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B C. DOMINGO 7 DE ENERO DE 1906. PAG, n EDICIÓN 1. que e! corresponsal parisiense del Berliner Tageblatl afirma que Alemania no consentirá en conceder á Francia ningún mandato de intervención respecto á ¡a policía fuera de la región fronteriza de Argelia. Es, pues, probable que dicha cuestión será retirada del programa de la Conferencia. De todas maneras cualquiera que sea la solución que resulte no habrá que temer ninguna conflagración si quedan fielmente observadas y ejecutadas por sus respectivos representantes en Jas pacíficas disposiciones del Kaisser y de M r Rouvier. Según otras referencias, á pesar de estas impresiones pacíficas, la cuestión de la policía será puesta á debate, lo cual dará lugar á que se reproduzcan las diferencias entre Alemania y Francia. Confiase, sin embargo, en ia intervención de los demás delegados para aplacar cualquier diferencia, y en último caso, sus votos harían que la cuestión quedase empatada. También desea Alemania que no domine Francia en los distritos del Oeste, especialmente en la costa del Atlántico, y espera conseguirlo más fácilmente que lo de la policía. X p J Libro Blanco. Varis, 6, 8 n. Le Temps reproduce un despacho procedente de Berlín en el que se dice que el Libro Blanco, cuya publicación se espera para el próximo martes, evitará avivar las controversias, siguiendo en esto las disposiciones de ánimo en que se halla el emperador Guillermo. Se limitará, pues, á exponer lo estrictamente necesario para justificar la acritud de Alemania. La Cancillería no cree, añade el referido telegrama, que esta publicación sea de tai índole que pueda provocar recriminaciones por parte He Francia, y hace buenos augurios de la Conferencia, especialmente al no querer Francia conseguir monopolio alguno en Marruecos. NOTICIAS Y SUCESOS I os golfos papelistas. Mañana, de nueve á diez de la mañana, pasará el alcalde revista en Huerta Segura á los cien golfos que destina exclusivamente para recoger los papeles de la vía pública. Los pequeños servidores municipales llevan traje completo de pana verde oliva, gorra de plato de la misma tela y alpargatas blancas. Para la recogida de los papeles se les proveerá de una espuerta. undimiento previsto. La casa núm. 7 de la calle de Ciudad Real, que comenzó á hundirse el viernes, quedó ayer sábado completamente derrumbada. El estado ruinoso de esta casa, como de tantas otras de Madrid, hacía prever una catástrofe, pero los vecinos la abandonaron á tiempo, y así, ya que no los muebles, pudieron salvar sus vidas. Los damnificados encontraron albergue momontáneo, gracias á la caridad de los inquflinos de las casas próximas. U R oboEnenlauna platería. platería establecida en la calle de Atocha, núm. 100, se ha cometido un robo, consistente en relojes despertadores y de bolsillo. Se ignora quiénes hayan sido los autores del hecho. notíc ias ae las provincias Trascaspiartas. Los ferrocarriles de Síberia, del Cáucaso y de Samara se hallan en poder de los huelguistas. Un hambre terrible reina n las orovincias de Orel, Pensa y Riazan. La Gaceta de San Petersburgo cree que a con secuencia de los desórdenes que se producen en Tiflis, el teniente imperial del Cáucaso, conde Voroutzowdatchkow, se ha refugiado con su familia y su comitiva en un monasterio bien fortificado y protegido por las tropas. Se dice que ha quedado establecido u i üo bierno revolucionario etí Novorossik. Varios pasajeros procedentes de diversos puntos del Cáucaso, han pedido su repatriación al Gobierno revolucionario, y agregan que se les embarcó en el Sebastopol, enviando los á Odessa. X l movimiento revolucionario. San Petersburgo, 6, 8 n. En los círculos radicales se dice que el movimiento revolucionario ha decrecido considerablemente estimándose que el Gobierno ha ganado la oartida. X na carta de Gapon. San Petersburgo, 6, 9 n. El periódico Jffoha publica una extensa carta del abate Gapon, dirigida á los obreros, en la cual les aconseja que no equivoquen el verdadero fin de la revolución, provocando cuestiones secundarias. E Los duques de Montpensiei POR TELÉGRAFO REVOLUCIÓN EN RUSIA POR TELÉGRAFO yarias noticias. San Petersburgo, 6, 4 f. Hace ya tres semanas que el Estado Mayor no ha recibido W illamanrique, 6, 12 n. La cacería que se ha celebrado hoy ha sido animadísima; el duque de Montpensier ha matado un jabalí. Los Infantes están muy satisfechos. Después de cenar, tres parejas de señoritas del pueblo han ejecutado varios bailes andaluces. Los Infantes orolonc arán su estancia en esíi población. 