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B C. DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE DE i 9 o5. PAG. 4. EDICIÓN i. tz primero el proyecto de realizar tal cosa; go conviene en que es preciso, es útil el rea ¿arla; después reúne antecedentes para ver si 1 cosa ú otra análoga ha sido ya realizada; as tarde cree firmemente que este proyecto je él ha formado es necesario que sea someJo á una Junta; después, esta Junta, ya reñida, examina el proyecto... Y así, lector, or no cansarte, va deslizándose el tiempo, an pasando los años, y si el proyecto no se 1 zva á la práctica, ¡ah, en cambio no se está xpuesto á cometer un disparate! Mas afortu adámente el Sr. Delgado no es uno de estos 1 icnicos; el Sr. Delgado es un hombre culto, 1 undano y discreto. Y si en vez de hacer exordios un poco difusos en sus discursos, el ora or entrara llanamente en materia; y si en vez de liamar mi querido amigo al diputado á quien contesta cada vez que lo nombra, aunque lo i ombre cien veces, le llamará escuetamente por u nombre, el Sr. Delgado sería un hombre erfecto. Ayer la Cámara escuchó, con muestras de atención que no se prodigan todos los días, el excelente y razonado discurso de este representante del país... El Sr. Echegaray, en sus breves palabras, hizo constar que estamos en el siglo xx, y que el siglo xx no es el xix -cosa que nos sorprendió en extremo; -comenzó á hablar el señor Andrade, y nosotros abandonamos un tanto recelosos, como quien dice guarda e pasa, nuestra tribuna. AZOR 1 N pués de apremiada, ¿quién la suprime? La sesión del Senado füé breve, pero práctica. Se aprobó el proyecto de ferrocarriles transpirenaicos, y algo es algo. En el Congreso se habló de Consumos y se escucharon dos buenos discursos: del Sr. Zulueta y del Sr. Delgado. Labor excelente; pero ¡ay! estéril. Hubo gran espectáculo para el público de la plaza de Oriente, que vio desfilar hacia Palacio la Mesa del Senado con todo el aparato, y menos grande para los mismos espectadores que vieron después el grave atropello de dos soldados por un automóvil. Hacía ya tiempo que no se registraban estropicios de ese género, aunque la velocidad reglamentaria de los tales coches... y la Cara de Dios están en Jaén. ¡Tanta huelga de todo y que no la haya general é inarreglable de automóviles! Cerró la jornada un estreno con éxito feliz y merecido en la Comedia: Las urracas, de Iglesias y traducción de nuestro compañero Palomero. No habrá, suponemos, espíritu mogigatoque tenga escrúpulo en ir á un teatro donde se hacen cosas de Iglesias. AEMECE El Sr, ROSELLO dirige un ruego al ministro de Hacienda. Los Sres. PI Y SUÑER y S 1 LVELA D. E. dirigen también varias preguntas al Gobierno, que son contestadas por el ministro de GRACIA Y JUSTICIA. Entre éste y el Sr. SJLVELA se promueve un vivo diálogo, anunciando d segundo una interpelación al Gobierno sobre ciertos abusos electorales cometidos en diversas provincias. Acuerda el Congreso reunirse en secciones el próximo lunes y se entra en el ORDEN DEL DÍA MADRID AL DÍA píué muy tranquilo el día, contra lo que se esperaba. Los estudiantes depusieron en parte su actitud de intransigencia. Los pocos peluqueros que holgaron no quisieron manifestarse, é hicieron muy bien, y eso que el gobernador civil no tuvo para ellos la dulce promesa de abandonar tranquilamente su puesto si sus gestiones para arreglar el conflicto no daban resultado, aunque no cabe dudar de éjue esta segunda cuestión es verdaderamente peliaguda. No lo fue tan tranquilo para el Juzgado de instrucción, que tuvo que echarse á ía busca y captura de dos escolares á quienes se imputa el origen de los reprobables sucesos ocurridos el viernes en San Carlos y comparecer en el convento de las Góngoras, de donde se fugó días pasados una monja evidentemente enferma, como parece que lo demuestran todos los indicios, bien á pesar de ios ciudadanos Nerones que andan por ahí. La Asamblea ferroviaria terminó sus sesiones y con ellas sus debates. Si es verdad que de la discusión surge la luz, pronto veremos con luz meridiana los resultados de este Congreso; tanto más cuanto que la impresión sacada de lo que han manifestado las Compañías, puede sintetizarse en la característica y castiza frase de ¡Veremos! La Diputación también celebró sesión muy bonita, muy arregladita. Hubo puños como mientes y mientes como puños, amenazas, vocablos, fuego graneado de artillería y sesión secreta para hacer las paces y tornar á la pública y decir que allí no había pasado nada- Y todo por discutirse si debe apremiarse ó no al Concejo madrileño para que pague lo que iebe. Bien está lo del apremio; pero ¿á Diputación quién la apremia? Y des- SESIÓN DEL DÍA 2 5 DE NOVIEMBRE DE! o 5 brese la sesión á las cuatro menos cuarto bajo la presidencia del Sr. Salvador. Leída y aprobada el acta de la anterior se da cuenta del despacho ordinario. El PRESIDENTE da. cuenta de haber cumplido su encargo la comisión nombrada por el Senado para entregar á S. M, el Rey el discurso de contestación al Mensaje de la Corona. El Sr. MONTERO RÍOS sube