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A B C SÁBADO i D 3 S DICIEMBRE DE i 9 o5. PAG. 9. EDICIÓN 3. a CRISIS TOTAL En el Congreso. por los centros políticos Pronto circuló la noticia de la crisis total. El efecto que esta noticia produjo entre las personas más sensatas, imparciales y desapasionadas, fue tremendo. Es decir, oímos exclamar á un personaje significado, que el Sr. Montero Ríos plantea una crisis en el momento en que cuenta con la confianza absoluta de la Corona y con las de las Cámaras, en ios momentos en que faltan veinte sesiones para que termine el plazo durante el cual se han de aprobar los presupuestos. Cuando esta crisis se discuta en las Cortes, le ha de ser difícil al Sr. Montero Ríos explicar los motivos que le han impulsado á plantearla. Esta era! a opinión general. X onsejo de ministros. A las dos y media de la tarde, poco rato después de regresar de Palacio el Sr. Montero Ríos, citó á los ministros para celebrar Consejo. Acudieron todos y permanecieron reunidos hasta las cuatro. Según los informes que nos fue posible adquirir, lo suc dído en esta reunión fue lo siguiente: El Sr. Moniero Ríos manifestó á los ministros que acababa de presentar la dimisión per- i sonal, la dimisión de su cargo, por considerar que no debe continuar en la presidencia del Consejo. Se- lo impedían, á su juicio, sus achaques, el cansancio que le ha producido el trabajo de estos cinco meses de Poder. Además, le impulsaba á ello otra serie de consideraciones que no explicó del todo. Lo. s ministros, en vista de lo expuesto por el Presidente, cambiaron impresiones sobre la situación creada, y acordaron, como es natura! poner los respectivos cargos á la disposición del jefe del Gobierno. Este dio cuenta á los ministros de que el Rey les citaba á todos y á cada uno, para que, aisladamente, acudiesen á Palacio con objeto de ser consultados por el Monarca. X KM ás noticias. T S. gj R e y salió á las dos y media en automóvil con el Príncipe viudo, dirigiéndose á la Casa de Campo. A las cuatro y media llegó á Palacio el ministro de Estado, Sr. Gullón. Doce minutos después el de, Gracia y Justicia, Sr. Puigcerver, y seguidamente el Sr. Echegaray. X Consultas. A las cinco regresó de Ja Casa de Campo el Rey. Inmediatamente conferenció con los señores ministros dimisionarios, todos los cuales le aconsejaron la continuación del partido liberal, pero con otros ministros. A las seis llegó el general López Domínguez, que se había levantado de la cama para ir á conferenciar con el Rey. A las seis y cuarto el marqués de la Vega de Armijo. Poco más tárete conferenciaba el Sr. Moret con S. M X oret, Presidente. A las ocho menos cuarto salió de Palacio el Sr. Moreí, que se encaminó seguidamente á casa del Presidente dimisionario, donde estuvo poco tiempo. Luego fue á su casa, y en su propio coche fue en seguida el señor Labastida, por encargo de su padre político, á buscar al duque de Almodóvar del Río. lino y otro estaban en la calle de Doña Blanca de Navarra á las nueve y media, hora desde la cual empezaron 3! Vo -á c? s ¿des Sr, Moret numerosos amigos particulares y políticos del nuevo jefe del Gobierno. En el automóvil del conde de Romanones llegaron con éste los Sres. Gasset (D. R. y Jove, á quienes había citado el Sr. Moret. Luego llegó un coche de Palacio, donde iba uno de los servidores de la Real Casa con una carta de la Mayordomía, en la que se citaba al encargado de formar Gobierno para que concurriese á las once al Palacio de Oriente. X -Salió el primero el Sr. Gasset, a! cual preguntó uno de nuestros redactores: ¿Está usted- de enhorabuena? -Sí- -lecontestó; -pero necesito, anteíodo, hacer una aclaración, que ruego á usted publique en A B C. Hace varios días que convine con el Sr. Moret en que nos pondríamos de acuerdo para manifestar nuestra opinión acerca de los asuntos políticos de actualidad con motivo de la discusión del Mensaje. Como, dada la forma en que se han desarrollado los acontecimientos, no hemos podido conferenciar como nos lo proponíamos, yo le he expuesto estos escrúpulos míos a! Sr. Moret, que me ha aconsejado que haga por medio de la Prensa estas declaraciones que no hemos podido hacer en el Congreso. He aquí la nota que á este propósito ha entregado el Sr. Moret á los periodistas: De acuerdo desde que comenzó su campaña de reconstitución de los intereses materiales con el Sr. Gasset, llegamos a una completa identidad de pareceres tocante á los problemas políticos. Taks coincidencias debían exteriorizarse en el debate de! Mensaje. Suspendido éste por motivos bien públicos, ofrecía resistencias el Sr. Gasset para colaborar en el Gobiarno, y como yo estimo que una cuestión de puro procedimiento no debe torcer el rumbo que las convicciones