Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
DOMINGO, 7 DE ENERO DE 1906 BUENAS NOTICIAS 13. CONCURSO DE LOS CHICOS EL 0 E LA SILUETA Recortar los doce trozos de la figura y for- N mar con ellos, pegándolos sobre el fondo negro, la silueta de un animal. CONDICIONES DEL CONCURSO I a Al pie del papel en que se pegue ja solución se indicara con toda claridad el nombre, señas del domicilio y población. Se fijaba también un numero que ha de servir para el sorteo en combinación con la Lotería Nacional i a Las soluciones pueden enviarse á la mano á nuestras oficinas ó por corteo franqueadas como impresos, con un cuarto de céntimo, indicando en el sobre COPICUIÍSO DE LOS CHICOS Allá, en los tiempos antiguos, en que para castigar los delitos se imponían las penas con crueldad, añadían más horrores á la pena capital, creyendo que el escarmiente sería más eficaz. Entonces, después de ahorcarle, se partía al criminal en cuartos que se exponían en uno y otro lugar. A estas penas tremebundas sentenciado estaba ya el tío Perucho, un bandido de mucha celebridad; pero un padrino tenía en la corte, y con afán le gestionaba el indulto cerca de Su Majestad. El Perucho, que aguardaba con el ansia natural el fin de aquellas gestiones que le podían salvar, llamó á un hijo del alcaide de la cárcel, un rapaz que escasamente tendría unos diez años de edad, y le dijo: -Mira, niño: como á mí me ocultarán lo que pase hasta que crean que me lo deben contar, y yo deseo saberlo a la mayor brevedad, entérate tú, y en cuanto te enteres de lo que hay, vienes, y desde el pasillo, si no te dejan entrar, me das una voz diciéndome si he salido bien ó mal. Pasaban días y meses y ya empezaba á dudar de que el chico se acordara de aquel encargo especial, cuando oyó la vocecilla atiplada del rapaz que en el pasillo gritaba: ¡Tío Perucho! ¡Que ya estal- ¿Buenas ó malas noticias? ¡Güeñas! ¿Me indultan? -Sí tai. Nada de descuartizarle, tío Perucho, ¡horca pela! C. L DE C. I tó, sin molestarse en descubrir el cesto: -Yo vendo... cabezas de burro. ¡Cáspita! -replicó el niño sin in murarse. -Pues debe hacer usted un gran negocio y vender muchas de esas cabezas, porque yo, por más que miro, veo solamente una. ILUSIÓN ÓPTICA Córtense tres tiras de papel de igual longitud, pero una de ellas la mitad mas estrecha que las otras dos. Pónganse las dos anchas en forma de aspa y sobre el punto de conjunción la estrecha. Esta parecerá más larga, aunque se sepa el artificio. Tan persistente es la ilusión óptica. Y CHASCARRIH ISTORIETAS LOS COLEGIOS. LLOS. POR El maestro interroga á un niño, mimadísimo de sus papas, que no quieren por nada del mundo que se le castigue ni se le riña: -Yendo del Mediterráneo y pasando el Canal de Suez, ¿en qué mar entraría usted? El niño no sabe qué contestar, pero avergonzado y corrido, se pone rojo. -Exactamente- -dice el profesor- -hs acertado usted. mMÍO A B C. SERRANO, S 5, MAmjD ILas soluciones S J Gesráa admitidas OM basta el sábado próximo á las tres de la tarde. I ¿as que se reciban con posteyioridad serán anuladas. 3. a En el número próximo de LOS CHICOS publicaremos los nombres de todos los solucionistas que hubiesen acertado y el numero con que cada uno hubiese marcado su solución. 4. a Le será concedido el premio á la solución exacta cuyo número se aproxime mas al del premio mayor de la lotería que se celebrara en Madrid el día 3i de Enero, de modo jue los mismos solucionistas verán si han acertado el numero del premio mayor ó si se han aproximado. Si fuesen dos ó más las soluciones cuyos números se aproximasen igualmente á la del premio mayor de la citada lotería, se concederán tantos juguetes como soluciones se encuentren en este caso. SOLUCIÓN AL CONCURSO DEL NUMERO ANTERiOB Cabeza de burro n niño provinciano que no tenía nada de tonto, vino por primera vez á PBOCEDEEZnDO B E ESTE MODO Madrid. nuestros infantiles lectores pueden tener la evidencia de qae Un día que sus papas le dejaron bajar de su habilidad y de la suerte dependerá exclusivamente el que sean agraciados con el premio ofrecido. á jugar un rato en la calle, vio sentado en la acera y leyendo un periódico á un vendedor ambulante que, para descansar, había dejado el cesto de su mercancía CURIOSIDADES junto á ía acera y bien cubierto con un E 1 célebre inventor Edisson, á pesar de sus paño encarnado riquezas, no tiene reloj ni lo ha tenido en Creyendo el niño que vendería juguesu vida. Siendo joven no tuvo dinero para comprarlo, y luego ha pasado la vida tan ocupado, tc $i se acercó al hombre y le preguntó: -Dígame usted, ¿qué es lo que vende? que nunca ha necesitado saber en qué hora Véase Y el comerciante, por no dejar la lec- lista de en la pagana los oe anuncios la vive. nombres de niños que iiau tura y para mofarse del niño, le contes- acertado la solución. li