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A B C LUNES 18 DE DICIEMBRE DE i 9 o5. PAG. 6. EDICIÓN 1. -Sí; ¿qué has hecho tú? Gozar sin INFORMACIÓN freno atrepellando el honor de los demás, DE MARINA y olvidar que tenías el tuyo, que podía correr el mismo peligro. I J an sido nombrados: segundo comandante de la provincia marítima de Barcelona, ¡Luisa! -Matilde. Ahora me Hamo Matilde. D. Joaquín Borja y Goyeneche; ayudante de la marítima de Cartagena, D Joaquín He tenido esa precaución para evitarte la provincia Magdalena; segundo comandante del Saavedra vergüenza. Todas las mujeres á quienes cañonero Ponce de León, D José Fernández persigues para abandonarlas tienen tam- Clotet; ayudante de la provincia marítima de bién padres, esposos ó hermanos... A esta Sevilla, D. Ramón Garrido y Romero; segunmisma á quien tratas de engañar para do comandante del cañonero Marqués de Mosostener tu fama, habrá quien quiera ma- lins, D Diego Carrillo de Albornoz; ayudantarla después, como tú quieres matarme te del distrito marítimo de Santa Pola, don Alberto Medrano; vocal de) Tribunal de exáahora. menes para maquinistas navales que se han de- ¡Cállate! celebrar en los tres departamentos, D José- -Y mira tú lo que son las cosas. Me Moreno Eliza; ayudante del distrito marítimo quedo para salvarla, para hacer una obra de Garrucha, D. Mariano González. de caridad como expiación de mi culpa, Se ha dispuesto que el capitán de la Reserva y para darte una lección que te corrija... de infantería de Marina D. Juan de MadariaOyéronse en esto las risotadas y can- ga y Suárez, conde de Torre Vélez, vuelva á ciones de los compañeros de orgía que encargarse de la comisión de escribir la histovolvían cargados de botellas y de viandas. ria del Cuerpo á que pertenece. Han embarcado en el J ío de la Plata el maLa mujer siguió diciendo: -Ahí están. Si no te vas tú en seguida quinista mayor de segunda clase D Ricardo para no volver nunca, ¿sabes lo que voy Montero, y el de igual clase D Manuel Moná decirles? Pues esto: ¡A almorzar, se- tera Carbayo en el General Concha. la cruz de segunda clase ñores! Pero un almuerzo honrado, de ale- delSe ha concedidocon distintivo blanco al capiMérito Naval gría sana, almuerzo de familia, en fin, tán de fragata D Orestes García Padín, la porque el señor D. Miguel Atienza... medalla de Cuba al teniente de navio D Ma ¡es mi hermano! nuel Bustamente, y la cruz de primera clase Y como se oyera más cerca la bulla de con distintivo blanco al capitán de la Marina los que llegaban, añadió casi al oído del mercante D Miguel Pérez Mompell. hombre: ¡Vamos! ¡A escape! O por la meMOTÍN POPULAR moria de nuestra madre te juro que lo POR TELÉGRAFO digo. No vaciló él ya más y huyó sin respon- 1 a Solana, 17, 1 j m. La penuria porque atraviesa menesterosa interesada der, rugiendo desesperado, herido en el en el legado la clase Ramón Bustillo, cuyo de D alma, á tiempo que llegaban los otros y asunto, por estar en los tribunales es conocidícesaban en sus gorjeos al encontrar á Ma- simo, dio origen ayer á un motín. tilde sola. Gran número de mujeres salieron ayer al- ¿Qué ha pasado aquí? -preguntó campo á recoger el fruto de los olivos pertenecientes al capital que se litiga. Por la noche uno. -Nada- -contestó ella, -que al secre- la agitación tomó carácter de motín. Más de tario le ha llamado el gobernador y se ha mil personas recorrieron la población y cercaido. Pero ¿qué falta nos hacía? ¡Destapad ron en actitud hostil el domicilio del sacerdote Sr. Tornjos, único de los tres herederos que esas botellas, señores! no ha renunciado á sus derechos. Y empezó el almuerzo con una alegría Gracias á la intervención del alcalde y al desbordante, mientras se adivinaba allá tacto de la Guardia civil, pudo evitarse un seen el bosque, escapándose desatentado y rio conflicto. Hoy reina calma aparente, pero loco por un sendero de la montaña, al en previsión de lo que pueda ocurrir han lleconquistador humillado, vencido, casti- gado fuerzas de la benemérita mandadas por gado por el deshonor de los demás con un teniente coronel. -M. la deshonra propia. Y quedaba erguida, vencedora y soberbia, la aventurera perdida para siempre, que se vengaba