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ÜAÑO CUATRO. NUM, 377. CRÓNICA UNIVERSAL ILUSTRADA. ÜMADR 3 D, 23 DE ENERO DE 1906. NÚMERO EXTR. loCÉNTJMOS. If combaten sus decaimientos con botellas de vino de jerez, en donde chispean todas las calorías anarquistas del sol que doró sus viñas. Luis PARÍS DESDE ALGEC 1 RAS CRÓNICA TELEGRÁFICA Zuñes, 22, 7 f. P E S I M I S M O S? ¿Pesimismos? ¿Por qué? El cielo azul, de un azul intenso como el de Ñapóles, como el de Málaga, como el de Tánger, está limpio de nubes, que un airecillo frescachón, impregnado de yodadas emanaciones marinas, barre con su soplo sutil. Los naturales del país y los aclimatados tiritan bajo sus recios abrigos, quejándose del frío; mientros nosotros, los que arrojó hasta aqui el aluvión europeo, los que vinimos del Norte, aspiramos á grandes bocanadas las oleadas de aire puro, vivificador. El sol brilla con reflejos metálicos sobre las casas perpetuamente encaladas de un blanco duro, agrio, chillón. Las mujeres pasan rápidas, erguidas, gráciles, taconeando airosas; los niños gritan ceceando, y una hinchazón verdosa apunta en los brotes de los almendros floridos. ¿Pesimismos? ¿Por qué? Alguien, ese alguien misterioso que s. ólo alienta y vive en los cuentos viejos de las comadres y en los cuentos nuevos de los periodistas, murmuró en mi oído que el Mokri, cuando ha vuelto esta mañana de Tánger con su cargamento de moras para el harem y de discursos para la Conferencia, sonreía malicioso y socarrón, asegurando que Jas peticiones marroquíes serán inacabables é insistentes; que los franceses estaban indignados contra nosotros por nuestro afán pedigüeño y nuestra tardía memoria para recordar lo que hubo de concedérsenos en el tratado de Wad- Ras, t a n opuesto á nuestros pasivos compromisos como actuales abados de la República francesa; que Tattenbach, apurando á pequeños sorbos su taza de café, había dicho que la Conferencia empezaba demasiado bien para que no hubiese derecho á esperar un final más emocionante. Pero entretanto, nuestro ministro de Estado, a! observar que los excelentísimos señores conferenciantes, entre pregunta, réplica y aclaración bostezaban lindamente, rendidos por la prolongada matutina tarea, había hecho servir á sus ilustres compadres algunas botellas de oloroso Sánchez Romate, que pronto reanimaron á moros y cristianos. Salieron los señores del Consejo lentos y graves, eludiendo corteses el acoso de los periodistas y otra vez las melancolías de la preocupación volvieron á invadirnos. ¡Bahl ¿Pesimismos? ¿Por qué? Ni cabe confundir las etiquetas de la politesse diplomática con las generosidades de un altruismo quimérico, ni debe interpretarse las dificultades que surjan para poner de acuerdo intereses tan opuestos, como síntoma de insuperable desavenencia. Cierto que la discusión de hoy, referente á las condiciones ele represión, pudo reducirse á los límites que cualquier ramplón tratadista asigna á la legislación de contrabandos; pero no es menos cierto que Jas leyes de procedimientos son las más enojosas de redactar. N o creo en los pronósticos pesimistas. Acaso crea más en las sorpresas de lo imprevisto estallando de pronto, en medio de esta reposada scadémíca discusión. de legisladores que cías tates y en pueblo tan imaginativo como el nuestro, la leyenda se fragua con demasiada rapidez. Y se cree ya ver masas de negras sombras agitándose en siniestra conspiración para descomponer el excelso noviazgo y manos poderosas que trabajan con análogo fin en las tinieblas. Y se escucha come? triste presagio cualquier vago rumor que ü ECELOS Y La imaginación popular, al novelesco asunto se refiere. Porque el PRISAS propensa siempre á an- pesimismo domina entre nosotros de tal ticiparse á los acontecimientos, ve en la moáo, que desconfiamos, no sólo de nuesfiesta palatina del día de hoy la última tras facultades para resistir el mal y venque, como soltero, ha de presidir don cerlo, sino de la fortuna. Esto es muy explicable; tenemos