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A B C S Á B A D O i3 DE E N E R O HE- o 6 4 G 5. E D I C I Ó N i. a LA BODA DE LA INFANTA MARÍA TERESA J r i H. V u MJVTES DE LA BODA. El pueoio aeMadnd, amante de los Jueyes y de la Infanta, invadió ayer la Plaza de Oriente y puso sitio al T eal Palacio desde las primeras horas de la mañana para tener ocasión, como la tuvo mas tarde, de saludar y aclamar á la simpática Infanta y a su augusto esposo el puncipe D. Fernando de Baviera. Esta fotografía da idea del aspecto que ofrecían los alrededores de Palacio durante la boda. Su augusta madre estaba visiblemente nas; pero como había tantas, todavía han quedado para lucirse cuando se celebra conmovida; el día de ayer fue para ella de profundas emociones, causadas en gran un acontecimiento fausto. Ayer estaban las galerías de Palacio parte por los recuerdos de dichas que pasaron, de penas que no se olvidan, de V a está casada la infanta doña Mana imponentísimas por la multitud que las sucesos históricos que han enaltecido su llenaba y soberbiamente decoradas por Teresa. Las galas regias que se han figura de Soberana, y de sucesos íntimos lucido con motivo del fausto aconteci- los magníficos tapices que las cubrían. que han conmovido su alma de esposa, Como esta colección de tapices de la miento de la boda, se guardan; las esde viuda y de madre. plendidas joyas vuelven á sus estuches, Real Casa de España hay pocas por esos mundos, y recuerdan pasadas grandezas Ayer se celebraron en Madrid muchas pero sera por poco tiempo, porque este de las que podemos con legitimo orgu- bodas, y la fecha de la de la Infanta se año 1906, que ha comenzado con himnos nupciales, por otro enlace aún de mayor llo estar satisfechos, como lo están siem- conmemorará en muchos hogares. Después de las fiestas vendrá la gran resonancia que el que acabamos de feste- pre los nietos con las glorias de sus abuelos. tómbola que ha de hacer adelantar las jar ha de señalarse. Del baile de PaiaLa novia estaba interesantísima con su obras de la Basílica de Santa Teresa en cio no se ha dicho aún todo lo que hay vestido blanco de boda y de coite, y po- la ciudad donde mur ó la gloriosa santa, que decir, porque la fiesta fue deslumbradora, y los extranjeros que asistieron co falto para que la concurrencia al verla y que aliviara las miserias de los pobres á ella y tienen costumbre de ver otras de prorrumpiese en aplausos. Llevaba azahar de Madrid. Y en tanto, á orillas del Mediterráneo, igual índole en Jas cortes de Euiopa, di- de SevJla, de la ciudad hermosa por excecen que nada supera en magnificencia al lencia, y se reflejaba en su encantador el mar de nuestras glorias y de nuestras semblante la dicha. ¡Dios la bendiga y la grandezas, entre palmeras y naranjos, se alcázar de los reyes d ¿España. N o sin razón le dijo Napoleón 1 a su haga muy dichosa! Entre nosotros ha na- va tejiendo otra corona nupcial que será hermano José cuando vino a verle en cido, aquí ha crecido entre lagrimas unas diadema regia cuanuo se destaque entre Madrid que estaba mejor alojado que él. veces y entre sonrisas otras, y entre nos- los cabellos de oro de encantadora prinAquel alojamiento le duró poco y se otros se queda uniendo a ios de su pa ria cesa. UN MADRILEÑO 0 0 Cvi o lee eióo, muchas cosas bue- sus desi- inob DESPUÉS DE LA FIESTA