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A S C. MA fES 19 D E DICIEMBRE DE 190 a. PAG. 11. K D I U O N 3. a a rerorma unas seiscientas mil pesetas anuales, cantidades ambas que no pueden gastar sin grave perjuicio de sus intereses. Esto no obstante, el Sr. Gasset tiene el propósito de que cuantos coches se construyan para el servicio de viajeros lleven caloríferos, y de este modo dentro de algún tiempo se habrá conseguido lo que de una vez es imposible realizar. Mientras esto llega, las Empresas han prometido al ministro de Fomento colocar en los coches de segunda y tercera que salgan de las estaciones por la noche ó en la madrugada la necesaria calefacción y hacer Ja muda de los caloríferos en aquellos pueblos que sean cabeza de línea. lgo es algo. crédito extraordinario para remediar la crisis en Andalucía. y voces de miseria pidiendo socónos. en sura e ¡sistema de las anticipacicr. es. Rectifica el ministro de la GOBERNACIÓN y tienden sus razonamientos á justificar e! hecho de no habzr acudido á las Cortes en aquella ocasión para recabar los créditos solicitados. Recuerda al Sr. Alíendesalazar que también un Gobierno conservador hizo una anticipación y ésta fue para unas fiestas y no para remedio de crisis obreras Contesta el Sr. ALLENDESALAZAR é ínter- 1 viene el S r KODRIGUEZ SAN P E D R O y se muestra conforme con todas las manifestaciones del Sr. Allendesalazar. El ministro de la GOBERNACIÓN responde y se afirma en sus razonamientos, contestando el Sr. Rodríguez San Pedro. s Se suspende la discusión; se da cuenta del despacho ordinario, y después de fijar el orden del día se levanta la sesión á las ocho menos cuarto. Rectifican el Sr. ALVAREZ GUIJARRO y el conde de ROMANONES. ORDEN DEL DÍA SENADO SESIÓN DEL DÍA l 8 DE DIC 1 EAIBRE DE J o5 omienza la sesión á las cuatro menos cuarto, bajo la presidencia del Sr. López Domínguez. Leída y aprobada el acta de la sesión anterior, el ministro de la GOBERNACIÓN, de uniforme, subé la tribuna y lee un proyecto de ley relativo al pago de honorarios en los servicios de Sanidad en el interior. El ministro de INSTRUCCIÓN PÚBLICA recoge tas excitaciones que hizo el Sr. González Pintado respecto de las excavaciones hechas en Numancia. El Sr. GONZÁLEZ P I N T A D O da as gracias. LO DEL ESTAMKILL. OO C El marqués de CAYO D E! REY: Vengo á satisfacer dictados de mi conciencia dice. Un señor diputado en el Congreso ha hecho denuncias sobre mí. He sido calumniado de la manera más injusta. Relata la denuncia hecha por el Sr. Soriano; lee el informe de la dirección de lo Contencioso, en el que se desestima la denuncia formulada contra el Sr. San Miguel. Dice que se alzó el denunciante, y que el tribunal gubernativo confirmó el acuerdo contencioso. Continúa leyendo documentos justificativos de foque afirma: ir Ya sabéis, pues, dice, que ese señor diputado falta á sabiendas á la verdad. El P R E S I D E N T E de la Cámara llama la atención del senador respecto de esas palabras, y dice que medios tiene de sobra para defenderse. El marqués de CAYO D E L REY ruega al Sr. López Domínguez que se inserte en el Diario de Sesiones el expediente que ha leído, y que quede sobre la mesa su escrito de defensa para que ío vean todos los senadores. Así se acuerda, y el marqués de CAYO DEL REY dice que va á volverse á la cama, de donde ha salido sin permiso del médico. El marqués de RE 1 NOSA pide al Gobierno, en nombre de la Liga Marítima de pescadores de España, que se les dé facilidades para que llegue á Madrid el pescado con la mayor rapidez posible. Le contesta el ministro de la Gobernación. Hacen varios ruegos los señores duque de L E R M A marqués d e BARZANALLANA, SÁNC H E Z ALBORNOZ y ALVAREZ GUIJARRO. Este senador explana su anunciada interpelación al ministro de la Gobernación sobre sucesos políticos en Laredo, con ocasión de las