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A B C LUNES 18 DE DICIEMBRE DE i 9 o5. PAG. 7. EDICIÓN 1 fin, la ciudadela del militarismo, donde se editó su libro definitivo. La noble dama había alcanzado su primera victoria... Antes de la publicación de ¡Abajo las Jlrmas! la futura presidenta de la Sociedad austríaca de Los Amigos de la Paz asistía á la entrada de las tropas prusianas en Berlín, á la apoteosis dei emperador Guillermo, y en medio de la fiebre del entusiasmo de los estremecimientos belicosos y de tanto esplendor guerrero, tuvo la osadía de gritar: ¿No comprendéis que el mundo sería más bello sin esos arcos de triunfo elevados sobre cadáveres 7 afirmaciones corrientes, procurando demostrar que son indefendibles y absurdas, con argumentos poco filosóficos, cierto, pero sí con razones inspiradas por el corazón... Deseemos que la buena semilla dé frutos durables en un próximo porvenir... SKY QILUETAS CONTEMPORÁ NEAS. JACINTO BENAVENTE. Le conocí en casa de su ilustre padre, el famoso medico de los niños. Era ja- vocación por la Medicina. Mozo de botica primero, estudiante de la tuna después (único medio para llegar á Madrid á pie alegremente y á poca costa) cirujano á los pocos años, médico rural más tarde, y porfindoctor eminente y práctico distinguido, fue lo que quiso ser, llegó donde se propuso, y dondequiera que estuvo dominó con su talento y su diamantina voluntad todas las situaciones de la vida. Sagaz como clínico, de juicio sereno, de lógico razonar y de una viva imaginación de verdadero artista, observaba con tal finura y agudeza las cosas pequeña i I r ARCO DE TRlUNf- O MONUMENTAL QUE SE ES 1 A TFRMINANDO DE FT GIR EN BRUSFUAS Y SE INAUGURARAfcNBRcVF, PARA CONMEMORAR LA PROCLAMACIÓN DE LA INDtPENDENClA DE BÉLGICA EN 1 8 3 o l o t 1) H I K I I K I Todo el esfuerzo de esta ardiente pa- cinto el menor uz sus hermanos, el Bencifista- -die Friendensfucie, furia de la paz, jamín de la casa, y cuando le encontrácomo la llaman en Alemania- -se ha en- bamos en el largo pasillo que conducía caminado á destruir los viejos sofismas; al despacho del maestro, esbozaba son siempre hubo guerras y siempre las riendo un saludo, y todo medrosico y habrá la guerra es el mejor medio ruboroso desaparecía con un libro ó alde templar los caracteres la paz con- guna Revista debajo del brazo hacia sus tinua afeminaría á los hombres la opo- habitaciones. sición de intereses producirá siempre conEl Dr. Benavente fue un gran maesflictos la guerra es un mal, pero un tro de energía. Sus padres quisieron demal inevitable... dicarle á la carrera eclesiástica, la más Y con una grandeza de alma cuya sin- segura y tranquila para los hijos de famiceridad suple los dones de artista, ma- lias modestas, pero el muchacho quiso dame Suttener ataca valerosamente esas estudiar la Naturaleza y sintió decidida abordaba con tan viril valor los grandes conflictos, que su presencia le bastó siempre para imponerse como hombre y como médico, en Academias, en hospitales, y, lo que es más difícil, en el hogar español, donde á pesar de las aparentes reglatnentacione sociales existe, por ignorancia y falta de seso, una ataxia latente en e! pensar y en el sentir de padres y de madres. Entraba en la alcoba de sus enfermos con paso rápido y corto, erguida la cabeza grisienta, cejijunta la frente, mudos los labios, cubierto el superior por un