANTE DE PALACIO S. M la Reina paseó ayer tarde en automóvil por la Casa de Campo, acompañada de ¡a dama de guardia. El infante D. Carlos, como es costumbre los miércoles, estuvo corriendo liebres en la Venta de la Rubia con varios aristocráticos socios de La Caza. El domingo saldrá S. A. para Munich y Viena, con el duque de! a Conquista y el ayudante del Rey, coronel Sr. Fernández Blanco. Con motivo de celebrarse ayer e! santo de! a infanta doña Paz, la servidumbre palatina vistió de media gala y los álbums colocados en sus habitaciones se cubrieron de firmas. Hoy, en el sudexpreso, saldrán con dirección á Munich los príncipes de Baviera.