elecciones. Cita y enumera los abusos electorales cometidos en aquella población y en otras varias por el gobernador de Santander. Termina diciendo que confía en la rectitud del ministro. Le contesta el ministro de la GOBERNACIÓN y sostiene que el Gobierno se sostuvo neutral en aquella elección, sin ayudar á sus amigos ni á los contrincantes. ORDEN DEL DÍA Se pone á discusión el dictamen de la Comisión sobre el proyecto de ley que fija las fuerzas navales para 1906, que es aprobado, quedando sobre la mesa para su votación definitiva. Son votados definitivamente los proyectos de ley fijando las fuerzas del Ejército para! jo 5 y 1906. Continúa la discusión de los presupuestos. El señor conde de ROMANONES se levanta para contestar á una alusión que le ha dirigido el Sr AJlendcsalazar respecto á la inversión del Puesto á discusión el dictamen de la Comisión sobre el proyecto de íey fijando las fuerzas navales para 1906, es aprobado y queda sobre la mesa para votación definitiva. Quedan votados definitivamente los proyectos de ley fijando las fuerzas del ejército para 1905 y 1906. Continúa la discusión del dictamen de la Comisión de presupuestos relativo al de gastos de obligaciones del Estado para 1906. El ministro de la GOBERNACIÓN usa d é l a palabra para contestar al Sr. Allendesalazar en lo que manifestó respecto al empleo de JOS créditos extraordinarios obtenidos para ja crisis de Andalucía, y que el Sr. Allendesalazar afirmó que habían sido invertidos en la campaña electoral. Manifiesta que pidió los créditos extraordinarios por valor de nueve millones de pesetas porque encontró casi agotadas las cantidades que podía hacer dedicado á emprender trabajos y hacer frente á la crisis del hamDre que era espantosa, en Andalucía. De estos créditos sólo se emplearon seis millones, porque con los otros hubo que rellenar capítulos del presupuesto de los que se había echado mano para esa crisis. Alude á la dimisión del entonces ministro de H índa y su dualismo con el de Fomento en aq, punto. Rechaza la esptcie de que esos créditos fueran pedidos para otras atenciones, y cita en su apoyo los telegramas dirigidos al Gobierno, los publicados por la Prensa y el informe del Instituto de Reformas Sociales, en el cual se afirmaba que de no acudir pronto á socorrer la angustiosa situación de los braceros andaluces, perecerían de hambre. Expone la perentoriedad del socorro, y dice que la mayoría de las Sociedades obreras demandaban trabajo con voces de energía. El Gobierno no podía desentenderse de la actitud de los obreros, en especial de los de Arcos de la Frontera. En apoyo de lo que dice lee una petición de los obreros de Arcos, escrita en conceptos hostiles y amenazadores. Justifica leyendo el decreto de concesión de aquel crédito que lo firmaron todos los ministros, incluso el de jornada. Asegura que en ninguna de las obras realizadas con cargo á estos créditos se pudo llevar más al extremo la escrupulosidad en su justificación. En cualquier otro hubiera pensado que podía recoger de la sombra, menos en el Sr. Allendesalazar, la especie de que pudiera usar de aquel dinero el ministro de Fomento en otros menesteres que en la tremenda crisis andaluza. Sostiene que cualquier otro ministro que hubiese estado en su puesto en aquella ocasión habría hecho lo propio. Dice que cuando se presente á las Cortes el detalle de las obras realizadas, se verá cómo se ha gastado el dinero. No discute la bondad de las obras hechas ni la cantidad de trabajo útil que rendían los obreros, porque el jornal que se podía pagar á aquellos 25.000 hombres era de dos reales ó dos reales y medio y no á diario. Añade, que el Gobierno cree mejor dar en detalle el empleo de esos créditos para que todos puedan juzgar, que no decir solamente que el Gobierno había pedido esos créditos y los había usado en la crisis