de uniforme á la tribuna y lee el proyecto de ley sobre la reconstitución de Pósitos. El proyecto pasa á las secciones para el nombramiento de Comisiones. Se acuerda que el Senado se reúna en secciones el lunes próximo. ORDEN DEL DÍA Se suspenden las dos discusiones sobre la interpelación del señor marqués de I barra y la del Sr. Allendesalazar, porque el fallecimiento de la madre del ministro de Fomento aleja del Senado al conde de Romanones y al de Mejorada. Se pone á discusión el dictamen de la Comisión sobre el proyecto de ley autorizando al Gobierno para ratificar el convenio entre España y Francia para la construcción de tres líneas de ferrocarritranspiren? cos. El Sr. RODRÍGUEZ SAN PEDRO consume el primer turno en contra de la totalidad del dictamen y pide explicaciones acerca del convenio. Le contesta el Sr. ARGELET en nombre de la Comisión. Rectifican los Sres. RODRÍGUEZ SAN PEDRO y ARGELET. Interviene en el debate el presidente de la Comisión, Sr. MALUQUER. Contesta el Sr. RODRÍGUEZ SAN PEDRO y se aprueba el dictamen. El Senado pasa á constituirse en sesión secreta para autorizar á la comisión de Gobierno interior la renovación del convenio con las Compañías ferroviarias para renovación de los billetes kilométricos de los senadores. Y se levanta la sesión pública á las seis menos veinticinco. CONGtRESO SESIÓN DEL DÍA 25 Di. NOVIEMBRE DE í O o 5 las tres y media abre la sesión el marqués de la Vega de Armijo. En el salón pocos diputados y en el banco azul los ministros de Gracia y Just. cía y Hacienda. Juran el cargo varios diputados. Se aprueban varios dictámenes de la Cemisión de incompatibilidades. EL M E N S A J E Un individuo de la Comisión manifiesta que ¡no puede admitir la enmienda del Sr. Zulueta, reJatí va á la supresión del impuesto de consumos. El Sr. ZULUETA hace uso de la palabra. Manifiesta extrañarse por el hecho de que uns Comisión presidida por el Sr. Canalejas se haya opuesto á una enmienda, cuyo espíritu se halla es perfecto acuerdo con las ideas que siempre ha sostenido dicho hombre público. Dice que va á exponer con toda claridad el criterio económico de los republicanos, el mismo que sostendrán éstos en el seno de la Comisión de presupuestos. No se muestra conforme con algunos de los principios á que se ha atenido el Sr. Echegaray para confeccionar los presupuestos del año próximo. Dice que el verdadero problema no consiste en sustituir los 85 millones que ptoporcionan los consumos por un ingreso de naturaleza distinta, sino en renunciar definitivamente á dicho ingreso, acomodando desde luego los gastos á dicha rebaja, siguiendo con esto el procedimiento que en tardes pasadas preconizaba el Sr. Echegaray. Es preciso, dice, atajar á toda cesta muchos gastos superfluos; cebe recurrirse á la unificación de la Deuda pública y á su conversión en cuanto h situación de! mercado lo permita. Pueden también hacerse economías en- lo que al personal se refiere, siguiendo el criterio de suprimir un gran número de plazas, para dotar con más holgura las restantes, pues aquí en España se da el caso de que desde los peones camineros hasts los ministros de la Corona, ningún funcionario público puede vivjr decorosamente con el sueldo que se le tiene asignado. (El presidente del Consejo de ministros toma asiento en el banco azul. Extraña que el partido liberal no haya traído soluciones para estos problemas. Habla de la necesidad de hacer el catastro para que no se queden extensas propiedades, como sucede ahora, sin contribuir a las cargas públicas. Enumeró diversas fuentes de ingreso, tales coma las rentas de aduanas y de tabacos y las Compañías que tienen monopolio del Estado, las cuales podían producir más de lo que producen en la actualidad. Ahí tenéis, exclama, varios mecuss con uz suplir, ya que preferís este sistí tna. la supresión del inpuesto de Consumos. Suprimiendo los consumos se acabaría con el caciquismo y con otras muchas de las alagas que aquejan á los pueblos. S ¡no tenéis tiempo, termina diciendo, para aprobar vuestra obra económica, no echéis la culpa á nadie, pues ya podíais encontraros preparados antes de ocupar ese banco, y si no lo estáis, presentad vuestra dimisión al jefe de Estado, para que designe á los conspicuos del partido liberal que tienen la debida preparación para ello. (Aplausos en la minoría republicana. Le contesta en nombre de la Comisión, el señor DELGADO (D. Eleuterio) Rechaza los argumentos expuestos por el señor Zulueta. Es preciso, dice, atenerse á la realidad y limitarse á los medios con que contamos y sin pensar en idealidades ni hipótesis de difícil realización. (El Sr. Delgado es escuchado con religioso silencio por la Cámara, que está muy concurrida. Expone razones técnicas para opanerse á las reformas que solicitaba el Sr. Zulueta. Termina diciendo que algunos correligionarios del Sr. Zulueta, tales como el Sr. Piernas y Hurtado, no están conformes con la supresión de los Consumos. Interviene el ministro de HACIENDA para manifestar que acepta el programa del partido liberal en lo que atañe á dicha supresións pero que