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A B C JUEVES 18 DE ENERO DE 1906. PAG. 4. EDICIÓN i. El Sr. Ministro se ha puesto en pie, se ha blica reconvención que un padre dirige á un que merecía el aplauso de los plenipotenciarios. Revoil, el representante de Francia, no esguardado en el bolsillo posterior de la levita hijo por no haberse apresurado éste á esclaresu pañuelo y ha gritado con voz fuerte, vi- cerle una ligera duda. Esto es todo, y si esto tuvo menos explícito: Aceptamos como base brante: Señores senadores Y después el es todo- -según confesión del propio señor de las reformas, dijo, el triple principio de la S r Luque ha dicho que se levantaba á contes- Montero Ríos- -ello es cosa que en la intimi- soberanía del Sultán, la integridad de sus es tar á una pregunta que el día anterior le había dad del hogar y no en el augusto Senado debió tados y el régimen de puerta abierta. No tan claro estuvo Radowitz; pero sí lo dirigido el Sr. Montero Ríos. Y el Sr. Luque ventilarse. El S r Weyler ha pronunciado ha cojido en este punto el misterioso papel también unas palabras. Somos continuadores suficiente para manifestar su acuerdo con lo que tenía sobre el pupitre y ha comenzado a de! anterior Gabinete- -ha dicho luego el señor que habían dicho Almodóvar y Revoil. Allí terleer lo dicho por el Sr. Montero Ríos. El Moret; -no puede haber desavenencias entre minó la primera Conferencia, sin que la Asamblea hiciera otra cosa que aprobar tácitamente Sr. Luque nos manifiesta después su extrañeza nosotros y nuestros antecesores Y hemos dejado la Alta Cámara, sin pena ni cuanto se había manifestado. por estas cosas del Sr. Montero Ríos; si el Como se ve, el principio es bueno. Francia Sr. Montero Ríos se hubiera tomado la moles- contento, como meros espectadores de este tia de hablar con algún miembro del Gabinete, cinematógrafo de cosas un poco absurdas que y Alemania han hecho declaraciones que no al cual por cierto está ligado por estrechos está desfilando ante ¡os españoles desde hace puede rechazar Inglaterra, la primera en preconizar la independencia del Sultán y los derevínculos, el Sr. Montero hubiese visto disi- días. AZORIN chos de todos; España, que está siempre dispadas sus dudas. Ha hablado también el señor puesta á aquello que sin pérdida de sus dereMontero de la guarnición de Madrid. ¡La chos asegure la paz; Jtaiia, que siempre ha guarnición de Madrid- -grita el Sr. Luque- -seguido esa política, y las demás Potencias, no ha estado indisciplinada ni un solo momenque sin tener una intervención tan directa y to! ¡No hubiera podido consentirlo mi antemás lejanos intereses, no se han de oponer á cesor- -añade- -y eso es una ofensa que se le A PRIMERA Es tan vidriosa la cues- cosa que, asegurando la paz, aleje los peligros hace á él! i (La guarnición de Madrid- -dice REUNIÓN tión de Marruecos, es tan de una guerra cuyas consecuencias son difíciles á continuación el orador- -está unida, íntimamente unida por su amor á la Patria y al Rey compleja, tan expuesta á choques, que es difí- de predecir. FELJPE OViLO ¡Bien! ¡muy bien! se oye exclamar en los cil predecir su resultado, no obstante las halaescaños ministeriales. Conste, pues- -termina güeñas esperanzas que despiertan las noticias diciendo el orador- -que en aquella época no que llegan de Algeciras. La infanta Paz en Alba Después de la entrevista que tuvieron en estuvo ni un solo oficia indisciplinado, y yo POR TELfcGRAro París Rouvier y el príncipe Radolin, en la que espero que mi antecesor recoja esas alusiones A Iba de Tormes, 17, 3 t. A las doce de la Y se ha sentado el Sr. Ministro. Admiramos fijaron las bases de las concesiones para llegar nosotros al Sr. Luque por su brevedad y su á un completo acuerdo entre las Potencias mañana llegaron á esta villa la infanta Paz, concisión. El Sr. Montero Ríos se ha puesto interesadas, el peligro inmediato había des- los Príncipes y las comisiones de Sabmanca. en pié; de nuevo se ha hecho un profundo si- aparecido; después de ratificarse, no ha mu- En la estación la esperaban ls. s autoridades lolencio. El Sr. Montero Ríos tiene las manos chos días, en Madrid, aquellos acuerdos por cales. En el puente, á la entrada de la poblapuestas sobre el respaldo deí asiento delantero Radowitz, Cambon y Revoil en otra entrevis- ción, el vecindario en mas? que aclamó á S. A La Infanta subió al pueblo del brazo del aly va hablando muy suavemente; pronto, sin ta que no han tratado de ocultar, el peligro se ha alejado más; después del modo y forma calde, D. Tomás Hernández. En el convento embargo, su voz sube de punto y podemos oir con que se ha celebrado a sesión preparatoria de los Carmelitas, donde se venera el cuerpo con toda claridad lo que nos dice. Si el señor de las Conferencias de Algeciras, apenas se de la Santa y el corazón con las célebres espiMontero se levantó á hablar el día anterior es dibujan ya en el horizonte. nas, se dijo una misa después de cantado un. porque se había dicho que él había dejado exY... sin embargo, aún pueden volver: ambi- Te- Deum. tendido un pagaré. No había dejado, no, ninDespués