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A B C MIÉRCOLES 29 DE NOVIEMBRE DE 1905. PAG. 5. EDICIÓN 1. á sustituir en aquel puesto al hasta entonces ídministrador D. José Gurumeta. Pero un día, y aquí vienen los hechos que ministerio fiscal supone realizados, sin que lasta ahora hayan sido confirmados por las pruebas que en el juicio han comenzado á practicarse, se avistó el sacerdote con el antiguo administrador, que aún conservaba en su poder valores de la propiedad de doña Rosalía, y presentándole una carta (que se supone falsa) en la cual le autorizaba su poderdante para recoger cuanto dinero tuviera Gurumeta, adquirió ocho títulos de la Deuda que importaban 86.000 pesetas nominales, que negoció en Bolsa en 62.694. Poco después falleció en Sigüenza doña Rosalía, y como, según en el sumario declaró su hija Jos; fa, nadie, excepción hecha del sacerdote y del padre de éste, entrara en la casa durante la enfermedad, debían aquéllos responder de la desaparición de las ropas, efectos y alhajas (tasadas, á o que parece, en 3.52 y pesetas) que poseía la fina la. De los hechos expuejtos deduce el fiscal un delito de falsedad y otro de estafa. Considera responsables al padre y al hijo; pero á éste le imputa un tercer delito: el de hurto, porque entiende que lo realizó apoderándose de los objetos, cuya preexistencia demostró oportunamente doña Josefa de la Torre. El acusador privado, que lo es el distinguido abogado Sr. Muñoz Rivero, hace idéntica calificación, y el letrado defensor, Sr. Doval, pide que se les declare inculpables, porque no han cometido ninguno de los delitos que se les atribuye. Ayer declararon en la Sección tercera, donde este juicio se celebra, los dos procesados, doña Josefa de la Torre y algunos otros testigos; pero en realidad no ofrecieron interés más que las declaraciones de! sacerdote, la de) padre de éste y la prestada por la denunciante. Aquéllos niegan su participación en los hechos; explican y justifican sus actos como amigos y refieren detalladamente la gestión que el sacerdote realizó en la casa de cuya administración estaba encargado. Doña Josefa, que con gran soltura responde á las preguntas de los acusadores y de la defensa, pone especial empeño en demostrar que su müdre, sugestionada por el administrador, se distanció de ella y atribuye á aquéllos la ruina de su casa. Sus manifestaciones parece que han producido alguna impresión en el Jurado, pero se advirtió en toda su declaración que hablaba con apasionamiento y exaltación que la llevó en determinados momentos á pronunciar frases mortificantes para los procesados, y que a! Sr. González del Alba se le antojaron lapsus. Todo es según el color... La vista se halla señalada para varios días, pues hay citados gran número de testigos. UN PASANTE de las negociaciones para la rebaja de los derechos de entrada de los vinos de España en Italia. Pide también al Gobierno que presente e lsi Cámara el texto del modus vivendi. Ajeno á toda política, no llevaré la indiscreción de mis informaciones hasta comprobar! a perfecta buena fe que debiera informar est? interpelación. Me limitaré á consignar la opinión de muchos diputados que no han vacilado en manifestar lo que piensan acerca del modus vivendi y sus consecuencias con relación á los intereses enológicos de nuestras provincias del Mediodía. Joseph de Nava, diputado por Bognara, cree que se exagera mucho los peligros de la competencia de los vinos españoles, y explica la necesidad de la rebaja de precios en los mercados meridionales, porque basta la amenaza de la competencia para producir la baja en los precios, y, ciertamente, esta amenaza no se deseaba en los presentes momentos El Sr. Vito de Bellis, diputado de Las Ponilles, juzga inoportuna la aplicación actual del modus vivendi, porque perturba la economía del mercado de vinos pero se complace en consignar que la baja en los precios y las agitaciones públicas son completamente artificiales, porque la producción etnológica de este año está completamente consumida El diputado Maggiorino Ferrara, eminente director de Nuova Antología, señala la necesidad d ¿otorgar concesiones en la tarifa de vinos, rebajando de 20 á 12 francos los derechos de entrada. Esta reducción, ha dicho á Mr. Ferrari, ha sido impuesta por la necesidad de evitar la aplicación de tarifas diferencíales á toda la exportación italiana á España El diputado Rienzi, de Cefalú, juzga exageradísima la agitación del ÍVlediodía contra el modus vivendi y no ha vacilado para expresar su creencia en que el Gobierno de Fortis podrá defenderlo fácilmente, pues el modus vivendi ha sido una necesidad para ¡as buenas relaciones internacionales, y no una gran desgracia, come afirman las oposiciones Por último, un periódico, demócrata según él, La Vila, atribuye toda la responsabilidad del modus vivendi al embajador de Italia en Madrid, M r Silvestre! Basta con lo dicho