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B C. MIÉRCOLES 10 DE ENERO DE 1906. PAG. 11. EDICIÓN BUQU incendiados POR TELÉGRAFO ro la imposibilidad en que se encuentra, por falta de medios, de socorrerlos. -Muñoz. Fallecimiento de un obispo POR TE 1 hGRAFO JQrujas, 9, i o n El sleamer belga JHarlha ha llcgado remolcando un buque inglés que encontró abandonado en Norte Hinder. El buque remolcado, que llevaba cargamento de aceite mineral, hizo explosión esta mañana, llegando las llamas hasta el puente del Jffarlha, resultando gravemente heridos dos marineros á consecuencia de las quemaduras. Dicho barco se halla convertido en una inmensa hoguera, que impide á los marinos acercarse á él. Muchas casas contiguas resultaron incendiadas. Los desperfectos que han resultado son incalculables. TEMPORAL EN SUIZA POR TELÉGRAFO G 2 t. Ginebra, 9, Suiza Se ha desencadenado sobre toda un violentísimo temporal que ha causado destrozos considerables, y que coincide con temblones de tierra en varios puntos, y especialmente en las orillas del la o Leman, donde han naufragado muchos barcos. Donde más furiosamente descargó la tormenta es en la Suiza Central. Los truenos y los relámpagos han sido en esta parte formidables. Arboles enormes y seculares han quedado arrancados de raíz, rotos los hilos telegráficos, destruidos muchos edificios é inundados los sótanos de casi todas las casas. Momentos antes de producirse el extra ornarío fenómeno atmosférico, la temperatura, que estaba á 10 grados bajo cero, subió á 12 sobre cero. erona, 9, 10 m. Ha fallecido el obispo de esta diócesis, D Tomás Sevilla Gener. El finado contaba ochenta y ocho años, y era muy estimado por sus virtudes. -Vuiggari. Los holandeses en Oceanía POR TELÉGRAFO DE VALENCIA POfl TELÉFONO MitUTEB, 9 1O N mslerdam, 9, JO m. Un telegrama de Batavi a comunica que el día 5 del corriente fuerzas holandesas, en número de 29 soldados al mando de un capitán, apoderáronse de la plaza ruerte de Sauretto, en las islas Célebes, que estaba ocupada por 300 enemigos. En el encuentro resultó muerto el capitán. El enemigo tuvo 33 muertos, de ellos tres jefes, y 40 heridos. A p i Alfonso XII. A las siete de esta mañana ha descendido en los alrededores de Utiel el globo JUfonsa XJJJ, tripulado por los Sres. Fernández Duro, Liniers y conde de Villares. X 1 adrón muerto. En la iglesia de Pueblo Largo penetraron tres ladrones abriendo un boquete en el tejado. Advirtiólo el sereno y Uamó á varios vecinos que rodearon la iglesia. Al salir los ladrones les dieron el alto; ellos se resistieron; se cruzaron entre unos y otros quince disparos, resultando muerto un ladrón. X P d i e n d o trabajo. Un grupo de 5oo obreros han acudido al Ayuntamiento en demanda de trabajo. Recibida una comisión por el alcalde, éste manifes- Negociaciones ruso- chinas POR TELfc RAFO DE MARRUECOS P de armas. Contrabando 9 m. La Agencia Havas ha París, 8, Accidente en un tranvía POR TELÉGRAFO ekín, 9, j t. China ha entablado negociaciones con Rusia para llegar á un nuevo acuerdo respecto á la Manchuria septentrional. recibido de Tánger el siguiente despacho: Se sabe en los centros comerciales que el cargamento del Vider lo componían en su totalidad fusiles procedentes de Hamburgo. Este es el motivo por que el citado yate abandonó, según se dice, las aguas de Tánger antes de la hora marcada para la visita de los agentes de Aduanas, quienes, sospechando que Ja carga que llevaba era contrabando, se habían puesto de acuerdo con las autoridades francesas para efectuar la referida visita. POR TELÉGRAFO arís, 9, 9 n. El conductor de un tranvía funicular que bajaba esta mañana á toda velocidad por la calle Belteville, se encontró