tan contrario, desde Alfonso XIII. Aunque esté anunciada la visita del hace tiempo, el Occidente, que si algún Kaiser, siquiera no se haya fijado su hecho aparece como favorable á España fecha, y aun cuando aquélla dé lugar á en las lejanías del horizonte, sentimos el fiestas y recepciones, la generalidad de la miedo de que antes de llegar á nosotros gente no cuenta para sus fantasías con su- se desvanezca ó se cambie. De ahí las cesos tales. En estos casos el público tie- prisas. Este fenómeno psíquico no podía nene impaciencias de novio. Los recientes festejos del casamiento de la infanta Ma- garse ahora; de ahí también todo lo que ría Teresa han sido para él un aperitivo. sobre la interesante cuestión se dice y se Por más que lo concerniente á la boda oye. Sin embargo, entran en ella los regia no esté aún formalizado, cada paso factores más poderosos de la vida, y eso que se da en tal sentido equivale para el basta para contrarrestar la más siniestra pueblo á un plazo que se acorta. Él viaje jettatura que puede afligir á un pueblo. No siempre con prever lo peor se del Rey á San Sebastián ha producido, con su solo anun- acierta. Si así fuera, nada sería tan fácil como acertar en las previsiones. cio, semejante efecto. Ciertamente que pocos matrimonios de MANUEL TROYANO monarcas habrán despertado en España tantas simpatías como éste de que se trata. Por las noticias de los periódicos, por las fotografías, por toda especie de re- p r í o de Enero que molesta, porque á laciones análogas, cabe decir que la prinestas alturas creíamos tener saldada cesa Ena de Battenberg es ya popular con él toda clase de cuentas. entre nosotros. Su hermosura, su distinCuriosidad pública avivada con motivo ción, su naturalidad, los rasgos que de del proceso instruido en averiguación de ella se refieren, le han formado esa au- si la mujer ahogada en el Canalillo lo fue reola, con la particularidad de que entre por accidente ó por crimen. La detención la juventud, en los ánimos más abierto? á del marido de la víctima, acusado por la las corrientes del espíritu europeo, entre hija de ésta, no ha acabado de desvanelos que todavía conservan más vivas es- cer las dudas, y esto hace que la fantasía peranzas acerca del porvenir de nuestra popular siga haciendo de las suyas. nación, es donde más pronto y mejor las La inauguración de la tómbola de carisimpatías han arraigado. dad organizada por la marquesa de SquiEl carácter tan natural y tan humano lache y celebrada ayer en la rotonda del de las relaciones entre los augustos no- Banco de España, un acontecimiento. La vios, sin el aspecto artificioso y desabri- presencia de Cleo de Mérode á la puerdo de esos casamientos que se conciertan ta de aquel establecimiento recibiendo el bajo la fría razón de Estado, aumenta las homenaje de admiración de todo el munilusiones de un pueblo que ha tenido do que la vio, otro acontecimiento. siempre en su corazón su mayor fuerza, La Junta de asociados que debía cele y que, cuando se ha dejado guiar por él, brarse en el Ayuntamiento para la aproha aparecido más noble y más grande. bación del presupuesto municipal, susPor eso, cada vez que las almas rece- pendida por falta de número. ¡Si no losas y sombrías que en la dinástica pro- hubiese más faltas que esa en aquella cedencia de la Princesa, en su educación, casa... en las cualidades de su raza, creen ver En las Cortes poca animación. Es verun peligro para las tendencias y aficiones dad que no fue á ellas Cleo de Merode. por ellas sentidas, auguran que el matriDe Algeciras surtido completo de nomonio no se realizará, pasa una ráfaga de ticias para todos los gustos. La confusión contrariedad y de cólera por el ánimo de en alza y los diplomáticos pensando pro los que no sólo desean que la boda se bablemente en el idioma aceptado pot efectúe, sino que quieren con sus deseos ellos como oficial para sus deliberacioanticiparla. Y ¡claro está! en circunstan- nes: rira bien qui ñra le dernier CRÓNICA POLÍTICA MADRID AL DÍA