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A B C DOMINGO 21 DE ENERO DE i9o6. PAG. 11. EDICIÓN 1. artista, de quien ha dicho recientemente un crítico autorizado que es sencillamente colosal, y el calificativo es exacto. La Manon, de Puccini, tiene muchos partidarios, pero seguramente no tantos como la de Massenet. Sin embargo, es obra que llena bien el programa de una noche. Anoche lo llenó á satisfacción del público que ocupaba totalmente el teatro. La debutante reveló bien pronto en el primer acto que es una artista que conoce la escena, que es cuanto tiene que demostrar, y no es poco. Después, en el segundo acto, Riña Giachetti se mostró la artista de distinción y de gracia y la cantante de poderosa voz bien timbrada, sobre todo en las notas medijs, y de depurada escuela de canto -valga por esta vez este lugar común tan manoseado por algunos críticos. -El público la aplaudió con entusiasmo en la canción primera y en la escena del minué, que hizo de modo admirable, y con más que entusiasmo, si cabe, en el dúo del tercer acto, á cuya terminación fue llamada á la escena, en unión de Bassi y del maestro Vítale. En suma, Ana Giachetti gustó; es figura digna del Real. Bassi también fue muy aplaudido. Le va muy bien el Des Grieux; cantó con gusto y entusiasmo y se reveló una vez más el artista infatigable que todo lo canta y que pone además de sus facultades una voluntad merecedora de admiración. Muy discretos Verdaguer y Cabello y muy afinadas las cinco señoritas que interpretaron el quinteto de cantores. Noche de triunfo fue también para el maestro Vitale, que una vez en el segundo acto tuvo que volverse en su sitial para recibir el homenaje del público, y otras varias, al final de los actos tercero y cuarto, fue llamado á escena. Dio con su dirección meritisima todo el matiz delicado que tiene la filigrana musical del minué y toda la vigorosa entonación que requieren las escenas que siguen á la de aquél. En el acto tercero fue aclamado por el público que, al hacer salir á las tablas á la Giachetti y á Bassi, gritaba: ¡El maestro, el maestro! para premiar su magistral labor de inmejorable intérprete de Puccini. De todo k consignado deducirá el lectDr que el público salió satisfechísimo de la Manon íescatit que oyó anoche. -C. bar el prestigio nacional lo cual no es nada claro. Pide la supresión de este inciso. El art. 4 define y pena un delito definido y penado ya por el art. 258 dd Código de Justicia militar. Las penas y la definición son distintas: debe redactarse diciendo que ese artículo 258 queda modificado en la forma que el 4.0 del proyecto establece. Propone que á estas definiciones se añada la de otro delito; la de la apología del delito y comprenderse la instigación directa ó indirecta á la insubordinación. Esto podría hacerse con dos artículos más; y como apología del delito se castigaría cuanto contribuye á la notoriedad de los delincuentes. Cree innecesario el precepto de que no se harán más diligencias que las precisas. Eso se consigna ya en el Código, y á veces hay una verdadera rabia de diligencias, con el fin de no molestar al señor reo. Hay un escrito ó estampa penable y un responsable, establecido en el art. 14 del Código penal y en la ley de Policía de imprenta; lo primero que debe haber és el oportuno procesamiento, con lo que se evitan trabajos inútiles y que quede la policía en ridículo. Pero hay una barrera, añade el Sr. Maura, que hace inútiles todas las leyes: la inmunidad parlamentaria. En este punto he empezado una campaña en que no he de cejar, cueste lo que cueste; pero mientras yo sigo mi campaña de suplicatorios, bueno será que se ponga en práctica el citado art. 14; cuando el juez se encuentre con un diputado ó se ñador, haga cuenta que tropezó con un menor, y busque al responsable que siga en su graduación. DA. SÍ no se detendrá el proceso mientras las Cámaras dictaminen sobre los suplicatorios. Para todo esto hace falta un nuevo artículo en el proyecto de ley. Es una iniquidad la suspensión de un periódico por tres auto de procesamiento, que pueden ser ó no fundados, puesto que la suspensión precede al fallo. La Sala de gobierno, además, no tiene facultades constitucionales para hacer esto que es un castigo. Yo no admito en esta materia nada discrecional. ¿Contengámonos dentro de la ley común; el procesado no es más que sospechoso de delito. Impídasele que siga delinquiendo; pero no se le castigue antes de probado el delito. Mejor que la suspensión es consentir que siga publicándose el periódico bajo la vigilancia, bajo la censura que evite delitos. Es absurdo que una Sala de gobierno, por su voluntad, pueda ó no imponer una suspensión; puede hasta interpretarse mal; y el periódico puede reaparecer al día siguiente, bajo distinto título, burlando la ley. No concibo que un Gobierno haya querido