andaluza. Lee y parafrasea las alusiones embozadas que hizo el Sr. Allendesalazar respecto del empleo de los créditos extraordinarios en la campaña electoral. Rechaza los cargos y pide que los demuestre y dice que de tratarse de la provincia de Guadalajara en vez de Andalucía no hubiera pedido los créditos porque en ella tiene amigos y hubiera dado pábulo á la malicia. Rectifica el Sr. Allendesalazar y sostiene que aquel decreto contrariaba la ley de presupuestos vigente, y que por tanto, necesitaba el bilí de indemnidad que los que lo refrendaron han presentado en la otra Cámara. Es preciso que se sepa la eficacia de las obras realizadas y los datos relativos al empleo del dinero. Cree que los Gobiernos deben conservar toda su serenidad para proceder cuando llegan trances FINAL DE IA SESIÓN DEL DÍA 10 DE DICIEMBRE El Sr. OSMA continúa en el uso de la palabra. Afirma que seguirá discutiendo este asunto con completa frialdad, tomando nota, sí, de ¡o que re fieran las gacetillas, pero ciñéndose al fondo del asunto. (El Sr. Moret toma asiento en el banco azul. Lo que por ahí se dice, exclama el orador, es lo siguiente: El Sr. Osma no pecó deliberadamente, pero puso los medios, mediante un Real decreto, para que un delito quedase impune. Afirma que á pesar de las modificaciones introducidas en la ley de contrabando y defraudación por el Real decreto de Septiembre de 1904, éste no influyó en poco ni en mucho en el expediente de defraudación que se discute. El hecho de poseer títulos de la Deuda esía: pillados en el Exterior, no implica en sí ningún i delito, pues sus tenedores pueden venderlos la víspera de cobrar el cupón y volverlos á comprar al día siguiente de haberlo cobrado, pues ío único que la ley prohibía á los españoles era el hecho de cobrar el cupón. (La Cámara acoge esta explicación en medio de la mayor indiferencia. Pasa el Sr. OSMA á analizar el expediente manifestando que no tiene la importancia que le ha querido atribuir el Sr. Soriano, el hecho de qu un abogado al emitir su informe haya querido ad judicar una multa de treinta y tantos iniüones. Explica la elaboración de la ley de 1904 modificando la de i 8 5 i para venir á demostrar que no se hizo precipitadamente ni con el exclusivo cbjeto de influir en el expediente en cuestión. Rechaza la responsabilidad que han querido atribuirle en dicho cargo, y añade que siendo ministro de Hacienda e interpeló reiteradamente un diputado que era antes y es ahora el jefe de la minoría más unida que hay en la Cámara, con objeto de que se promulgase pronto la modificación de la ley de i852. Refiérese nuevamente á las aseveraciones publicadas por El Tmparcial y rechaza otra vez las pa labras pronunciadas por el Sr. Gasset. (El Sr. MAURA grita desaforadamente, y coi él otros individuos de la minoría maurista, protestando de lo publicado por los periódicos. (El resto déla Cámara permanece impasible. El Sr. G A S S E T contesta al Sr. Osma, expli cando su intervención en el debate en la sesión del sábado. Insiste en que le parece de gran importancia el asunto que se discute, y por eso le extrañó que el Sr. Osma no haya opuesto una rotunda negativa á las afirmaciones que se hicieron en la referida sesión. (El ministro de Estado sube á la tribuna y lee algo que desde la tribuna de la Prensa nos e imposible recoger. Un señor secretario lee la proposición incidental, proposición que en otro lugar publicamos, firmada por los Sres. Soriano, Salmerón, Marenco, García, Mella, Lamana y Barrio y Mier, pidien do que se abra una información parlamentaría para depurar lo que haya del asunto del estampillado. En medio de una gran expectación se levanta á hablar el Sr. SORIANO. Declara que lo va á hacer muy brevemente. Dice que se trata de un asunto que ha fraseen dido al país, y que por dignidad del Parlamento y de la Patria conviene aclararlo.