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A b C. JUEVES 3o DE NOVIEMBRE DE i 9 o5. PAG. 12. EDICIÓN i. El Sr. BELTn A N: Habéis querido separarnos so actuar de vicario de Zarau mis tempestades y estamos unidos. ya irán descargando á su tiempo y cuando nadie Bl Sr. G 1 ROKA: Uso lo hace e! Gobierno para lo espere. (Rumores. defenderse. Nadie oyó aquí la lectura del telegrama aludiE! Sr. SQIOANO: El Gobierno es ya un ca- do y es extraño que tampoco lo oyeran los periodáver. distas que asisten á la tribuna. (Una voz: Guasón! El presidente del Consejo se apresuró por lo ES Sr. SORJANO: ¡Imbécil! visto á recoger velas y hoy se ha arrepentido, y El Sr. PU 3 GCI: RVER continúa su discurso: ha dicho otra cosa distinta de lo que dijo ayer. dice que ía! ey calmará la agitación y que dejará El Sr. URQU 1 A: Sí lo dijo. de es. ar en v. gor cuando se restablezca la normaEl Sr. SORJANO: No lo dijo. lidad. El Sr. URQU 1 A: Sí, lo leyó. El Sr. SORIANO: No lo leyó. (Los republicanos interrumpen con frecuencia al (Rumores; confusión. ministro. El Sr. URQIÍ 1 A: Yo lo oí. El Sr. P 3 Y ARSUAGA rectifica. E ¡Sr. SOR 5 ANO: Como no io. dijo, no lo Dice que iodo lo que ocurre en Barcelona, por pudo S. S. oir. insignificante que sea, se exagera aquí de una manera consíderabie. Alude á la manifestación de El Sr. URQUIA: S. S. falta á sabiendas á la hostilidad que se hizo en contra del Sr. Dato verdad. cuando era mini ¿t o de la Gobernación, y que no (Confusión espantosa, el Sr. Soriano pronuncia tuvo ía importancia que se le dio entonces. frases que no llegan á la tribuna. (El Sr. Dato y varios diputados asienten. El Sr. SOR! ANO: Si supiera el nombre de su Rectifica también el Sr. PUIGCERVER. señoría le contestaría con sus mismas palabras. El Sr. SORJANO hace uso de la palabra para El Sr. URQUIA: Lo sabe S. S. alusiones. El Sr. SORIANO: Cuando vea la cédula de S. S. lo sabré. Dice que antes de nada va á dirigir una pregunta al que asuma la representación del presidente La confusión y el escándalo suben de- punto. ie ¡Consejo en ausencia del Sr. Montero Rios: Los conservadores, los villaverdísias, ¡os repu ¿Dónde está el Sr. Montero Ríos? blicanos y todos los diputados, puestos er píe, voEl Sr. PUIGCERVER: Está en la otra Cá- ciferan, agitan los brazos y protestan. nara. Las tribunas toman parte en el escándalo. (Una voz: No hay sesión en la otra Cámara El presidente, á todo esto, no se ha enterado de nasta que no salga de aquí la ley. nada, y el secretario Sr. Mora tiene que referírEl Sr. SORJANO: Ya lo oís. El Sr. Montero selo. Ríos no viene y no vendrá; yo lo siento mucho Continúa la agitación, hablan á- la vez varios diporque á él iba dirigida mi pregunta. putados; otros piden la lectura de artículos del El conde de ROMANONES: Está aquí el GoReglamento. bierno. El Sr. GASSET: Señor presidente, aquí se Alude el Sr. S 0 R 3 ANO á la sesión de ayer y á han pronunciado frases ofensivas para la dignidad la tibieza que mostró parte de la mayoría después de un diputado y del Parlamento. S. S. debe inde leer el Sr. Montero un telegrama del goberna- tervenir para evitar que estos hechos se reproduzdor de Barcelona. can y para que el incidente quede honrosamente zanjado. Lee á este propósito un suelto de La Época, y añade que el Diario de Sesiones ha sido alterado y El Sr. PRESIDENTE: Con el ruido que haque se expone en él un texto distinto al que leyó bía en el salón... (Grandes risas. Yo no he salido el presidente del Consejo. al encuentro de los dos señores diputados que (El Sr. Me a pide la palabra. discutían; pero conste que no ha sido por falta de Dice qae el Gobierno es una nebulosa y está buena intención. (Rumores. colocado en una situación imposible y difícil. Llamo la atención del