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Bien sabido es que los relojes de torre sistema Qanseco son los mejores conocidos en todo el mundo que gozan de privilegio de invención en España y en el Extranjero; pero por si acaso aún hay quien dude de la superioridad de los relojes de torre sistema Canseco, véanse las siguientes CERTIFICACIONES Provincia de Cádiz Don. Cristóbal Roncero, secretario del Excmo. é limo. Ayuntamiento de la ciudad de San Fernando. CERTIFICO: Que el 2 de Febrero del año 1894, D. Antonio Canseco, vecino de Madrid, fabricante de relojes y de campanas, colocó en estas Casas Consistoriales un reloj de repetición, con motor á resorte, de que tiene patente de invención, y desde dicha fecha hasta la presente su marcha es fija é inalterable á los cambios atmosféricos, así como el sonido de las campanas, majestuoso y penetrante. Y para que el Sr. Canseco pueda acreditar cuando y donde le convenga resultados tan atisfactonos se le expide la presente certificación por mándalo del señor alcalde, en San Fernando, á 24 de Marzo de 1 S 98 V. o B. o- -El alcalde, MANUEL DE BÜSTILLO. -CRISTÓBAL RONCERO. Proráela de Guadaiajara Alcaldía Constitucional de Setiles. -Partido de Molina El Ayuntamiento de mi presidencia, en sesión de 30 de Agosto, ha acordado dar á usted las más expresivas gracias por el resultado satisfactorio del reloj de torre con motores á resortes colocado por usted en esta localidad y que se le participe. l.o Que durante el transcurso de los tres años que ha se colocó, no se ha visto una sola vez parado. 2.o Que la elegancia y sólida construcción del campanario de hierro, modelo J, ha gustado á la infinidad de transeúntes por esta localidad, alabando el gusto de la Corporación que lo aceptó. 3.o Que el sonido de la campana, ademas de resultar agradable al oído, lleva su eco hasta una distancia de dos leguas que tiene de radio el término; y 4.o Para que pueda servir de estímulo, no solamente á la casa constructora, sino á los compradores, se autoriza á. usted para hacer públicas estas manifestaciones. Lo que comunico á usted para su satisfacción y conocimiento, como igualmente el del público en general. Dios guarde á usted muchos años. Setiles, 20 de Septiembre de 1903- -El alcalde, MIGUEL DEL MOR L. Sr. D. Antonio Canseco (relojero) Madrid. D. José Alarcón Rodrigues, Alcalde Presidente del Ayuntumiento de Pedro Martínez. CERTIFICO. Que el Ayuntamiento de mi presidencia ha tenido á bien se haga presente á D. Antonio Canseco, vecino da Madrid, la siguiente manifestación Que la Corporación está altamente satisfecha de los inmejorables resultados del reloj de torre coa motores á resortes, da su sistema, que fue colocado en esta villa hace tres años, así como de la elegancia y buena constrticciónjdel campanario de hierro dulce, modelo K, que á la vez fue instalado, y la campana de aleación acerada, cuyo sonido de gran alcance producá buenísimo efecto en este vecindario. Lo que para satisfacción de dicho señor se hace constar en el presente, autorizándole para que pueda hacerlo público en la forma que le convenga. Pedro Martínez, 4 de Septiembre de 1903. -El alcalde, JOSÉ ALARCON Alcaldía Constitucional de Fonsagrada. Tengo el honor de manifestarle que desde el año de 1894. que se ha instalado em esta Casa Consistorial el reloj de campana con motores á resortes, sistema CATSSECO, con campanario de hierro, da unos resultados excelentes, funcionando con toda regularidad. -Queda desde luego autorizado para hacer publico lo manifestado. -0io s. guarde á Ested muchos años. -Fonsagrada, Octubre 1. de 1903. -ENRIQUE DÍAZ. -Sr. D. Antonio Canseco (relojero) -Madrid. (Se continuará) Provincia de Granada Provincia de Los pedidos dirigirse á D. ANTONIO CANSECO, Paseo de las Delicias, 52, Madrid. 1O BIBLIOTECA DE A B C 9 ABNEGACIÓN y AMOR 1I Y como ei señor Batís fuese aficionado á los términos rimbombantes, replicó: -No hago más que ostentar en todas partes la alta munificencia que distingue á la casa. La doncella se llamaba Luisa, y de ella es de quien principalmente quiero ocuparme en este lugar. Esta Luisa no era como Bautista y Jacoba. Su pasado no podía sec más lamentable y nadie quería hacer alusión á el. Sabíase de ella que había sufrido una condena por robo, y á su salida de la prisión no le fue posible encontrar trabajo en parte alguna, en vista de lo cual se refugió en Varsange, su país natal; allí vivía miserablemente, rechazada por unos, explotada por otros. trabajando á vil precio, injuriada, maltratada tal vez. La condesa Edirte, que se apiadaba de todos los sufrimientos, no podía permanecer impasible ante aquella funesta fatalidad, y penetró en la miserable choza en la que Luisa escondía su vergüenza. Lo que fue hablado por las des no ha sido después conocido por nadie; pero ello es que desde el día siguiente Luisa entré al servicio de los condes y fue encargada del cuid ido del Parque. Todos los días bpjaba al jardín la condesa y conversaba largamente con Luisa, confortándola y tratando de moralizarla en lo posible. Un ilustre moralista ha dicho: No envilezcáis al culpable, y con esto se logrará que no incurra nuevamente en el delitp. Un día, Mad. de Varsange declaró que hacía á Luisa su doncella, lo cual equivalía á darla un puesto de confianza y una verdadera rehabilitación. La muchacha se mostró digna de tan gran beneficio y su profundo agradecimiento se convirtió en una conducta intachable y en una honradez á toda prueba. -Desde que se ocupa en los menesteres de la casa- -decía la condesa- -no se pierde nada, y hasta me atreveré á asegurar que nada se estropea tampoco. El conde, que era algo burlón, solía replicar á su consorte: -Ten mucho cuidado con tus protegidos, no sea que tengamos que emigrar todos de la casa, á fuerza de tanta honradez. 25 de Diciembre. ¡Navidad! Mi estudio está cerrado. EJ aislamiento de ini vida se hace sentir aún más y me abruma con impulso irresistible... Nunca he llegado á comprender como ahora que no soy más que un desgraciado. Estos jóvenes campesinos, iguales míos por su nacimiento, que entran en la taberna, que cantan alegremente y que se pasean al lado de sus prometidas, despiertan en mí una envidia profunda. Envidio también á las familias numerosas que se sientan á la misma mesa para tomar parte en esas cenas pantagruélicas, propias de estos días. Y yo ettoy solo...