Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
B C. VIERNES J 7 DENOV 1 EMBRE DE PAG. 5. EDICIÓN i Víctor Manuel- -que celebraba su cumpleaños- -ha pasado hoy revista a la guarnición militar de Caserta y al regimiento de caballería ligera de Humberto 1, acuartelado en la próxima ciudad de Santa María de Capua. Por la noche, el gobernador y el alcalde de Caserta, algunos generales y varios funcionarios civiles, fueron invitados al Palacio Real, donde se celebró una fiesta que ha tenido todo el encanto de la intimidad familiar. Ef L CONDE DE La revista militar en TURIN Roma, celebrada con motivo del cumpleaños del Rey, que coincide con la fiesta de San Martín, celestías protector del ejército de tierra, la ECOS DEL QU 1 R 1 NAL Rfima, 11 de Noviembre- Se ha mudadoáCaserta. Huyendo de las nieves del Piamonte, los Soberanos han ido en busca de la temperatura primaveral del Mediodía. Es para el Rey una verdadera preocupación la mudanza de sus residencias á los lugares en que más fácilmente pueda dedicarse á cuidar del desarrollo físico de sus hijos, al aire libre, oxigenado por los árboles, entibiado por ¡os áureos besos del sol. Esta preocupación na impuesto á los EL QU 1 RINAL SE HA MUDADO... jardines de Armida, que rodean el magnífico Palacio que canta las glorias de su arquitecto Vanvitelli y el recuerdo del magnífico rey Carlos 111 de Ñapóles, que ordenó la edificación tomando por modelo á Versalles, el rey Víctor M a nuel III y su adorada esposa la reina Elena pasean en automóvil y gozan de la tranquilidad familiar que les está vedada en las fatigosas jornadas del Quirinal. en Roma. Entretanto, las princesitas Yolanda y Mafalda, que están monísimas con sus capuchones de encaje, se pasean por el enorme Parque en un cochecillo tirado por un borriquito y bajo la vigilancia de un viejo sirviente, tari pacienzudo casi t Í ÍLI- VÍ i i. í NYNPHENBURG. RESIDENCIA DE LOS PRINCIPES DE BAV 1 ERA EN MUNICH, QUE ALOCARA HOY A S. M. EL RE D ALFONSO F -Freadenthal Soberanos de Italia el viaje á las latitudes más meridionales del reino. Esta necesidad de aire libre, aconsejó al Rey, en Roma, la adquisición de una magnífica villa, fuera de la Puerta Salaria y que fue propiedad del banquero Telfener, donde los vastagos de la Real familia adquieren vigor, salud y vida. Allí, alejados de los rumores de la ciudad, de los inconvenientes de la etiqueta y de las estrecheces de los reales jardines del Quirinal, los Soberanos acostumbran á pasar las mejores horas de la tarde contemplando los infantiles juegos de sus hijos. Y ahora están en Caserta, en la regia mansión de los reyes Borbones, donde por primera vez, desde la anexión de las Dos Sicilias, habita un Monarca de la Unidad Italiana. En las soberbias avenidas, dignas de los como el animalito que lleva á la amable pareja de niñas. Completa el idilio el príncipe del Piamonte que, en brazos de una robusta nodriza piamontesa, despierta con sus gritos vigorosos todos los ecos de la severa villa. Muy escasos invitados franquean la verja del inmenso parque; muchos pobres, en cambio, encuentran allí los bienhechores recursos de una caridad verdaderamente regia. De tiempo en tiempo ¡legan los ministros, los funcionarios, á quienes se recibe sin la etiqueta tradicional á la casa de Saboya. Todos los domingos, un correo de gabinete trae á Caserta la cartera con los decretos ordinarios, que firma el Rey después de leerlos atentamente. ha pasado el teniente general conde Fecia de Cossato, comandante del 18. cuerpo de ejército y á cuyas órdenes estaban muchos oficiales generales de división y de brigada, entre ellos S. A R. el conde de Turín, general comandante de la 7. a brigada de Caballería, en Florencia, que ha sido llamado temporalmente á Roma para presidir, en representación de su primo el Rey, los trabajos del Comité de ascensos á los altos grados de? ejército de tierra. El Príncipe goza en Roma de bien adquiridas simpatías, tanto en las esferas aristocráticas, como entre la buena burguesía y también entre el humilde pueblo que adora á este viril y popular representante de la Casa de Saboya. El martes por la noche, en el teatro Valle, donde el conde de Turín aplaudía