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Í 3 C MARTES 14 DE NOVIEMBRE DE 5. P G EDICIÓN i. mente por el Sr. Maura, y sobi- e éste cae úni- otras circunstancias, lo envió á la cárcel y enmente la culpa deí relativo fracaso sufrido por tregó la muchacha á sus padres. Y ayer se celebró el juicio de esta causa, que, los conservadores en las elecciones verificadas afortunadamente para el veterano Tenorio, no en Madrid. ha tenido otras consecuencias que la prisión En e! Congreso. on bastante animación y extremada concu- provisional sufrida, pues el Jurado lo declaró rrencia se reanudó ayer la discusión de inculpable y fue absuelto por la Sa a. No ha escapado mal de la aventura, pero las actas de Madrid. Perdido el interés de los republicanos por los seis meses de cárcel le habrán hecho pensar prolongar este debate, pronto quedaron apro- en los peligros y riesgos de la profesión de badas las actas y proclamados diputados por Don Juan que ejercía con éxito hasta ahora, y Madrid los Sres. Fiscovich, Muniesa, Mal- de hoy más es de suponer que huya de ¡as faltrana, Zaldo, Garay, Gálvez Holguín, Moro- das como del demonio. Perqué no hay rosas sin espinas, y donde te y Catalina. Después continuo el examen de otras actas, las dan, las toman. UN PASANTE que no interesaron grandemente á la Cámara. Aotas. a Comisión de actas del Congreso se re unió anoche para proseguir el examen de p? N EL ESPAÑOL. La concurrencia, brias que aún quedan pendientes de estudio. En- liante, como de lunes clásico. Teosas de tre ellas, la más interesante es la de Montilla. otoño, la admirable comedia de Benavente, es El canda ds ftomanones. una de las más aplaudidas de tan fecundo autor, 7 W anana saldrá para Sueca el ministro de digan lo que quieran... los termómetros, sien Fomento, acompañado de los señores do muy bien interpretada y muy celebrados duque de Bivona y Requejo y de algunos di- los actores, especialmente Marín. putados por Valencia, con objeto de asistir á En el palco regio se hai aba la infanta doña la tirada que el viernes se celebrará en el Ve- Isabel con la condesa de Toreno. Entre la genáat de la Calderería. te nueva, recién llegada, mejor dicho, las señoEl conde de Romanones regresará á Madrid res de Lázaro Gaidiano, que han regresado hace pocos días; los vizcondes de Garc -Granel sábado próximo. de, que acaban de volver de su seraneo. E! caso Barrio y Miar. En los pasillos, muchos cabildeos y peticioX a Comisión de incompatibilidades del Con greso ha dictaminado ya sobre el caso nes de votos. ¿Pero no fue ayer! a elección de del Sr. Barrio y Mier, proponiendo la admi- concejales? Es para elegir presidente en ¡a secsión de este señor al ejercicio del cargo de di- ción de Literatura del Ateneo. La elección se putado, no obstante ser decano de la Facultad verificará esta noche, martes, y los partidarios de doña Smüia y los de Fernández Shaw rede Derecho. clutan electores, solicitan votos... Se han solicitado habta de quienes no lo tienen. La lucha será empeñada. En otro grupo se oye esta exclamación: E LOS CUARENTA En los comba- ¡Pero qué tiempos más poco piadosos los que PARA ARRIBA... tes del amor no corremos! Pretender tima 7 á San Luis! Pero siempre la juventud es la que triunfa, pues hay no se trata del santo Gonzaga ni del Rey de también, aunque parezca raro, muchachas que Francia, sino del Conde, á quien quisieron sapierden la cabeza por más de un cuarentón con car por la tarde 3.ooo pesetas con una carta piás conchas que un galápago y más habilidad falsa de un gran elector de su distrito. ue uno de esos barbilindos inocentes y tímiEn otro corro de espectadores, á algunos dos como gacelas, que se dedican ó intentan de los cuales ha saludado muy amablemente la dedicarse al libre cultivo del amor en el llama- Infanta desde su palco, oímos: (Me consta podo género fácil. sitivamente; apostaría mi fortuna contra un Prueba de esto que decimos es el individuo perro chico. No hay boda con Princesa ale ue ayer compareció en la Sección primera, mana acusado nada menos quede un delito de rapto. En otro: Ya lo cuenta Kasabal esta noche. Los padres de la raptada- -una verdulera No es ninguna novedad. Al conde de Luna de diecisiete años, no mal parecida- -opusié- toda su fortuna. E! hotel de El Pardo á su ronse desde que llegó á su conocimiento la doncella. Mucho dinero para fundaciones pianoticia de aquellos amoríos, á que las relacio- dosas (Se hablaba del testamento de la dunes continuasen; pero esta oposición, gran in- quesa de Villahermosa. centivo para los enamorados, avivó de tal La función terminó á la una. Demasiado modo la llama de la pasión que la jovencita tarde. sentía por su galán, que olvidándose de cuanC. tos