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A. B C. MARTES 2 DE ENERO DE 1906. PAG. 9. EDICIÓN res que er las Bolsas extranjeras no se cotizan, y á que en las Bolsas extranjeras cotizan valores españoles que no negociamos ao uí. En una palabra, desde que rige la desdichada ley del affiáavü, no hay arbitraje posible con las plazas de fuera, y vivimos muy lejos del movimiento económico internacional. Buena prueba de ello es que, si en Madrid el mercado ha permanecido inmóvil durante la semana, en Barcelona, donde se negocian acciones del Norte y del Zaragoza, cotizadas también en París, ha habido movimientos de importancia. Podemos señalar un alza de tres enteros en las primeras y un alza de cinco enteros y medio en las segundas. Quedaban el LA EVOLUCIÓN DE LAS COSTUMBRES I Fn nuevo año evoca siempre los recuerdos de cosas lejanas y fugitivas que pasan por nuestro espíritu con la misma rapidez que la tenue película por el objetivo de un cinematógrafo. La vida moderna, insaciable y devoradora, exige verdaderos esfuerzos hasta de los que merse leche cuajada. luchan por pequeños triunfos, y apenas deja Cuan lejos de nosotros esa sociedad! Y, sin tiempo para contemplar las hondas perturba- embargo, no es tanto el tiempo transcurrido; ciones, los cambios bruscos de costumbres que sólo hace veintiséis años que se derribó la casa á cada instante se producen. número 1 de la calle de Sevilla, y allí había sábado a 45,35 y á 8 J I 5 Yo no pretendo llevar estas memorias á fe- una castañera que se hizo famosa porque desEste es el mejor argumento que se puede chas muy lejanas; me bastará recordar el Ma- pachaba su mercancía á las damas elegantes. drid de hace cincuenta años, tan magistralmenHasta hace poco la víspera del día de Reyes aducir contra la ley del Estampillado. Si ademas de ser inevitable su incumplimiento te descrito por Mesonero en sus Cuadros era en Madrid un verdadero acontecimiento; la muchedumbre recorría las calles para divernos incomunica y mata toda actividad en la de costumbres y si queréis vendré todavía á tirse con las sucias cabalgatas que se organizacontratación, ¿por qué no suprimirla de una una época más próxima. La evolución es lenta y constante, modifican- ban en los barrios más extremos. vez? Hombres astrosos, con el rostro tiznado, Ya! o hemos dicho, en el Extranjero el mo- do cada día, por decirlo así, el aspecto de una vimiento de alza ha sido grande y general: ciudad que se urbaniza á la europea; sólo la llevando en las manos hachones encendidos y gana uno y medio por 100 el Exterior y que- atmósfera invariable sigue soplando sobre la grandes cencerros, seguían á uno de ellos que da á 92,75; cerca de 4 por 100 el Ruso y co- corte las ventiscas de Somosierra y del Guada- conducía una escalera para esperar á los reyes, tiza á 81,90; 36 francos las acciones de Río- rrama, lo mismo que en los años del monarca al grito de á la puerta de Toledo... por allí tinto, que valen 1.685, y 10 y 23 francos res- austero que compartía sus soledades tristes en- vienen. Las borracheras menudeaban y se pectivamente los Nortes y los Zaragozas, que tre el Escorial y el Alcázar de la plaza de producían con frecuencia escenas de repugnanOriente. te barbarie. se: negocian á i yo y á 3o5. Hoy nos parece una broma grosera aquel La misma moda caprichosa y vana, como La especulación se alarmó al final de la sesi pretendiera responder á las exigencias de mana antepasada con las noticias gravísimas curioso informe que los médicos de la Villa que de Moscou transmitían. Dominada ya la pusieron en manos de Carlos IV notificándole los tiempos, contribuye poderosamente á vainsurrección, el descubierto ha tenido que que sería de graves perjuicios para la salud pú- riar la fisonomía de los pueblos. Éntrela crinolina de i855 y los célebres comprar lo que tenía vencido en firme y en blica el quitar las basuras amontonadas en las miriñaques, al traje ceñido que llaman de estilo primas, y el alza se ha producido con gran vio- calles. Madrid, cosmopolita, aspira á ser limpio y sastre las mujeres del día, existe una diferencia fencia. aseado, y esta transformación de la vida públi- tan profunda, que á la imaginación asombrada ca ataca los rutinarismos y las ranciedades, in- le parecen siglos de distancia. fluyendo hasta en el interior de los hogaies, Cuéntase que nuestra compatriota la ex- era- de donde desaparecen las prácticas inocentes que constituían las delicias de nuestros abuelos. Ninguna casa de Madrid, por humilde que fuese la condición de la familia, dejaba de servir en este tiempo los bollos y el íicor; y eran contadas las niñas casaderas que no entraban en el sorteo de damas y galanes, vulgarmente llamado echar los años. Casi con un mes de anticipación se anunciaba que el día que saliera el Dios grande de su parroquia había de co- í. 1 I Í ¡s 4 i, í l bZslÓN INAUGURAL DEL ATENEO MÉDiCO- FíRMÍICEUT 1 CO DE LA BENEFICENCIA MUNICIPAL, CELEBRADA EL SÁBADO EN LA CASA CONSISTORIAL DE MADRID, BAJO LA PK S) DENCÍA DEL GOBERNADOR CIVIL Y CON ASISTENCIA DEL ALCALDE tot (lO