señalar, me interesa hacer público sintéticamente lo que en el Congreso habría dicho, en mi deseo de incorporar á las tareas que me impongo, al Sr. Gasset. Yo recogí el programa de! Sr. Yillaverde en ocasión memorable y yo he manifestado en ei Ateneo mi absoluta conformidad con las aspiraciones, propósitos y proyectos del señor Gasset, relacionados con Jo que pudiera llamarse su personal programa, qiue cabe encerrar en las siguientes frases: Pronto, inmediato amparo, tan considerable como los recursos económicos lo consientan, á la enseñanza, á la riqueza pública y á la defensa nación 0 X ipi Sr. Gasset. C í 1 nuevo ministerio. -Poco después del Sr. Gasset salieron los señores duque de Almodóvar, García Prieto, Santamaría de Paredes y conde de Romanones. Ame las preguntas de los periodistas, manifestaron que iban á ponerse los uniformes y que á las once juraría en Palacio el nuevo Gobierno, cuya constitución es la siguiente: Presidencia, Moret. Gobernación, conde de Romanones. Estado, duque de Almodóvai del Río. Gracia y justicia, García Prieto. Hacienda, Salvador (D. Amos) Guerra, general Luque. Marina, iConcas. (Probable. x Fomento, Gasset. Instrucción pública. Santamaría de Paredes. A las once fueron á prestar juramento los nuevos ministros, excepción hecha del general Luque, que llegará mañana á Madrid. X E n Palacio. El primero de íos nuevos ministros que acudió á Palacio fue D Amos Salvador, que llegó al regio alcázar á las once menos cuarto. Cinco minutos más tarde llegaron juntos en automóvil eléctrico los Sres. Moret y conde de Ronií. nones. Llegaron después, por el oraen que los enumeramos, los Sres. Santamaría de Paredes, Gasset, García Prieto y duque de Almodóvar. A las once en punto estaban los ministros en la Cámara regia, no pudiéndose celebrar la ceremonia del juramento por no haber llegado el Sr. Puigcerver que, como ministro de Gracia y Justicia del Gabinete dimisionario, debía realizarlo. El teléfono de Palacio funcionó varias veces preguntando por el Sr. Puigcerver. A las once y veinte se presentó aquél en el regio alcázar, y el Rey y los ministros se dirigieron al salón del Trono. X I a jura. Se celebró con las formalidades de rubrica, vistiendo de uniforme todos los ministros, menos el Sr. Santamaría de Paredes, que vestía de frac. El ministro de Gracia y justicia dimisionario recibió el juramento del presidente del Consejo y éste se lo tomó á los demás ministros. Asistieron á la ceremonia el comandante general de Alabarderos, general Pacheco; el general Bascaran, jefe del Cuarto militar de Su Majestad, y el Grande de España de guardia, marqués de Marianao. Terminada la ceremonia y después de retirarse el Sr. Puigcerver, los nuevos ministros pasaron á las habitaciones particulares de ¡a Reina, cumplimentando á la augusta señora y á Jas infantas María Teresa é Isabel. Acompañaban á las Reales personas las marquesas de Martorell y Nájera y las condesas de Toreno y Mirasol. X aconsejo de ministros. Después de cumplido este deber de cortesía, los ministros se reunieron en Consejo, presididos por el Rey. En la reunión, que duró veinte minutos, el Sr. Moret hizo un breve resumen de las intenciones del Gobierno y manifestó el proposita de presentarse hoy á las Cortes, En el Consejo, que más que otra cosa fue un cambio de impresiones, no se trató de la provisión de altos cargos. A. las doce menos diez minutos salieron los ministros Se Palacio. El Sr. Moreí, á quien interrogamos, nos contestó que el domingo llegará el nuevo ministro de la Guerra, general Luque. ¿Y el general Concas, será ministro de Marina, Sr. Presidente? -Pudiera ser, pero hasta mañana por la mañana no se decidirá definitivamente; pero desde luego será un marino. Y hasta miñana, que iremos á las Cortes- -dijo el presidente del Consejo mientras subía al automóvil del conde de Romanones. X I os nuevos ministros. En el nuevo Gobierno sólo tres de los ministros lo son por primera vez: lo, s señores Santa María, general Luque y el general Concas, en el caso de que éste acepte, que en el momento de trazar estas líneas no se sabe. El duque de Almodóvar del Río ha sido dos veces ministro de Estado, y su gestión está tan reciente, que no hay necesidad de recordaría. Su conocimiento de los asuntos diplomáticos y la posesión perfecta de varios idiomas extranjeros le dan mayor vaiía en estos instantes, que son vísperas de las Conferencias de Aígeciras. EÍI Sr. Salvador (D. Amos aeja 1 a vicepresidencia del Senado para encargarse de la cartera de Hacienda, que no es nueva en él, pues también la ha desempeñado, demostrando sus grandes aptitudes de economista. El Sr. Gasset vuelve al Departamento que ha dirigido dos veces ya y desde el cual tomó ten feüces iniciativas. S s una legitima espe-