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B C. SÁBADO 3o DE DICIEMBRE DE i 9 o5. PAG. 5. EDICIÓN i. a entendimiento. Tanta amenidad como su pluma tenían sus labios. Esas crónicas deliciosas como as que en este libro vais á leer, esas brillantísimas notas de color que como Las primeras tlbahacas, ¡Eh! ¡A la plaza! ¡El tiesto... de claveles dobles! La playa de Recoletos y tantas otras que van en este volumen, adquirían en sus labios un calor de palpitante vida que las daba atractivo mayor. Fue maestro en muchas cosas, pero fue maestro de maestros en ¡o que los franceses llaman causerie, expresión que no tiene equivalencia en nuestro idioma. Oírle referir su primera visita en París al barón Rotschild con una carta de presentación de la Reina doña María Cristina, carta que el potentado judío no supo apreciar en su justo valor, era presenciar la realidad y escuchar representado el cuento más sabroso de su inagotable repertorio. Pero tanto como su ingenio, admiraba su fecundidad. Y es que Blasco no conocía el ocio y sentarse ante una mesa era enristrar la pluma y empezar á escribir, ¿de qué? De cualquier cosa; de todo; de nada. En el verano de 1895, estaba D. Francisco Silvela en Cestona tomando las aguas de aquel establecimiento. Invitados por aquel ilustre político, fuimos á pasar un día á su lado Eusebio Blasco, Enrique Fernández Villaverde, Rodrigo Soriano, que entonces no pensaba en... Valencia, y toda su ilusión estaba en Bayreuth; Montestruc, el excelente periodista zaragozano, que murió en la flor de la edad, y yo, Agradable fue la jornada. La mesa del restaurant del balneario se convirtió en mesa de disección dónde se descuaitizó la política del día y se discutió lo divincj y lo humano. Silvela estaba en el apogeo de su disidencia con Cánovas. ¡Lo que debieron silbarle los oídos aquel día! AI caer la tarde los expedicionarios regresábamos en coche á San Sebastián; Soriano tarareando un aire de Lohengnn; Blasco actuando de causeur; Fernández Villaverde haciendo cabalas sobre política; Montestruc y yo reconstituyendo en cuartillas lo que Silvela nos acababa de decir acerca de la situación. Dos días después me entregaba el Sr. Silvela un documento cuya publicación en La Voz de Guipúzcoa, que yo dirigía entonces, dio mucho que hablar y que escribir. Era la primera de las dos Cartas á S. M. la 7 (eina T (egente, que firmadas por lin vecino del Puerto de Pasajes, constituyeron el acontecimiento político de aquel verano. Las cuartillas de ambas cartas obran en mi colección de autógrafos, y lo consigno porque hubo entonces quien dudó de que fuera Silvela el autor de aquellos documentos que hicieron temblar de ira á Cánovas, de gozo á Silvela, de miedo de perder la poltrona ministerial á Bosch. Los tres personajes han muerto. A nadie puede perjudicar ya la verdad. El día mismo que se publicó la primera carla de Un vecino del Puerto de Pasajes, me entregó Eusebio Blasco unas cuartillas de su puño y letra encabezadas con la dedicatoria: A un vecino del Puerto de Pasajes y firmadas por Un vecino del Puerto de San Sebastián. Replicó el de Pasajes, insistió el de San Sebastián, y ambos vecinos, Silvela y Blasco, rompieron su amistad. Preguntábale yo después a Uiasco como nabía escrito aquella réplica que era indudablemente la ruptura de una amistad política sellada en Cestona y acaso el quebranto de su porvenir político, si en la política pensaba perseverar. ¡Qué quiere usted! -me contestó sonriente; -ese día me senté á la mesa, leí la dichosa carta, adiviné por el estilo y por el alcance quién era el autor, y como tenía que escri! ir, saltó aque lo) escribí. La respuesta retntába su temperamento. Todo lo sacrificaba á su fe de escritor. No la tenía en la política ni en los políticos y se jugaba la probabilidad de una posición con tal de cumplir sus deberes de escritor. Antes que nada tenía que escribir. Es probable que en muchas ocasiones como en ésta fuese el gran escritor víctima de su ingenio y de su fecundidad. ÁNGEL MARÍA CASTELL Diciembre, REGALO A LOS LECTORES DE A B C T esde el día 2 del próximo mes de Enero comenzaremos á publicar la interesante y sugestiva novela ABNEGACIÓN Y AMOR en forma encuadernable, papel satinado é ilustrada con preciosos dibujos del notable pintor Sr. Medina Vera. Su publicación quedará terminada en dos meses, esto es, el día 28 de Febrero próximo, aun cuando para conseguirlo, por ser muy extensa, tengamos que aumentar durante varios días cuatro ó más páginas al periódico. En 1. de Marzo, y