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S MADRlD, ai DE NOVIEMBRE i9o5. PE NUMERO 3 ¡5. CRO, NICA UNÍ VER- SAL ILUSTRADA. SUELTO, 5 CÉNS- lado de las Compañías ferrocarrileras, la Asamblea no fue un trasunto fiel del Rosario de la Aurora. Quejábase con cierta amargura el seHODIÍCTORES Y FE- Reanudáron- ñor Lafitte de que las citadas Compañías RROVIARJOS se ayer las se- no habían tomado por Jo serio su ponensiones de la Conferencia celebrada para cia, veía en ello la predisposición de buscar ia armonía de los intereses pro- aquellas entidades á no conceder cosa alductores y de los ferroviarios. El minis- guna y lograr que si intento fracasase; íro de Fomento, quien con elevado pro- afirmaba que el actual estado de cosas es pósito inició, á principios de verano, el insostenible; atribuía á la carestía é irreasunto, presidió la reunión. El discurso, gularidad del servicio de transportes la con quz la inauguró, fue elocuente prue- falta de desarrollo y vitalidad de la proba de hasta qué punto, en sus resolucio- ducción industrial y agrícola; pedía connes de gobierno, el conde de Romanones tra ese mal ¡a revisión y unificación de toma en cuenta y se ciñe á la realidad. las tarifas y rechazaba el cargo, que los En efecto, según observaba el joven ferroviarios dirigían á los comerciantes, ministro, estas conferencias no tienen, no de aprovechar en su propio beneficio cualhan podido tener nunca por base la ilu- quier ventaja conseguida, continuando en sión de llegar, desde luego, á un acuerdo cobrar los mismos precios al consumidor. entre tan grandes y opuestos intereses. Los representantes de los ferrocarriles Sería preciso, para ello, prescindir de la afirmaban que la explotación de éstos psicología nacional, de nuestra particular es una industria, cotno ot? a cualquiera, idiosincrasia, de la genuina exageración más maltratada en Es paña que cualquiera de nuestro espíritu en todas las manifes- otra por los períodos de turbulencia y taciones de la vida. En el litigio entabla- las guerras civiles que contra Jas vías de do, cada cual habría de extremar su ne- comunicación descargaron los más terricesidad, su derecho, su fuerza y por tan- bles golpes; por las frecuentes y devasto la demanda ó Ja resistencia á lo pe- tadoras inundaciones; por el quebranto dido. de nuestra moneda, que á ellos más Mas, la vista de ese pleito, ante la que á nadie perjudica; por la depresión (opinión y bajo ¡a presidencia de! ministro, de ¡as fuerzas económicas del país y el había de proporcionar la ventaja de ilus- estancamiento de la producción, que hace trar la conciencia colectiva y el ánimo escaso el transporte cóbrese al precio del jefe dei ministerio de Fomento. N o que se cobrare; por los ¿asios enormes de sería, como esas informaciones escritas, la explotación en suelo tan accidentado abiertas tras veces con fin análogo, y como el nuestro, donde hay tan grandes que yacen, cua! en urna funeraria, en bu- desniveles y tan formidables pendientes; rocrático estante. La controversia lleva- por el desconocimiento de las enumeraría el calor de ¡a vida á las materias tra- das realidades y la populachería que setadas, siquieia nuestra irredimible into- cunda siempre á todo aquel, que ataca á lerancia habitual anulara su? mejores y alguna poderosa entidad. más fecundos efectos. Atrincheradas detrás de ese montón de Despuntó ya en ias ponencias y los argumentos, las Compañías rechazan Jos dictámenes, que, sobre ios cuestionarios avances de las Cámaras de Comercio sometidos á la Asamblea, han sido reco- quienes ya toman posición para una retipilados é impresos en un tomo de 260 rada. A última hora de la sesión los vienpáginas por el ministerio de Fomento, tos parecían más bonancibles. H o y vey brilló con fuerza en las polémicas sos- remos. tenidas