Sr. Urquía sobre sus paAñade que el Parlamento español no puede le- labras. gislar bajo ia amenaza del sable y del militarismo. Yo no puedo creer que S. S. haya tenido intenAludiendo á ¡a mayoría, dice de ella que el Go- ción de ofender al Sr. Soriano. Ruego al Sr. Urbierno la quiere convertir en un inmenso Lqurizán quía que dé explicación en el acto. (Rumores. y llevar al Congreso á un solar próximo al Retiro. El Sr. URQUIA: Yo me limité á decir que me Pregunta si es esto una corporación seria ó es parecía que el Sr. Soriano faltaba á la verdad, porsólo un mentídero. que oreí que tenía propósito de desmentirme. El Sr. Soriano me contestó en términos que debían El Sr. NOCEDAL: Eso, eso. haber merecido la reprobación de la presidencia. El Sr. SOR) ANO: Tiene razón mi querido El Sr. Soriano dice que no me conoce. Yo sacorreligionario ei Sr. Nocedal. Alude al Sr. Roig y Bergadá y al Sr. Salmerón bré poner en práctica medidas para que rae conozpara que expongan sus opiniones acerca del mili- ca. (Nuevos rumores y protestas. tarismo, pues el Ejército, defensor de nuestras liEl Sr. PRESIDENTE: Ahora va á explicar el bertades y á quien él ama y adora, no puede estar Sr. Soriano... (Crecen las protestas. á merced de unos cuantos mercenarios, y termina El Sr. GASSET: Señor presidente... aludiendo al Catüína con manta que se sienta en el El PRESIDENTE: Aquí no se pueden pronunbanco azul. ciar determinadas palabras. El Sr. GARCÍA PRIETO contesta quz el p e El Sr. GASSET: Lejos de aclarar la cuestión, sidente se halla en la otra Cámara en cumplimiento las palabras del Sr. Urquía han venido á complide sus altísimos deberes. car el incidente. El Sr. SOR 1 ANQ: Se ha dicho aquí que no No es posible que dentro del recinto del Parlahay sesión en el Senado. mento se planteen cuestiones personales. El Sr. GARCÍA PRIETO repite con frase El PRESIDENTE: ¡Eso es lo mismo que yo enérgica que el Sr. Montero Ríos se halla en el Üecía antes! Senado. Kuego al Sr. Urquía qus retire todo cuanto ha Califica de duras y aparatosas las razones exdicho. puestas por el Sr. Soriano. El Sr. URQUIA pide que se lean las cuartillas. El Diario de Sesiones, añade, publica lo que E! PRESIDENTE entiende que no hace falta. pronunció aquí el señor presidente del Consejo. Lo que S. S. tiene que hacer, es explicar lo que (Grandes rumores y protestas entre la mayoría dijo. y los republicanos. Lo mismo rogaré luego al Sr. Soriano. En medio de frecuentes interrupciones, afirma El Sr. URQUIA: Señor presidente, en mis paque aquí no vivimos bajo el imperio del sable. labras no hay ofensa para nadie. Y ahora, para terminar, diré á S. S. que no esLo que yo he dicho al Sr. Soriano, el Sr. Sotoy acostumbrado á escuchar ciertas frases y siem- riano se lo ha dicho á todos los Gobiernos. pre me limitaré á responder al fondo de sus disEl Sr. SORIANO: Desde el momento en que cursos, quedándome corro por lo que hace á el Sr. Urquía reconoce ¡eaímente que no ha tenido S. S. y largo por 3o que hace al Reglamento. intención de ofenderme... (Impresión. El Sr. URQU 1 A: Celebro que S. S. sepa ya El Sr. SORIANO: Pues á mí lo mismo me da cómo me llamo. quedarme largo ó corto con relación á S. S. porEl Sr. SORIANO: Desde el momento en que que como no me vendo por nada ni por nadie, lo el Sr. Urquía retira sus palabras... único que me propongo es confundir á. S S. y á El Sr. URQUIA: No retiro, me explico. algunos correligionarios suyos. (Rumores, imEl Sr. SORIANO: Pero explicando que no ha presión. querido ofenderme, no rengo nada que decir. No c- ean, sin embargo, los diputados c ¡ue pienS. S. dice que yo tengo la costumbre de molestar á ¡os ministros. Pregunte S. S. por sus costumbres políticas al Sr. JVtoret. El Sr. ROMERO ROBLEDO manifiesta