una vez terminada la publicación de ABNEGACIÓN Y AMOR regalaremos á las personas que la hayan coleccionado unas elegantísimas tapas en tela con dibujos y bajorrelieves en oro. El precio de ABNEGACIÓN Y AMOR encuadernada, será el de 3 pesetas para el público, y oportunamente se pondrá á la venta en las princi pales librerías de España. A los lectores de A B C que la coleccionen, les resultará de balde, ó lo que es lo mismo, recibirán como regalo durante los meses de Enero y Febrero nuestro periódico A B C En los meses sucesivos, y sin interrupción, seguiremos publicando interesantísimos libros de todas clases, para que nuestros constantes favorecedores puedan reunir anualmente seis volúmenes, por lo menos, de la biblioteca A B C y conseguir á la vez que les resulte nuestro diario completamente gratis. OV 1 LIZAC 1O N FINANCIERA EN ALEMANIA Cuando el Kaiser desea c o n s e g u i r del Reichstag nuevos créditos para el Ejército- se vale de u: i medio eficaz, que hasta aksffa le ha dado siempre resultados. Sus ministros en ei Parlamento y los periódicos más ó menos oficiales ú oficiosos en sus columnas, dan á entender á la opinión que la situación internacional se complica y que es preciso prepararse para la guerra. El Reichstag, donde se sientan muchos socialistas, enemigos naturales del militarismo, cae siempre en la red y concede lo que se le pide, porque el alemán es, ante todo, patriota y amante de las glorias del Imperio. Algo de esto ha sucedido y sigue sucediendo con la cuestión de Marruecos. Quien haya leído estos días El Economista Alemán y esté al corriente de la campaña emprendida por algunos economistas, entre otros por el profesor Leband, comprenderá que, valiéndose de los procedimientos habituales, desea el Kaiser conseguir una dictadura financiera, y que se sirve como siempre de la Prensa para influir era ese sentido en la opinión. M r Leband recomienda que se modifique la ley del Banco de modo que el Emperador, sin necesidad de exponerse á largas y á veces pe) igrosas discusiones parlamentarias, pueda, de acuerdo tan sólo con el Consejo federal, conceder al Banco la autorización necesaria para no reembolsar los billetes, decretar el curso forzoso sin el consentimiento del Reichstag y suprimir el gravamen impuesto á los billetes cuando su circulación exceda de la cifra autorizada por la ley. Estas medidas, según Mr. Leband, deben coincidir con la movilización deJ Ejército. El Economista Jllémán sostiene que semejantes disposiciones serían contraproducentes, porque en vez de conseguirse con ellas que no desaparezcan las reservas en oro, que es lo que se persigue, el pánico monetario produciría un efecto diametralmente opuesto. Con el curso forzoso y sin tener el Banco la obligación de reembolsar sus billetes, el valor de éstos bajaría instantáneamente; el oro, acaparado, huiría de la circulación; las mercancías aumentarían de precio y tomaría tales proporciones la crisis monetaria, que no le sería posible al Gobierno acudir á los mercados de fuera para levantar empréstitos, como lo ha hecho Rusia, con gran éxito en los momentos más difíciles. La medida que recomienda El Economista Alemán, es que se creen billetes de 20 y de 5o marcos, para que á cambio de ellos afluya oro á las cajas del Banco. Esta es, en resumen, la polémica de actualidad en Berlín. En vísperas de la Conferencia de Algeciras, algo significan estas discusiones. ¿Desea el Kaisser conseguir del Reichstag nuevos créditos, no porque tema que surjan de la Conferencia graves dificultades internacionales, sino tan sólo porque los exige su política de paz armada? ¿Quiere poder movilizar, en un momento dado, el oro del Imperio, como movilizaría, en caso de conflicto, sus regimientos, porque el horizonte político se obscurece? En otro país nada significarían estas discusiones; en Alemania, á pesar de las recientes declaraciones del Emperador afirmando que la presencia de Rouvier al frente del Gobierno francés, aparta todo temor de rozamientos graves en lo futuro, tienen importancia estas polémicas, porque suelen ser precursoras de medidas graves. Ese es el motivo que nos guía al dar cuenta de ellas en nuestras columnas. BOLSAS DEL DÍA 29 MADRID. Interior contado, 79,55; fin de mes, 79,60; fin próximo, 79,75. Amorrizab! e 3 98,55. B 2ii co, 425 Tabacos, 383,5o. Francos, 26,4 Í. Libras, 31,72. PARJS. Cierre. Exterior, 92,30. Renta francesa, 99,o5. Italiano, 106. Ruso, 4 por 100, 8o,8o. Turco, 90,92. Nortes, 166. Zaragozas, 29 c) Ríotinto, 1.669. GoldfieJds, 141.