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A B C S Á B A D O i3 DE E N E R O D E 1906- PAG. 11. E D I C I Ó N i. a lealtad y claridad su pensamiento. Un periodista- -decía La Bruyere- -debe limitarse á contar lo que pasa. AZOR 1 N En joyas, llevaba doña María Cristina una verdadera riqueza. La diadema era de brillantes, y desde ei cuello, cubriéndola el pecho, llevaba S. M una profusión de hilos de perlas hermosísimas. La infarta María Teresa lucía el precioso ttaje de boda, regalo del infante D. Fernando, y que ya fue descrito en estas columnas. Se adornaba S. A. con joyas de brillantes, entre ellas el magnifico collar de brillantes chaiones, regalo de su augusta madre. Al pecho llevaba las insignias de la Orden de María Luisa y de la Orden de Baviera, y un precioso ramo de azahar. También la diadama de brillantes iba combinada con idénticas flores. La infanta doña Paz, que, como todas las demás damas, lucia mantilla blanca, vestía de seda, color heliotropo, con manto del mismo color en tono más fuerte y lucía joyas valiosísimas de perlas y brillantes. vez en público el uniforme de teniente coronel honorario de Cazadores de Figueras y la banda de Carlos El príncipe D. Luís Fernando, uniforme de caballero de la Orden militar de Santiago y la banda de la gran cruz de Alfonso XII. Todos los demás príncipes de Baviera y el infante D. Alfonso de Orleans llevaban uniformes de las Ordenes militares y la banda de Carlos 111. X I A REINA. Fue verdaderamente la figu ra más interesante de la jornada. Dichosa al ver á su hija radiante de felicidad, no podía disimular la lucha que en su espíritu sostenían la sonriente realidad y el amargo recuerdo del bien perdido. Algunas veces asomaron las lágrimas á sus ojos. La emoción era natural; pero ia memoria de su otra hija querida, la malograda orincesa de Asturias, sur LA INFANTA p mpecemos haciendo votos por la felicidad de los Infantes que ayer se unieron en santo lazo. Todo se lo merecen; ella bondadosa, joven, virtuosísima, verdaderamente popular por sus cualidades angelicales; joven también él, español de nacimiento y por su madre, simpático, modesto, ambos han recibido ayer el homenaje del pueblo de Madrid, que en esta ocasión ha sido el intérprete del sentimíen o de España entera. Dicho esto, io es mucho lo que tenemos -ai DESPUÉS De L BODñ. El T eal Cuerpo de Alabarderos entrando en el patio central de Palacio para formar y desfilar ante Sus Altezas, acto ordenado por S. M. como muestra de afecto á sus augustos hermanos con motivo de su boda Fot. Muñoz Iíaena que escribir para dar cuenta á los lectores de A B C de la solemnidad de ayer. Nuestra extensa é interesante información fotográfica expresa la realidad, lo que no podría decir la pluma del mejor cronista. Con la información que ayer adelantamos, cumplida con todos sus detalles en las ceremonias verificadas ayer, con nuestias fotografías a la vist y con pocos detalles más, nuestros lectores pueden formar juicio exacto de lo sucedido ayer en Palacio. X 1 OS TRAJES DE LAS REA- S. M. e! LES PERSONAS Rey llevaba uniforme dei Real Cuerpo de Alabarderos, con las insignias de capitán general, el Toisón de Oro y el collar y la banda de Car os 111. S. M la Reina, admirable treje. de seda gris perla con el manto de terciopelo y en el guirnaldas de fijies. La infanta doña Isabel llevaba traje de seda, color gris perla, y el manto con flores bordadas. En la cabeza y en el cuello llevaba alhajas de brillantes. La infanta doña Eulalia, elegantísima, lucía un vestido rosa, de seda, con manto de terciopelo co! or marrón y joyas de brillantes y esmeraldas. La princesa Luisa, traje azul con manto verde mar y alhajas de esmeraldas de gran taimño y brillantes. El infante D. Fernando vestía de capitán de Húsares de Pavía con uniforme de gala y llevaba al cuello el Toisón de Oro y el collar de Carlos III, cruzándole el pecho la banda de esta misma Orden y sobre la pellica gran número de condecoraciones. El infante D Carlos llevaba el uniforme de Húsares de la Princesa con el Toisón de Oro y el col ar y banda de Carlos 111. El archiduque Fedenco vestía por primera gía sin duda en su mente. Fue un día feliz y un día tristísimo para Su Majestad, y con esta frase tan contradictoria en la forma, pero tan exacta, está dicho todo X NSCR 1 PC 1O N Y Celebrado el matrimo H O M E N A J E nio canónico, la comitiva regia pasó al salón de Armaduras, donde ante el ministro de Gracia y Justicia, como notario mayor del reino y el director general de los Registros, se hizo la inscripción correspondiente, firmando los desposados, las demás personas de la Real familia, todos los Príncipes que se encuentran en Madrid, el Gobierno en pleno, los cardenales y los testigos de las capitulaciones. Para la inscripción se ha utilizado el libro especial de la familia reinante en España. Terminada la inscripción civil del matrimo nio y después de asomarse al balcón principal de Palacio los Reales esposos, se verificó e 1