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TRES. NUCRONICA UN 1 VERSAL ILUSTRADA. 18 DE NOVIEMBRE DE i 9 o 5 NUMERO SUELTO, 5 CÉNS. la comedia de nuestro Benavente 7 osas de que la jefatura efectiva, sólida, robusde otoño. ta, indiscutida, omnímoda, evidente, in ÍW J A ML 1 El Emperador era el único que seguía contrastable del Sr. Montero se reduce al la representación con escéptica sonrisa. campo de su familia y grupo de amigos Después interpretaron los artistas de que entre angustias y fatigas ha llevado á CRÓNICAS DEL MIÉRCOLES Y jÚE- la Opera una escena un tanto escabrosa, los puestos públicos ó traído á las CorVES. 590 PALABRAS POR TELÉGRAFO sobre todo en una Corte de tanta auste- tes. ¡No es poco eso; pero no es lo que; ridad, lina señora que está á punto de se necesita! VJENA, í í 6 T 16, 8 N. faltar á sus deberes, pero que no llega á A causa del señalado y genera! conREC 1 BJDOS A ERj V 3 E 1 NES. faltar, porque su esposo, algo escamado, vencimiento, cuanto los ministros y sobre I as liebres, que ayer, al suspenderse suspende un viaje que se proponía hacer. todo su Presidente ejecutan, tiene tan la caza proyectada, debieron darse la Es de creer que lo que no sucedió enton- marcado sello de interino, de instable, de enhorabuena, hoy, fiesta de San Leopol- ces, suceda, ¡digo yol, en el viaje pró- pasajero, de precario, que jamás alcanza do, patrón de la baja Austria, han tenido ximo. á producir en la opinión pública impreque señalarla con una página sangrienta. Terminada la representación se ha ve- sión fuerte. La nota de la indiferencia es Nada menos que mil ochocientos car- rificado el banquete y seguidamente se ha la única que se da en la conciencia colectuchos llevaba hoy cada cazador de ios dirigido la comitiva á la estación donde tiva. Esto para el excelentísimo señor, á quien molesta mucho el ruido, es ventajoque acompañaban á D. Alfonso. El fuego el tren estaba ya dispuesto. de fusilería fue tan mortífero como en la Los Soberanos se han despedido tier- so y agradable; su paso por el Gobierno batalla del Yalá. namente, efusivamente y aquí, como en se desliza, callado, casi imperceptible, Los cazadores trasladáronse al castillo Berlín, la despedida he sido por completo como el de un íren que atraviesa un donde la archiduquesa Isabel ofrecía un familiar. Debe ser de muy buen tono en puente cuyo hundimiento se teme. té á los expedicionarios. La egregia se- las Cortes imperiales evitar las ruidosas Es por la razón expuesta por la que el ñora había dicho en las invitaciones que manifestaciones del pueblo. Sr. Montero Ríos puede decir en las les dispensaba de cambiar la ropa, pero Ignoro qué impresión llevará don Al- Cotíes cuanto quiera sobre doctrina y no así de calzado. fonso de Viena. conducta del partido liberal, sin que ni Durante la cacería, don Alfonso fue el La de nosotros los periodistas no pue- aun la superficie de la opinión general se héroe de la fiesta. El anciano Emperador de ser más deplorable. Hemos tenido rice, y en ella se doble una ola. Sus penya no va de caza. Los muchos años han que gastar un dineral para hacer llegar á samientos, como los referentes á las órdebilitado sü afición. España ios telegrama; por el cable de denes religiosas, por ejemplo, se antojan El té en el castillo resultó una fiesta Trieste y Malta. pareceres personales, subjetivos, intereceremoniosa y etiquetera. Allí estaba la Din ase que esta Administración, poco santes para la biografía de D. Eugenio, archiduquesa, acompañada de lasarchidu- espléndida en agasajos públicos, ha bus- interesantísimos para su familia y su terquesitas, de las cuales María Gabriela no cado una compensación á ios escasos gas- tulia; pero sin valor objetivo, sin alcance deja de concurrir estos días á ninguna ce- tos hechos. real y práctico en la esfera del Estado y remonia. La traen, la llevan, no! a dejan jAh, Berlín, menos monumental que del Gobierno. en paz un instante. esta hermosa Viena, pero más galante Nadie cree que el actual presidente La inocente Princesa ha de ofrecerse á dentro de su militarismo! del Consejo de ministros, al expresarse todas ias miradas siempre sonriente. Yo ¡A mi Berlín me vuelvo! así, traduce el espíritu, el pensamiento he contemplado despacio á María Gade su partido. Todo el mundo considera GUILLERMO SJLVA K E M P E R briela. No es tina belleza, pero es dulce, que lo verifica por su cuenta particular. simpática, agradable. ¡Tan cierto es esto, que se ha querido Se advierte claramente que no ha penver en sus palabras del Senado, al consado todavía en lo porvenir, y en sus ojos testar al conde de Tejada de Valdosera lánguidos y zn su carita triste parece que pretendía ejercer de remachador, la leerse una profunda resignación á los envoltura de una triquiñuela, para escumandatos paternos. OLUCIÓN DE CON- Aun cuando, rrirse de! Gobierno. En tanto, el bueno de D. Pío sigue diLos elementos liberales no han queriTJNU 1 DAD desde el mociendo á cuantos periodistas le hablamos, mento mismo en que para el bien de Es- do ¿naturalmente! tomar el asunto por lo que no hay que pensar por ahora en pro- paña, conveniencia del progreso, honra y trágico, ni precipitarse á una prematura yectos matrimoniales. gloria del partido liberal y apertura de la desaprobación, que llevaría al objeto busNada se adivina, nada se trasluce; pero más fácil y corta vía por donde éste lle- cado. La cosa ha de venir por su curso la gente da en pensar en esas fiestas ínti- gase al Poder, habíamos quedado en que natura y no debe de estar ya lejana. Los mas, en esos círculos de corte con que el personaje llamado á constituir Gobier- partos anticipados no son felices. los archiduques abruman á O. Alfonso. no sería, por ese solo hecho, jefe de toda Sobre los problemas políticos inmediaCuando esta noche penetré en el cas- la hueste y cabeza visible de toda la igle- tos y apremiantes el pensamiento del tillo de Schosbrunn parecióme que al sia liberal y democrática, la verdad es Gobierno del partido liberal es una inRey le sucedía algo. Y es que á pesar de que la duda anidó en muchos espíritus. cógnita. El Sr. Montero Ríos no la desla fastuosidad de esta corte, de las luces, Después, el Sr. Montero Ríos, como si pejará. Entre el ánimo del insigne canode Jos brillantes, el castillo impone con tuviese en ello empeño particular, se en- nista y el de aquella colectividad hay visus viejas leyendas, con sus trágicas his- cargó de alimentar dudas tan perniciosas, siblemente, palpablemente, una solución torias. y cuidó, con esmero, de su crecimiento de continuidad, que se percibe en el efecLuego, la elección del programa de la y multiplicación. to que causan en ía mayoría del Parlavelada no es el más á propósito para disPreciso es reconocer qus, si tal objeto mento sus palabras. ¡Prueba innegable traer ai distinguido auditorio. El prover- perseguía el eminente hombre público, de que jamás reflejan el alma de aquella bio titulado Cuando envejecemos es el eter- lo ha alcanzado por completo. A estas que está todavía por revelar! no asunto deí viejo enamoradizo y la jo- horas, hasta ios españoles más candorocasquivana... Es mucho más hermosa sos y menos despiertos se han percatado MANUEL TROYANO p R PY S