dar atribuciones que en el proyecto figuran á las Salas de gobierno de las Audiencias. En lo relativo á indultos, la intención es buena; la herramienta floja. Y vamos con la cuestión de competencia. No sé cómo explicar los plácemes que merece el Gobierno por haber traído á las Cámaras este problema. El de las jurisdicciones se ha planteado de una manera torcida. Una impunidad de clases muy repetida ha hecho optar irreflexivamente por una anarquía con presupuesto- -que es lo peor de las anarquías- -ó por algo más eficaz que las leyes actuales de justicia represiva. sNo está mal que el Gobierno se haya presentado á las Cortes con opiniones divididas; pero siempre resolviendo el problema con la mayoría. j Nosotros no aceptamos que por ser distintos los pareceres de la mayoría y ser muy numerosa la minoría conservadora, se quiera obligar á ésta, no á aconsejar, sinoa resolver; por eso nosotros nos limitaremos á ayudar al Gobierno, dejándole siempre Ja libertad de resolución y poniéndonos del fado de la razó y de la concordia. Hay que ir, pues, á la solución de concor dia por muchas razoues, y como una principal, porque es inconcebible la antítesis entre elementos que necesitan vivir unidos. ¿Puede haber Gobierno sin Ejército? ¿Puede habet Ejercito sin Gobierno? SOT fuerzas que tienen que coexistir compenetradas, que tienen que vivir unidas; por lo mismo pedímos al Gobierno que plantee una solución de concordia, y sí él no la propone, tendremos nosotros que imponérsela. No nos acordamos ahora de nuestras convicciones como jurisconsultos, como tratadis tas, como letrados. Ante los hechos, es necesario proceder como las circunstancias requieten, y, sobre todo en la presente ocasiór proceder en el sentido de la más cabal armonía. El Sr. Maura fue muy aplaudido al terminar su discurso. A última hora de la tarde hablamos con el Sr. Moret, que ya tenía conocimiento, aunque por referencias, del discurso pronunciado por el jefe del partido conservador. Leeré con detenimiento el discurso, dijo eJ jefe del Gobierno, porque es muy importante conocer el criterio del partido conservador, toda vez que en el Senado dispone en absolu to, por la fuerza de los votos, y en el Congreso cuenta con un número de votos nada despreciable. -El tema de conversación entre Ja gente política durante las primeras horas de la noche fue el informe del Sr. Maura. obernadores. La combinación de gobernadores que prepara el conde de Romanones no tardará ya en quedar ultimada. El lunes ¡legará á Madrid eJ gobernador de Santander para dar cuenta al Gobierno de lo ocurrido en una casa de juego de aquella capital. El gobernador de Barcelona, señor auque de Bivona, que se encuentra en Madrid, regresará á aquella población mañana ó pasado, A dministración local. Tal vez en esta semana lea en ei Congreso el ministro de la Gobernación el proyecto de reforma de la ley de Administración local. El proyecto está basado en el redactado hace años por el Sr. Moret. 1 nforme del Sr. Maura. El jefe del partido conservador informó ayer ante la Comisión del Senado que entiende en el proyecto sobre los delitos contra la Patria y el Ejército. Gran número de diputados y senadores acudió á oir el ¡nírorme del Sr. Maura, quien pronunció un extenso discurso, del cual publicamos el siguiente extracto: El partido conservador, dijo, ha guardado en este asuntó una reserva que cada cual ha interpretado según ei cristal con que miraba. Hemos callado por no agravar la cuestión, por auxiliar al Gobierno dejándole toda la libertad necesaria. Ahora vengo, porque ahora que hay un proyecto puede ser útil nuestra colaboración. Nosotros acaso hubiéramos hecho la ley más comprensiva; pero comprendemos que ahora, ante todo, hacía falta lo más práctico. Empieza el Gobierno definiendo delitos. En la definición notamos algunas deficiencias. Las penas son acaso algo desproporcionadas; y ¡as penas desproporcionadas son las menos eficaces, porque el juez procura evitar aplicarlas. Se fija principalmente el orador en el artículo 3. en que se castiga al que en cualquier forma directa ó indirecta tratase de menosca- REVOTÍÍCION EN RUSIA POR TÍLIGRAFO X os empleados de los tranvías. San Petersburgo, 20, 2 K Continúan las prisiones en masa de los empleados de tranvías, muchos de los cuales han sido expulsados á los distritos del norte de Rusia. X C n Peterhoff. San Petersburgo, 20, 3 t. Prosiguen los desórdenes agrarios en el distrito de Peterhoff, habiendo incendiado Jos rebeldes Jos bosque del patrimonio imperial. X CJxprefecto procesado. San Petersburgo, 20, 3 f. El exprefecto Reldhort, comparecerá como responsable de las matanzas de judíos, ante los tribunales de justicia. X a Conferencia de la Haya. San Peiersburgo, -no, 3 t. Hasta que se restablezca la tranquilidad en todo el imperio no se reunirá la Conferencia de la Hava. L