que en los actuales momentos no se pueden regatear al Gobierno los medios que pide y que, por lo tanto, él y sus amigos votarán en favor del proyecto de ley. El ministro de FOMENTO pronuncia breves palabras de agradecimiento. E! Sr. MELLA: Yo soy tan regionalisía como e ¡que más; siempre he defendido el regionalismo en todas partes. Y soy tan español, que considero un agravio para mí sólo el hacer protestas de españolismo. En fogosos y elocuentísimos párrafos dice que no puede haber antagonismos entre Cataluña y astilla. Yo siempre que he estado en Cataluña les he hablado de Castilla, y les he dicho que Castilla, por ser la que más cerca está de! poder central, es precisamente lamas oprimida, la más desdichada de las regiones españolas. Relata luego á grandes rasgos los hechos máfc salientes en que ambas regiones combatieron juntas, compartiendo glorias y triunfos. ¡Cómo hablar de antagonismos donde no hay más que unidad! Luego estudia la cuestión de! regionalismo en general, coincidiendo en muchas délas apreciaciones, las relativas á la diferencia de nación y Estado, con las hechas ayer tarde por el Sr. Azcárate, Por fin entra en el caso concreto del proyecto que se discute, diciendo que el Gobierno ha venido haciendo estos días una labor antiespañola. Yo soy enemigo de todos los estados de fuerza. Creo que el Estado no tiene más misión que servir de tribunal de apelación ante los litigios aue se plantean. Con los gritos salvajes de unos imbéciles y los recortes de unos periódicos, ha tejido el Gobierno una corona fúnebre y nos la ha traído a! Parlamento. Esto no sucede en ninguna parte. ¿En qué Parlamento del mundo se discute el nombre de la Patria porque hablen mal de ella unos cuantos malvados ó imbéciles, más imbéciles todavía que malvados? Mejor sería traer aquí el problema de ¡regionalismo y discutirle. Eso, eso es lo que hay que hacer. Es innegable que en Cataluña hay un deseo de que se les conceda, no quiero decirla autonomía, porque es palabra antipática por lo que tiene de independencia: la autorquía, el regirse á sí Dro píos. Yo, en principio, soy partidario de la autorquía. Ali ideal es una monarquía representativa y federativa. Examina las bases de Manresa, censurando unas y aplaudiendo otras, según esta teoría oue acaba de exponer. La suspensión de las garantías en Cataluña, y digo Cataluña porque temo mucho que la de Barce ona se haga extensiva á toda Cataluña, es en las actuales circunstancias una provocación, un acto intolerable de absolutismo Estáis demostrando que vuestra Constitución sirve para todo menos para gobernar constitucionalmente. Vuestro régimen parlamentario, para gobernar por encima del Parlamento. Cataluña es suave ante todo requerimiento de razón; es indomable ante cualquier imposición di fuerza. ¿Queréis acabar con todas las cuestiones de Barcelona? Prescindid, estableced una linea de diferenciación en todo lo que sea? ¡a integridad de la Patria; pero ceded en las aspiraciones de regionalismo y de autonomía municipal, económica y administrativa. Cuando once meses antes de la guerra con los Estados Unidos, yo la anuncié en estos bancos, me llamasteis insensato y loco. Ei tiempo me dio desgraciadamente la razón Tened en cuenta lo que ahora os digo, porque va á suceder lo propio. Prosigue y dice que el Parlamento está fuera de la Constitución. (Rumores. Sensación. La expectación es grandísima. Se ocupa del tratado de París y declara que las Filipinas se cedieron sin atenerse protocolo de Washington; el Consejo de ministros y el Rey aprobaron la cesión; per, o el Parlamento, no; por lo tanto, la Constitución está infringida desde aquella fecha... E! Sr. GARCÍA PRIETO: Se dio- cuenta á las Cortes. El Sr- VÁZQUEZ MELLA: Pero no se le pi-