con que no funcionaban los frenos. Los pasajeros, presa del mayor pánico, se arrojaron del coche, resultando i5 heridos, de los cuales tres se hallan en estado desesperado. El tranvía se detuvo después de algunos momentos por haber vuelto á funcionar Jos frenos. P 4 BIBLIOTECA DE A B CB ABNKGAC 1O N Y AMOR DJ mai irremediable, y, sin embargo, yo tJhTpoco puedo maldecirla. La veo siempre taJ como la vi la primera vez, tan seductora y tan loca, y la disculpo. Además, todavía me parece estar oyendo la confesión del anciano conde aquella noche de invierno que vino á mi despacho. Escuha, hijo mío; quiero que sepas la verdad de mi casamiento; se la dirás á mi hijo, y quizá entonces comprenda y perdone. Me confió lo siguiente: Laura Bertín era una de esas infelices criaturas á quienes la muerte de sus padres hace pasar sin transición ds una existencia de placeres y de fiestas á una vida de lucha incesante y de miseria. La huérfana vio cerrarse ante ella todas las puertas. Sin fortuna, sin instrucción suficiente para ser institutriz, pensó en el cargo penoso y difícil de señora de compañía. Las señoras de Varsange buscaban una lectora, pero decían de ellas tales cosas que nadie quería servirlas; aquellas dos viejas eran, según opinión muy generalizada, altivas, exigentes, caprichosas y avaras; era verdad. Laura se presentó y fue admitida. El cargo de lectora la ocupaba poco; no se alteraba con él su hermosa voz; era, en suma, un cargo honorífico que ocultaba atribuciones más modestas. Ejecutaba bordados y otras labores semejantes, que las señoras de Varsange ofrecían á las iglesias; también las peinaba, confeccionaba sus sombreros y varias otras prendas de adornor quehaceres de doncella, pero se sentaba en Ja mesa con sus amas, y por la noche en el salón ofrecía el té á algunos invitados. Estos invitados- -el más joven tenia mas de sesenta r. ños, -la trataban con Ja galantería propia de los hombres de cierta edad para con las chicas jóvenes; la diri- visita ifebr. jílurado bastante, me levanté para desoedirme de él; entonces no pudo dominarse. Vi temblar sus bigotes grises, mientras murmuraba en voz muy baja: ¿Crees que se negará siempre á volver? Hice un gesto de duda, y entonces añadió: -Te lo suplico, hijo mío, sé mi abogado; dile que soy muy viejo, que su abandono me hace sufrir. v a sé que le he herido con crueldad en lo que más quería; que las apariencias estaban contra mí; que ese casamiento se ha hecho con demasiada precipitación; pero me ha condenado sin oírme; además, hay cosas muy difíciles de explicar á un niño de diecisiete años. Ahora sois unos hombres; te contaré un día lo sucedido; ¡sth! ¡No pensaba yo en volverme á casar! El honor me ha obligado á ello. Laura siente por mí un gran afecto, pero es joven y soy viejo; es aficionada á la sociedad, la sociedad me cansa y me aburre; quiero presentártela. -Llamó, y cuando se fue el criado, añadió: -Podría llevarte al salón, pero hay gente, mucha gente siempre; ¡ah! sí te gusta la sociedad, Onésimo, aquí estarás en grande. Mientas hablaba, oía yo en el pasillo un frou- frou ae telas y una voz de mujer que decía: -Vuelvo, espérenme ustedes; no decidir nada sin mí. Luego abrióse la puerta y quedé deslumhrado. Riéndose aún, mostrando sus dientes blancos, haciendo brillar sus ojos negros, muy animada, muy alegre, vestida con una elegante bata de seda rosa, cuajada de encajes blancos, cuya larga cola se desenvolvía detrás de ella, la condesa Laura me pareció la reina de la belleza; se sentó en una butaca sin dejar de reír: ¡Amigo mío, qué complicación! Esa tontita de Bernard no quiere disfrazarse y el Sr. Lupín no quiere cortarse los bigotes, Un querubín con bigotes n ros así