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A B C- DOMINGO 10 DE DICIEMBRE DE alcanzo mejor éxito fue el Sr. Tejero, que las uízo de veintidós pájaros. i Los duques de Baena pasarán el invierno en Biarritz, Ha sido pedida la mano de la bella señorita Asunción de la Riestra para el distinguido abogado del Estado D Manuel Rodenas. J 9 O5. PAG. 10. EDICIÓN i. poema sinfónico de! maestro Giner; Caid, romanza de bajo de Thomas, por el Sr. Vidal; artículo de Luis Moróte; Ápriíe, melodía de Tosti, por la Srta. Dahlander; poesía de don Teodoro Llórente, leída por D Carlos Testor; 7 acconlo de Lobengrin, por D Francisco Viñas; discurso de D. Juan Navarrorreverter; discurso- resumen de D José Canalejas; fantasía de La mazorca roja, del maestro Serrano El banquete, que como antes decimos, fue na hermosa fiesta que puso una vez más de relieve los sentimientos altamente patrióticos que unen á los diversos Cuerpos de nuestro Ejército, estuvo amenizado por la banda de Ingenieros, que tocó admirablemente varios pot. pourrts y aires nacionales. Al despedirse el príncipe de Asturias de los jefes y oficiales que asistieron á la comida, tocó la música la marcha de Infantes. Poco después desfiló la concurrencia, que fue numerosísima. CENTRO DEL EJERCITO Y DE LA ARMADA. UN BANQUETE -Anoche se celebró un banquete organizado por el cuerpo de Estado Mayor del Ejército en honor del capitán D Eduardo Herrera de ia Rosa. La fiesta, que no tenía otro objeto que el de demostrar al Sr. Herrera la admiración que el Ejército siente hacía todos aquellos que, como el distinguidísimo y bizarro militar á que aludimos, saben colocar á gran altura el glorioso nombre de la nación española, fue un acto hermoso de solidaridad y compañerismo. Presidió S. A el Príncipe viudo de Asturias, el cual tenía á su lado á los generales Azcárraga y Polavieja. Además se hallaban en ¡a mesa presidencial los generales March, Ochando, Pacheco, Augustí, Suárez Inclán, Espinosa, Bascaran, Capdepón, Orfiz y Ustáriz, Betiítez, Barraquer, Puigcerver y Tovar. JEntre los comensales recordamos á los coroneles Sres. Jordana, Tamayo, Lallave, Jofre, Ceballos, Agar, Guzmán, Foníán, Sáenz de Buloaga, Bentabal y Gómez Vidal, todos los tenientes coroneles y capitanes del Estado Mayor y muchos oficiales de los cuerpos de Artillería, Caballería é Infantería que se adhirieron á la fiesta. Al destaparse el champagne brindó en primer término el príncipe viudo de Asturias, que dedicó sentidísimas frases de elogio al capitán Herrera de la Rosa, que con su comportamiento y bizarría honró á España y al Ejército en Puerto Arturo y Mukden, como agregado al Estado mayor japonés. Leyó el Príncipe un telegrama del duque de Calabria adhiriéndose de todo corazón al homenaje de admiración y cariño que se tributaba al capitán Herrera, y terminó su brindis on un jvival al Rey que fue repetido por todos los comensales. Brindaren luego el general March, que leyó (también la adhesión del general Despujols; el teniente coronel García Alonso, por la generosidad con que el capitán español acudió en socorro de las familias japonesas, cuyos individuos fueron heridos en la guerra; el teniente coronel de Infantería, D. Miguel Primo de Rivera, y oor último, el capitán Herrera de la Rosa. Este distinguido oficial, que, como saben nuestros lectores por los artículos que el ilustrado colaborador de A B C, Sr. Alcazarreño, ha escrito acerca de sus hechos eorao agregado en el Ejército japonés durante la guerra con Rusia, fue herido dos veces en las operaciones militares de Port Arthur y Mukden, mereciendo honores que el Imperio del Sol Naciente no ha dispensado á ningún otro agregado militar, pronunció breves y sentidas frases para dar Jas gracias por la honra que el Estado Mayor le dispensaba; dedicó un saludo al Ejército japonés y un recuerdo á los soldados rusos que dejaron su vida en los campos de la Manchuria, y terminó brindando por el Rey, por el príncipe de Asturias y por el Ejército español. Cerraron los brindis el presidente del Círculo, general Tovar, y e! Sr. Díaz Benzo, de la comisión- organizadora. Esta, de la que también formaban parte los Sres. Herreros, González jurado y nuestro distinguido colaborador capitán Borrajo, tuvo para nosotros atenciones de! icad? s que desde aquí nos comolacemos en agradecer. (D. J. LA CASA ENCANTADA V r a tenemos en Madrid otra casa con duendes. No se sabe si está encantada ó no la casa núm. 53 de la calle de Embajadores; 5o que sí se sabe es que los inquilinos están escamados y sin reposo desde hace dos semanas, porque sin saber á qué causa atribuirlos oyen unos ruidos tremendos á horas avanzadas de la madrugada. (En los cuartos situados en el piso segundo es donde con mis intensidad se observan esos ruidos; la casa trepida, los muebles danzan un