para deducir la lógica de este artículo. Las responsabilidades están mez- ciadas, confusas, revueltas... DOCTOR F. FRANCH ECOS DEL QIUR 1 NAL El vivendi LOS VINOS D E m e rmodus firmado coESPAÑA cial en J oma, 24 de TJovismbre, Madrid el día 8 de este mes para la rebaja de los derechos de entrada en Italia de los vinos españoles, ha producido, según se preveía, una baja en los precios de los vinos italianos en los mercados del Mediodía, de Las Ponilles y de la Sicilia Oriental. Se teme en los centros mejor informados que esta baja tenga mucho de artificial y obedezca más que á la competencia, al temor que inspira la competencia eventual. Sin embargo, si la especulación obtiene ventajas en los temores de los vinicultores del Mediodía, los agitadores de multitudes, los pescadores en río revuelto, toman pretexto de ella para fomentar la agitación en nombre de los intereses de la agricultura, y así sucede que de Bari, de Ruvo, de Croato, de Brindisi, de Toronto, de Cerignola, de San Severo, de Lecce y de otros centros de producción vinícola de Las Ponilles, llegan noticias de protestas contra el modus vivendi i talo- español, contra el Gobierno, contra ios traidores que han herido mortalmente los intereses de la más fecunda región del Mediodía de Italia. La política- ¿habrá que indicarlo? -también obtiene ventajas con estas agitaciones. El diputado Sr, Salandra, uno de los hombres más eminentes de la oposición parlamentaria, ha enviado al presidente de la Cámara de diputados una interpelación en la cual pide á los ministros de Negocios Extranjeros, de Hacienda y de Agricultura, que expliquen el criterio que ha dirigido la acción gubernamental p n la Prensa de Barcelona encontramos los -siguientes detalles que por teléfono y telégrafo no han podido ser transmitidos: X ipil domingo. Por la mañana. A primeras horas de la mañana, las calles ofrecían el aspecto ordinario de los dias festivos. Sólo recordaban que la noche anterior había sido tormentosa, las patrullas de la Guardia civil montada que recorrían la ciudad y los retenes que ocupaban los puntos estratégicos. En los paseos se observaba la misma concurrencia que la mayoría de los domingos, siendo de notar que el bello sexo no sacrificó á sus temores naturales el afán de disfrutar de la esplendidez del día, v r ¿idevamente primaveral. Por las Ramblas y paseo de Gracia se vieron oficiales de uniforme, que eran objeto de curiosidad general. A todo lo largo de la Rambla la animación y la concurrencia eran extraordinarias. En muchos sitios, en medio de grandes corros, se discutía en voz alta. Algunos oradores tenían por tribuna los puestos de las floristas. De vez en cuando surgía de entre un grupo una pequeña bandera española sujeta á un as- til; la enarbolaba un muchacho y tras la enseña se formaba una pequeña manifestación, con gritos de ¡viva España! La pequeña manifestación se disolvía y se formaba fácilmente entre la muchedumbre, sin alterarse el orden ni la regularidad del tránsito. X puerza silbada. Una paliza y un detenido. A las diez de la mañana, un pelotón de soldados del cuerpo de ingenieros, al mando de un capitán, pasaba por las Ramblas. La pequeña fuerza iba á misa y el público abría paso á los soldados, que oyeron durante el camino muchas frases de afecto dirigidas al Ejército. Junto al Llano de la Boquería, al pasar el pelotón, se oyeron algunos silbidos y un grito de ¡muera el Ejército! que fue secundado por otro de ¡muera Sspaña! Antes que los soldados pudiesen apercibirse, algunos paisanos se adelantaron hacia e! grupo disolviéndolo á palos. Unos oficiales que acertaban á encontrarse en el lugar del suceso, disputaron á los paisanos el derecho de castigar á los culpables. El supuesto autor de los gritos, después de recibir una paliza, escapó hacia la calle de la Boquería. En su persecución se Lnzaron varias personas, y frente al hotel Condal se dice que fue capturado por un oficial de Estado Mayor, ayudante, según allí se dijo, del general Pinto, y que el oficial entregó el detenido á la policía, y atado codo con codo fuá conducido ai Gobierno civil. Después se ha asegurado que la captura no logró realizarse, y que aún se busca, sin que se le haya podido encontrar, al que prefirió los gritos, cuya penalidad, caso de capturarle acaso sería la más grave. La versión que circuló primero, afirmaba que en el Gobierno civil declaró el detenido llamarse Luis Piqué Jové, de veinticinco años de edad, natural de Lérida, y habitante en la calis de Villarroel, 7, tercero. También dícese declaró que era catalanista; que negó que hubiese gritado ¡muera España! y que como el ayudante del general Pinto había denunciado el hecho en el Gobierno militar, al poco rato se presentó en el Gobierno una pareja de la Guardia civil que se hizo cargo de! detenido, conduciéndolo á las prisiones militares, á disposición del juez encargado de entender en esta sumaría.