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A B C DOMINGO 12 DE NOVIEMBRE DE i 9 o5. PAG. 8. 1. toosques. Las mujeres me aman en sus tris- Este juicio, al que acudió el Sr. Dova! retezas y me abrazan en sus dolores. Ved presentando al prestamista para los efectos de cómo me buscan en sus paseos por las la acción civil, duró largo rato, pues la prueba era interesante y había contradicciones y punavenidas de cipreses y de sauces para de- tos que exigían aclaración. positarme después tiernamente, entre una Después compareció Felipe de ¡a Iglesia, oración y una lágrima, al pie de una tum- acusado de un delito de estafa por no haber ba. Sabed, enfin, que esa mujer que sin pagado una cuenta pendiente con el que le zozobra así me abraza, es el símbolo de proporcionó los embutidos á cuya venta se dela vida, que para el hombre se resume dica en Madrid. Si hubiera de procesarse por estafa- -decía en amar, sufrir y morir... tes, que no dejaron de tener giacia; pero z severo presidente del Tribunal amenazó con despejar ¡a Sala si el público demostraba su hilaridad. Y no se movió una mosca. En la Sección segunda se reunió el Jurado para juzgar al carretero Hilario del Rio, acusado de haber sustraído de un corral 65 fardos de alfalfa. La prueba testifical demostró la inocencia del carretero, y el representante de la ley retiró la acusación. el abogado- -á todo el que se encuentra en el Otro Jurado se reunió en la Sección tercera F. MORA. caso de Felipe, no tendrían otra cosa que para ver la causa seguida al conductor Eustahacer las Salas de lo criminal que juzgar tales quio Pérez Rodríguez, que atropello y causó delitos, porque ¿cuántos comerciantes adquie- la muerte, con el tranvía que guiaba, en la ren sus géneros para pagarlos en plazos pró- calle de Bravo Murillo á un pobre hombre llaSESIÓN DEL DÍA I) DE NOVIEMBRE DE 1 C) o5 ximos ó remotos y no pueden cumplir sus mado Pedro Carretero. El veredicto fue de inculpabilidad, y el Tri Se abre la sesión á las cuatro menos veinti- obligaciones en las fechas convenidas? dós, bajo la presidencia de D. Araos Salvador. Porque esto y no otra cosa es lo que hizo bunal, por consecuencia, absolvió al proceLeída y aprobada el acta de la sesión ante- Felipe de la Iglesia. sado. rior se da cuenta del despacho ordinario, y la Terminado el juicio anterior ocuparon el A este le defendió el Sr. Silvela. Cámara pasa á reunirse en sesión secreta para banquillo de los acusados el torero José Meló X ocuparse de un dictamen de la Comisión de y el aspirante á lo mismo José Iglesias. Por último, en la Sección cuarta hubo t r Gobierno interior, proponiendo la aprobación Ambos fueron acusados por el Sr. Arteche vistas por otros tantos d e l i t o s de hurto, de gastos del Senado desde Junio á Octubre de un delito de atentado; pero ambos negaron cuyo escasísimo interés nos releva de publiúltimos, y de otro dictamen de la misma, pro- haberlo cometido. carlos. poniendo la aprobación de los ascensos de la En la prueba testifical hubo algunos incidenUN PASANTE escala de la secretaría del Senado producidos por la excedencia del Sr. D Luis García Alonso, elegido diputado á Cortes. NOTA MARÍTIMA Después de la sesión secreta pasa el Senado á reunirse en secciones para nombrar las Comisiones sobre los proyectos de ley siguientes: Uso de la autorización concedida por la Ley de ferrocarriles secundarios. Sindicatos agrícolas. Pesca fluvial, y Concesión del bronce necesario para las estatuas del D r Rubio y D Emilio Castelar. Se reanuda la sesión pública á las cinco y veinte. Se da cuenta del orden del día para el lunes y se levanta la sesión á las cinco y veinticinco minutos. SENADO TRIBUNALES 1- (U ¿la tarde de ayer en las Salesas de una animación extraordinaria, pues aunque en la mayor parte de las Salas no se vio más que causas pequeñas, es decir, delitos que no llevan aparejadas penas graves, fueron tantas y tan diversas, que ocuparía gran espacio en el periódico el relato detallado de lo ocurrido en ellas. Haremos, pues, un índice de asuntos para de este modo cumplir nuestra misión de informadores, sin abusar de la paciencia del lector. C U P R E M O Vióse un recurso interpuesto por el fiscal contra una sentencia dictada por la Sala tercera de la Audiencia, en la cual se dejó de apreciar la agravante de reincidencia, porque, según el Tribunal, habiéndose cometido el delito primitivo treinta y un años antes, no procede estimar tal circunstancia. Opúsose al recurso el Sr. Quiroga. En Ja Sala primera discutieron extensa y elocuentemente los Sres. Dato y Diaz Cobeña, acerca de punto tan debatido como es el de si cabe el desahucio en una mina, por tratarse de un contrato de arrendamiento ó de uno de aparcería. La Audiencia entiende que es un arrendamiento y esto sostuvo también ayer el señor Díaz Cobeña, pero el Sr. Dato opina de otro modo. A UD 1 ENC 1 A. Cuatro vistas nada menos se celebraron en la Sección primera. Una por hurto, en la que el Sr. Sangro defendió á cierto hortera por apoderarse del dinero del cajón. Otra por estafa, contra Petra Hervás, corredora de alhajas y muebles, que empeñó en cierta ocasión un vargueño de la propiedad de Ja señora marquesa de Marín. EL BALAÑD RO X GEDEÓN, PERPLEJO. ¡UNTER- DEN LINDEN! ¿QUÉ NOMBRE PONGO A ESTE BALANDRO? (De Gedeón.