de su abandono y su desgracia salvando de la desgracia y del abandono á una mujer Q E N E F 1 C I O D E A beneficio del valiente ME Miguel honrada. ¡Venganza de alma grande, que ro se celebró L E R O picadornovillada, Meleayer tarde una en la con ella sola se redimía de todos sus pe- que todos los diestros que tomaron parte lo cados... hicieron desinteresadamente en obsequio del X desgraciado Miguel. i al era el asunto de El placer de los Se lidiaron cuatro novillos de las ganaderías El Temeiario se ganó! a ovación de la tarae al hacer su suerte de montar un toro, en el lidiado en tercer lugar, por lo bien que lo realizó. La entrada fuá bastante aceptable y la tard muy á propósito para quedarse en casa. DON S 1 LVERIO EN TURQUÍA POR TELÉGRAFO C onstantinopla, 17, 7 t. Los embajadores de Austria- Hungría y de Rusia han llamado la atención de la Puerta sobre la falta de segundad que se nota en diversas regiones y vilayetos, Salónica y Uskab, entre otras. Además, señalaron las persecuciones de que son víctimas los valacos por parte de las bandas de griegos, é invitaron á la Puerta á tomar medidas inmediatas y enérgicas para poner fin á tan lamentable situación. TOROS dioses. Por haberle desarrollado, tal vez sin habilidad, pero con pulcritud, sin una palabra malsonante ni la menor ofensa para persona alguna, era por lo que, ante la fachada del teatro de la Zarzuela, se alborotaban y enardecían muchos hombres hechos y derechos, y no me dieron cuatro coscorrones gracias á los guardias... ¿Tenía ó no tenía yo razón para sonreírme bondadosamente? SINESIO DELGADO siguientes: uno de Adalid, otro de Cámara, otro de Biencinto y otro de Halcón, todos jovencitos, voluntariosillos y con escaso poder. Castilla, Tiegreie, Puntereí y Carbonero, que eran los espadas encargados de despachar los cuatro novillos, hicieron todo lo posible por agradar á la concurrencia, ganando algunas palmas por la mucha voluntad que demostraron toda la tarde. Entre todos sobresalió el Carbonero, un muchacho que empieza ahora y que, por lo visto ayer tarde, dará mucho que hacer. Los matadores de toros Tortero, Saleri, Mazantinilo y RzgaUrín, banderillearon cada uno un toro, oyendo abundantes aplausos. ras que uno de los premios del ingeniero sueco Nobel le ha sido otorgado á la baronesa de Suttener. Lo que tal vez ignore es lo que nos descubre Jean Frollo en una de sus brillantes crónicas. Parece ser que, por un enrioso azar del destino, la ferviente pacifista desciende de antigua familia militar y lleva en sus ve. ids sangre de uno de los héroes de la guerra de los Treinta años. Su padre y sus tíos fueron generales del Ejército austríaco, y Kcener, el autor de los belicosos y ásperos cantos que tanto enardecieron el alma alemana contra Napoleón, es también su pariente. Es indudable que Mad. Suttener se educó en la exaltación de las proezas guerreras, y de ese atavismo ha debido quedar en el alma de la noble dama, aunque en sentido opuesto, algo impetuoso. La laureada pacifista declara la guerra á la guerra. Su libro Abajo las armas! es célebre y se tradujo á todas las lenguas; en él lanza gritos de desesperadora emoción contra el terrible azote. Pero desgraciadamente los hombres no aprueban sin reservas tan hermosas ideas. Sí; todos están conformes en maldecir la guerra, ese atroz anacronismo que la razón nos hace odiar... Mas el bello ensueño de la paz universal asegurada aparece aún bien lejano... El ideal perfectamente comprendido, y, sin embargo, cicerlo impracticable, ¡qué dolorosa ironía! Por una cruel fatalidad jamás hubo tantas matanzas ni destrucciones como desde que se han afirmado las ideas pacifistas, desde que se han desarrollado. ¿Debemos suponer que esos generosos esfuerzos se perderán? Mad. Suttener ha contribuido, en gran parte, á la execración universal de la guerra. Su acción comenzó al terminar la terrible campaña de 1870, en los momentos mismos en que una generación de vencedores estaba poco dispuesta á escuchar una voz piadosa. Y sin embargo, entre la burla general primero, y una hostilidad interesada después, fue en Berlín, en Ber- POSTALES EUROPEAS NA GRAN PACIFISTA E l mundo saU DESCENDIENTE b e estas ho á DE GUERREROS ÜZ CStaS n