saltarelio infernal y Sos cacharros de las cocinas desalojan los vasares y van á morir contra el suelo. No se dice si esos ruidos son como de cadenas, que son los ruidos característicos de las casas donde hay duendes, brujas, trasgos y endriagos. El primer día que se oyeron esos ruidos se produjo una revolución en la casa. Vecinos y vecinas saltaron aterrorizados de los lechos respectivos y salieron á 3 a escalera preguntándose unos á otros qué ocurría. Aquel día, mejor dicho, aquella madrugada, se oyeron tres golpes secos, estódentes y terroríficos Por la forma extraña de oírse cundió el sobresalto, y como á las noches siguientes continuaran sonando esos terribles ruidos, se dio cuenta del acaecimiento á la delegación del distrito. Se reconoció la casa, cuarto por cuarto, y no dio resultado satisfactorio. ¿Qué será? Los vecinos observan que cuando hablan de esos ruidos ó reconocen las habitaciones cesan los golpes. Podía ser un escalo, una fábrica de moneda ó simplemente alguna cañería de agua cercana á ¡a finca que se halle obstruida, y la corriente de aire, al ser empujada por el líquido, produce ese fragor. El propietario está intrigadísimo por este fenómeno y porque abriga el temor que, de subsistir, vaya quedándose la casa vacía de inquilinos. Ha consultado la opinión de muchas personas; ayer cortó el agua la empresa del Canal y no se oyeron las detonaciones. ¿Obedecerá ciertamente al agua? -El hecho averiguado es que los vecinos no duermen, á 1 menos por la noche. ¿No pro cederán esos ruidos de la venganza de algún exinquilino á quien haya enseñado sus uñas el desahucio? EN RUSIA POS TELÉGRAFO Centro regional Valenciano La velada inaugural de este Centro se verificará esta noche á las nueve, en su domicilio social, Bolsa, núra. 30, con el siguiente DÍOgrama: La entra da la muría, pasodobíe de D Salvador Giner, por el sexteto; discurso inaugural, por D. José Jorro Atiranda; romanza de bajo de la ópera Sagnnio, de Giner, por don Antonio Vidal; poesía de D Maximiliano Thous; Amore, vals, por ¡a Srta. Concha Dahlander; poesía del Sr. Morales Sanmartín; artículo de Azorín; Tantasía Morísea, del maestro Chapí, por el sexteto; Correguda de Joyes, 1- 5 uelguista ejecutado. Londres, 9, i o n Comunica la Central JVeiffí, con referencia á noticias de San Petersburgo, que ha sido ejecutado el mecánico Sokolof, á pesar de las amenazas de ¡os huelguistas X- 1 a rebelión en Kharbín. Londres, 9, 11 m. The Tfaity Tekgraph publica despachos de Tokio que transcriben una interesante carta de un comerciante de Kharbin, relatando los sucesos ocurridos allí el mes pasado- E! día J 2 se amotinó la guarnición. Las tropas sublevadas, sin reconocer la autoridad de jefes ni oficiales, lanzáronse á las calles, saquearon las tiendas de los chinos é incendiaron los almacenes ds cereales propiedad del Gobierno ruso. Descubrióse entonces que el complot era vastísimo y que sus organizadores sólo esperaban la repatriación de ios prisioneros en el Japón para que estallara la insurrección completa. Diez rail amotinados quedaron dueños de l ¡ciudad. 1 En la guarnición, como entre tocio eJ ejército de la Manchuria, reinaba grandísimo descontento, porque el número de repatriados era escasísimo. Entre las tropas se distribuyen iolietos revolucionarios, procedentes de Mostou, que producen grandísimo efecto. Los días 34, 18, 21 y 14 de Noviembre hai sido espantosos. Los amotinados incendiaron muchísimos edificios, entre ellos un cuartel, que quedó totalmente destruido. Por las noches cometían terribles matanzas. El genera) Linievitch sigue a! frente dei cuartel general, recibiendo trenes de municiones provistos, como durante la guerra. Es imposible pronosticar hasta dónde llegará la gravedad de los sucesos si represan os repatriado de! Japón. Paisanos de todas nacionalidades abandonan la ciudad apresuradamente, empleando todos los medios de locomoción imaginables. X 1 a huelga en San Petersburgo. San Peiersburgo, 9, 1 2 4 E 1 Gobierno asegura que la huelga acabará pronto; pero los ciudadanos afiliados á todas las organizaciones obreras, y hasta los mismos judíos, auxilian á los huelguistas. El comité organizador declara que sólo depende del Gobierno que se plantee inmediatamente la huelga general. El comité preferiría esperar á qu? fuese perfecta 3 a organización armada para decretar la completa cesación del trabajo; pero si e i Gobierno se obstina en la resistencia, los obreros irán á la Jucha inmediatamente, y con íales bríos que la batalla contra los Poderes constituidos hará temblar á ¡a humanidad como ninguna otra revolución. Los Bancos, ¡os comercios, los patronos y las fábricas, causa de la huelga de Correos, están imposibilitados de girar letras. Los obreros socialistas esfuérzanse por todos los medios á su alcance en privar al Tesc-