deberes y obligaciones la imponían de con p N LAR A. Es un distinguido público e! suno su condición de mujer menor de edad y que se reúne en Lara las noches de los su estado de soltería, propuso á su novio un lunes, para recrearse con el arte y la gracia rapio en un... ídem de ofuscación y arrebato. que los actores de esie teatro ponen en los El Tenorio se opuso, como era natural, personajes que representan. porque al fin y a! cabo los años no pasan en Y aquí, en este teatro y en este día, este disbalde, y el tenía ya bastantes para ser inexper- tinguido público ríe anhelante, ríe gozoso, ríe to; pero el hombre es débil, y aunque su sen- siempre con la gracia peculiar de la Domus. satez y su cordura le aconsejaban otra cosa, ¿Ríe siempre? No; no siempre. Ayer no fueterminó por escuchar los consejos insinuantes. ron risas las que en sus labios se dibujaron, Jos ruegos, las súplicas, los amorosos requeri- fueron gestos de amargura, gestos de desconmientos de su adorada... y se dejó raptar. suelo, inspirados en la amargura y el desconPero se enteraron de lo ocurrido los padres suelo que se refleja en rayo vzrde, esta iróde la muchacha; dieron conocimiento del rapto nica obra de SeUés, que, como muchas ironías, en la delegación y en el Gobierno, y tras de oculta lo desesperante y terrorífico de lo tráalgunos días de indagaciones y pesquisas sor- gico. prendieron á los tórtolos en una casa de la calle Asistieron, entre otras, las duquesas de de Mira el Río. Santa Lucía y Sotomayor; las marquesas de El raptor, mejor dicho, el raptado, refirió al Álava, Navamorcuerde, Herrera, Monisírol, juez el cuento tártaro de su seducción; pero Santa María de Silvela y Prado Alegre; conaquella autoridad, teniendo, sin duda, en cuen- desas de Almodóvar, Llobregat y Mayorga; ta la edad de la víctima- su inexperiencia v baronesa del Castillo de Chíre) señoras y señoritas de Landecho, Cárdenas, Sarria, Mugüiro, Hurtado de Amáz g- i, iSarroso y Martín Rosales. Al salir, sorprendimos el siguiente dialogo: ¿Sabes cuándo se estrena El pan nuestro de cada día... -Me han asegurado que el viernes. N. C UNA EMBAJADORA p? n las fiestas celebradas en Berlín en honor del Rey de España, se distingue una figura de mujer elegantísima y guapa. Es la esposa del embajador de España, la Sra. de Ruaía. Hace algunos años, cuando el Rey D Alfonso X I I de imperecedera memoria, fue con su esposa doña María Cristina á Portugal, era representante de España en aquella nación el insigne é inolvidable D Juan Valeta, que estaba instalado con su familia en uno de los palacios más notables que los particulares poseen en Lisboa. Era aquél un centro de cultura y de belleza, y cuando ¡os reyes de España fueron á aquellas regiones donde el Tajo muere, su representante los recibió con aquel señorío que hacía, del que será una de las glorias más preciadas de las letras españolas en el siglo xix, un gran señor en toda la extensión de la palabra. En las fiestas de la Legación se distinguía una joven, casi una niña, que se hallaba entonces en el encantador período de su luna de miel. Acababa de casarse; tenía la delicada belleza de las que nacen en nuestra región de Levante; su cutis moreno pálido le iluminaban unos hermosísimos ojos negros, y sus sonrisas descubrían, entre los labios rojos, sartas de perlas. Era la esposa del primer secretario de la Legación de España en Lisboa, Sr. Ruata. En e! gran baile que se celebró en el palacio de Ajuda en honor de los M o narcas españoles, llamaron la atención por su gran aire y su aspecto señoril una gran dama española, la marquesa de Santa Cruz, camarera mayor de S. M la Reina doña Cristina, y por su belleza una portuguesa, doña Ana de Sousa Cutí ño, y una española, la señora de Ruaía. Pasó el tiempo; los ascensos de su carrera llevaron al que era primer secretario en Lisboa á otras capitales de Europa y de América, y en Madrid hicieron sólo pasajera aparición los Sfes. de Ruata. Ahora, con motivo del viaje del Rey á Berlín, vuelve á sonar su nombre. ES señor Ruata es el embajador de España en Alemania, y aquella linda secretaria de Lisboa es la embajadora. En los cargos diplomáticos, ¡as esposas de los que los desempeñan contribuyen poderosamente al éxito de la misión de su marido. Mientras éstos trabaja dirigiendo la Cancillería, tratando las cuestiones internacionales, celebrando conferencias con el ministro de Relaciones extranjeras, ellas tienen que frecuentar la sociedad, abrir sus salones, presidirlos, dirigirlos, ir á Palacio, corresponder á ¡os convites que reciben, hacer, en fin, una vida de continua actividad, en ¡a que es necesario desplegar mucho tacto y lucir muchas dotes. La que sabe desempeñar con acierto D