se hizo una visita á las obras de la gún pagaré el Sr. Montero. No creía él tam- ciones que se esbozan, temores que se adivinan poco, no, que esto lo hubiera dicho el minis- en el mismo empeño de afirmar y recomendar Basílica que están detrás de dicho convento. En el Ayuntamiento se ofreció un lunch á la tro de la Guerra. Pero para disipar las sospe- la unanimidad del acuerdo, hace que se experichas, las dudas, las sombras que en la opinión mente algún recelo, por otra parte natural, te- Infanta. Allí recibió á varias personas notables había, él, el Sr. Montero, creyó un deber el niendo en cuenta las dificultades del problema. del pueblo. S. A. dejó i5o pesetas para los Todo cuanto ocurrió el martes en la prime- pobres. Alba ha hecho á doña Paz un recibilevantarse en el Senado. Y ¿por qué si este rura reunión de la Conferencia, denuncia una miento cariñoso. mor no era cierto no lo desmintió el Gobier conformidad, un previo acuerdo que satisface. A las dos de la tarde regresó á Salamanno? Este era otro de los motivos que tenía el El recibimiento de los plenipotenciarios hecho ca. -A. Sr. Montero para hablar. Yo aguardé la á nombre del Gobierno por el ministro de Esrectificación- -dice el orador; -la rectificación tado; e! nombramiento de presidente, por deno venía, y como veía que la rectificación no recho propio, del representante de Alemania; llegaba, me levanté á hablar Y en cuanto al la proposición de éste para declinar tal honor Ejército, sabido es que el Sr. Montero Ríos en el duque de Almodóvar; la aclamación heHoy, á las cinco y media de la tarde, tendrá es un partidario ferviente de él; si él habló cha por la Asamblea y el discurso de gracias lugar el enlace del hijo de ¡os marqueses de como habló, fue sencillamente en nombre de eran como sabidos y desde luego descontados. Torre- Milanos, D Luis Eizmendí, con la bela libertad de acción, de aquella libertad de Lo nuevo para el público fueron los dis- lla condesa de la Puebla de Montalbán, hija acción sin la cual no se puede gobernar Y cursos que, una vez organizada la Asamblea, de la duquesa viuda de líceda. en lo que atañe al proyecto del Gobierno, el se pronunciaron v que constituyen un prograEl acto se efectuará en la capilla que tiene el Gobierno- -dice el orador- -puede proponer ma expuesto por el duque de Almodóvar, con hotel de la madre de! a novia. lo que quiera ¡Yo soy el más ministerial de mucha concisión y no menos habilidad. Es un todos- -grita el Sr. Montero- -y votaré el cuestionario completo, en el que se han eludido La distinguida esposa del general González proyecto del Gobierno, sea el que fuere! con arte los detalles que pudieran ser objeto Tablas, gobernador militar de Vitoria, ha suHabremos de consignar, como detalle curio- de controversia; en él se encierra todo, sin que frido sensible retroceso en ¡a enfermedad que sísimo, que en tanto que el Sr. Montero Ríos se dibuje nada que pudiera alterar lo más mí- padecía. habiaba, el Sr. Luque se entretenía en confec- nimo la paz y la concordia de todos. En él Mañana viernes, por la tarde. recibirán á cionar una linda montera de papel con ei mis- hay, sin embargo, declaraciones claras y ter- sus amigos los vizcondes de Garci- Grdnde, terioso plieguecillo á que hemos aludido al co- minantes. condes de Cabanas de Silva. mienzo; este plieguecillo era el discurso pro ¿Qué fin se persigue? El veterano general Gómez de Arteche ha nunciado por el Sr. Montero Ríos el día El orden, la paz y ¡a prosperidad de Ma- experimentado un sensible retroceso en Ja graanterior. ¿No era altamente simbólico, emble- rruecos. ve dolencia que le aquejaba, y de la que se I? mático, lo que hacía con este discurso el señor ¿Para qué? creía convaleciente. Luque? La historia habrá de contestar a esta Para desarrollar eí comercio y las buenas pregunta. Y el caso es que no se podía ser más E 1 marqués de Casa- Jrujo continúa mejorelaciones de las naciones con el Mogreb. explícito que lo fue ayer e! Sr. Montero Ríos. rando, sin que por ello haya desaparecido la Y después añadió: Las Potencias están de gravedad. El Sr, Montero Ríos ha dejado sentado en la acuerdo en reconocer que fin tan precioso no Cámara que su disgusto provenía únicamente El domingo y el lunes próximo estará exse obtendrá sin establecer ciertas reformas, de que el Gobierno no hubiese hecho nada por que han de tener por principio la soberanía del puesto en los artísticos salones de! palacio de disipar una tenue sospecha suya, y como en eí Sultán, la integridad de sus estados y la igualdad los señores de Longoria el trousseau confeccioGobierno figura un deudo cercano de! señor nado para su hija Paquita, con motivo de su de trato comercial; es decir, la puerta abierta expresideníe del Consejo, resulta que toda la En su breve, pero terminante peroración, el próximo enlace con D Francisco Salamanca. ruidosa trapatiesta promovida por el Sr. MonAyer tarde se tomaron ¡os dichos los futuros tero Ríos, ha parado sencillamente en una oú- duque de ASmodóvar estuvo- -preciso es confesarlo- -discreto y oportuno. Seguramente esposos. L LA CONFERENCIA