en ia cesión celebrada ayer. Las L TROYANO (Cámaras de Comercio en representación de los elementos productores lo piden iodo, y los representantes de los ferroviarios todo lo niegan. La tirantez de Jos ánimos se reveló desde las primeras pa- C e verificó la subasta de los Consumos y labras y obligó al ministro, que presidía, no temblaron las esferas ni se huná usar de la campanilla con írecuencia y dió el firmamento. El hundido puede que á llamar a! orden á algunos oradores. sea el vecindario; pero, por de pronto, he (En honor á ia verdad hay que decir que cho está lo hecho y hasta otra subasta, el público de galería, aferrado á sus pre- que se verificará dentro de cinco años. juicios y snás dispuesto á interrumpir Hay Ja esperanza de que para entonces que á escuchar estaba deJ lado de los habrán ofrecido varias agrupaciones pocomerciantes Los oradores que se alza- líticas suprimir e! oneroso tributo, y que ban de Jos bancos de éstos mostrábanse de allá á tres ó cuatro quinquenios tal más sensatos qae el coro que íes acom- vez se haya hecho algo en ese sentido. pañaba. Gracias á su prudencia y á la La sesión municipal fue amenizada por calma eseí Si. Borre! y Mateu, que fue incidentes ruidosos entre algunos señores quien llevó el peso de la discusión del ediles y por gritos dados en ia calle por P algunos grupos de ciudadanos desocupados. Después éstos, con el refuerzo de algunos chiquillos no menos libres de quehaceres perentorios, recorrieron algunas calles con banderas y carteles, dando el consabido grito de ¡abajo los Consumos! como si no lo estuviesen ya y como si no fuese arriba donde, en todo caso, habría que ponerlos para que los paguen Jos que mejor pueden pagarlos. Total: sustos, carreras, detenciones, cintarazos y frote de manos de los vidrieros al ver caer rotos Jos cristales de algunos faroles. Para que todo fuese ayer callejero, motinesco, revolucionario, y apropiado para música de Offembach, hubo también un espectáculo de Jos que impresionan á ciertas gentes lectoras de novelas por entregas y folletines espeluznantesUna monja que en un tejado grita queriendo escaparse; una monja que comparece ante el juez y es depositada... Buena perspectiva para los teatros de las calles de Toledo y Santa Brígida; porque cenvento en puerta, Electra á la vuelta. Por la noche hubo reunión de oficiales peluqueros, motivada por el acuerdo de Jos patronos de subir el precio de los servicios y suprimir las propinas. Sonó la palabra huelga una vez más. ¡Cuándo sonará también para los clientes, aunque nos convirtamos cada uno en un San Antón y arrastremos las barbas á cambio del gusto de ser huelguistas alguna vez! Los estudiantes entraron en clase. H a y que consignarlo con satisfacción para todos, incluso los propios estudiantes. En el Congreso gran animación. Echegaray hizo un discurso notable que fue aplaudido como si fuese un drama que se estrenaba en la escena del Parlamento. Para unos, más que un lunes dei Congreso era un ¡unes del Español; para otros, el orador traía á las mientes eJ recuerdo de! Echegaray de aquel discurso famoso de la trenza de pelo; para algunos, el discurso constituía unas oposiciones ganadas desde el primer instante á la presidencia del Consejo; para todos fue una sorpresa ver á D José tan rejuvenecido y tan va? Viente, como si sobre él no pasasen pre supuestos. Hubo ministerial que pensó qus después de ese discurso ya puede irse D Eugenio á AJgeciras. Y adonde quiera. AEMECE K L D I S C U R S O D E L La nota de h SR. ECHEGARAY sesión de ayer tarde Ja ofreció á! a Cámara popular el señor ministro de Hacienda. Había tina gran curiosidad entre los representantes del país por escuchar á este consejero de la Corona; rebosaban de espectadores ias tribunas; se hallaban en s, us puestos el Sr. Maura, el Su Dato y e