28 BIBLIOTECA DE A B C ABNEGACIÓN Y AMOR 20 embargo, sin ese viaje, el castillo de Varsange no estaría hoy en venta. 5 de Uñero. La primera carta que recibimos de éf, fechada en Niza, aumentó nuestra satisfacción. Sus primas le habían hecho un recibimiento afectuoso, casi entusiástico. A pesar de sii insistencia, había querido, por discreción, ir á un hoteH pero pasaban juntos las tardes. Era la realización del pro grama que se habían impuesto: paseos en coche á través de esa maravillosa región, bañada por el sol, llena di flores y de perfumes; luego, dulces paradas en las iglesias, en las capillas de los conventos, en una atmósfera de tierna devoción que daba la esperanza de encontrat de nuevo en el cíelo á los seres queridos. Todo esto adormecía su dolor, viéndose invadida su alma por una dulzura indecisa que poco á poco iba acentuándose. Son muy buenas realmente- -escribía á Pedro; -siento haberlas olvidado tanto tiempo; tenía, como me lo han echado en cara amistosamente, el egoísmo de la felicidad. La pobre Valeria soporta, con una resignación que sólo puede proporcionar la Religión, crueles achaques; en estos últimos tiempos se ha debilitado tanto su vista, que necesita la ayuda de los demás; en cuanto a Ofelia, pone en juego en el arreglo de su casa cualida des que admiro. Todo en grande; un lujo, una elegancia y al mismo tiempo una economía, de la que daré una prueba: no gastan más de lo que nosotros gastamos en Varsange y quisiera que vieseis la diferencia; ¡ni Jacoba ni Bautista saben servir de ese modo! Realmente es una mujer superior; pero en cuanto al orgullo, siempre la misma, siempre autoritaria, voluntariosa, no gustándola que la contradigan: creo que nadie se atrevería á ello. Aseguro que cuando me dice: Primo, nos acompañará usted mañana si sermón; predicará el padre X ó Z -No puedo ir á París, Onesimo; no q- ú- vo apartarme de mi padre y de ti, amigo mío. Una mañana de Diciembre volvía yo de mis enaceres, cuando el conde me mandó llamar. Esperaba las acostumbradas recriminaciones; me extrañó verle casi alegre. -Toma, pequeño- -me dijo, alargándome una carta, -lee esto y dame tu opinión. ¡Qué amables, pero qué amables son las primas al acordarse de su anciano primo! La carta decía poco mas ó menos lo siguiente. v Querido primo: Aunque disentimientos de familia, que hemos deplorado siempre, os hayan alejado mucho tiempo de vuestros parientes más próximos, nunca he mos dejado de hacer votos por vuestra felicidá d. Ese sentimiento es el que hoy nos dicta nuestra conducta; ved en ella tan sólo una prueba de cariño. Os lo diremos con franqueza; la carta con que contestasteis á nuestro pésame nos ha sorprendido y afligido. Comprendemos que sea inmenso vuestro dolor y ¡o ompartimos; pero ¿es digna la desesperación de un hombre de corazón? ¿Es digna de un cristiano? ¿Es que no sabéis que todos en la vida tenemos nuesras penas? ¿Por qué habíais de ser el único que se librara de ellas? ¿Por qué rebelarse cuando otros se resignan? Deseamos las dos cuidar de vuestra alma; pero, para: conseguirlo, es preciso que se reanude la intimidad de nuestra infancia. Venid á pasar algunos meses con nosotras en Niza, donde vivimos los inviernos. Os ofrecemos nuestra casa, lo mismo para vivir en ella, que si, para conservar mayor libertad, os limitáis á hacernos largas ó frecuentes visitas. No faltan aquí distracciones; las escogeremos de tal