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A B C S A P A n O 11 D E N O V I E M B R E D E 1905. P A G 6. E D I C I Ó N gioso. El Emperador trabajó por evitar aquella ruptura, mientras que Bismarck patrocinaba la nueva dirección délos conservadores. De aquí el disentimiento entre el canciller y Guillermo I I Comprendiendo Bismarck que el Poder se le escapaba délas manos, sostuvo que, siendo él responsable ante el Reichstag, tenía derecho á pedir que nada se hiciese á espaldas suyas, é invocó una orden de i852, por virtud de la cual las relaciones de los ministros con el Rey debían ser reguladas por el presidente del Consejo. Guillermo 11 entonces declaró reservarse el derecho de negociar con los jefes de los partidos parlamentarios, y reprochó aT canciller sus entrevistas con Windthorst. Pocos días después te pidió la dimisión. El Emperador, en un despacho redactado en términos marinos, anunció que nada había cambiado. El puesto de ofícia l de cuarto sobre el navio del Estado me está reservado; la ruta sigujc siendo la misma. ¡Adelante á todo vapor! Y á todo vapor se lanza, secundado primero por Caprivi, después por el príncipe Hohenlohe y luego por el conde de Bülow, por el camino que había de conducir á su patria a alto grado de esplendor de que hoy goza. En ésa labor incesante, Guillermo 11 pone de relieve dotes que, sin exagerar, cabe caliñcar de extraordinarias. Hacer del ejército alemán el primero del mundo é impulsar el desarrollo de la marina de guerra para que ésta responda á las necesidades del Imperio, son sus principales preocupaciones; lo dirige todo: cuida del fomento de las artes, del cultivo de la ciencia, del progreso de la industria, del crecimiento del comercio, de la prosperidad de la agricultura, y como es el primer general y el primer almirante, es también el primer cónsul y el primer viajante de comercio de Alemamanía, porque allí donde es posible ensanchar un mercado ó abrir otro nuevo, allí está dirigida por él la acción poderosa del Imperio lemán, disputando la supremacía de todas las demás naciones. i. TRIBUNALES p j N EL S U P R E M O Los ktrados scfio y res Cucurella y García de lá Bafga discutieron ayer tarde en el Supremo si la indemnización que reclama la familia de un obreT (f, que falleció á causa de un accidente del trabajo, debe ser abonada por el patrono ó jpor la Compañía aseguradora. La Audiencia entiende que es ésta la que debe responder de ia indemnización. También ayer se vio el recurso interpuesto contra una sentencia de la Audiencia de Burgos, que revocaba otra del Juzgado de Balmaseda concediendo indemnización á la viuda del obrero Claudio Martitegui, que falleció á consecuencia de un atropello en el momento de dirigir los trabajos de descarga de minerales. El letrado recurrente, Sr. Larrea (D. Luis) legó como infringidos varios artículos de las leyes de Accidentes del Trabajo y de Enjuiciamiento civil. Opúsose al recurso el Sr. Portella. X I J NA A P E L A C I Ó N A raíz del hundi miento de las obras del tercer Depósito filé procesado, por el juez instructor el ingeniero jefe de aquéllas, Sr. Alvarez Cascos. Interpuesto el oportuno recurso pidiendo la reforma del auto, fué denegado, y esto motivó la apelación que ayer se vio en la Sala cuarta de la Audiencia. Acudieron á la vista el Sr. Díaz Cobeña para pedir, á nombre del ingeniero, la revocación de procesamiento, y el fiscal, el abogado del Estado y el representante de la acción popular, Sr. Abril y Ochoa, para solicitar la coDÍi -mación de aquella resolución iudicial. La vista, como es de rigor, se celebró á puerta cerrada. X Berlin, 8, i f. T O S DESAHOGADOS. N o de o t r o También ha vi itado D. Alfonso cl A r modo puede calificarse á dos sujetos, senal para admirar las colecciones de armas que allí existen. (Tcle rrama de A B C Manuel Muiño y su tocayo Fernández Pérez, que se atrevieron, fingiéndose agentes de la Y nada más? N o p u e d e ser: p a r t e d e la secreta, i detener á dos que en efecto lo eran. verdad se ha quedado enredada en Los aludidos frescos realizaron la detención los alambres del telégrafo. D Alfonen el Retiro, creyendo, sin duda, que los agentes auténticos eran dos infelices que, asustados so XI 11 ha visitado también en el A r s e nal algo que n o dejan los berlineses d e por las consecuencias de actos que no habían realizado, iban á entregarles las 25 pesetas mostrar á t o d o extranjero que visita su que por su libertad pedían los del fiitt. Pero les C o r t e la T uhtneshalle, la galería d e las, salió la combinación un poquito desigual, por- glorias, aquella gráfica reproducción d e que los agentes llamaron en su auxilio á los los éxitos históricos d e Prusia. guardas del Parque, y aunque, mientras llegaCuando los telegramas nos dijeron que ron tuvieron que defenderse de Muiño y su el R e y había presenciado en Lutsgarten, compañero que, no resignados á perder la preentre aplausos é himnos, la jura d e los r e sa, la emprendieron á palos con ellos, fueron clutas, no me sorprendió que dejase d e al fin detenidos y conducidos á la delegación y más tarde al Juzgado. entrar en el Arsenal contiguo; faltaría El fiscal califica estos hechos como constitu- tiempo para verlo despacio. A h o r a quei vos de un delito complejo de usurpación de nos dicen que fué á visitarlo al día sifunciones con tentativa de estafa, y otro de guiente, no puedo creer que limitase su atentado, más una falta incidental de lesiones; visita á las muy curiosas colecciones de; y pide por el primero de aquéllos, cuatro años armas. Seguramente, con emoción inteny dos meses de prisión correccional, y por el atentado, tres años, nueve mesas, cuatro días sa, ha visitado también la colección de, glorias. Cada cuadro d e aquella galería de la misma pena y i 5o pesetas de multa. El defensor de Muiño, Sr. Perosterena, en- marca un hito glorioso en la senda del tiende que no existe más que el delito de ten- pueblo prusiano, una epopeya, una hazaña del águila bicápite: F e d e r i c o el Grantativa de estafa; afirmando el abogado señor Sánchez, que def ¿ndió al otro procesado, uno d e Guillermo 1, Breslau, Wa- de resistencia, que debe ser penado con cuatro t e r l ó o Sedan, Versalíes. meses de arresto y 125 pesetas de multa. Diez años ha, un lienzo de aquéllos- X el q u é representa al mariscal Reille en L LADRONZUELO Ayer terminó la el momento d e entregar á Guillermo d e MISTERIOSO vista de esta causa H o h e n z o l l e r n no más q u e R e y d e Prusia con un veredicto de inculpabilidad jjara el patodavía, el famoso Alensaje de Ñapo- dre y la hermana del ladronzuelo, y de culpaleón 111, Je viens mettre mon epée aux bilidad para éste. en mi cora- En el j icio de derecho, pidió el fiscal que pieds de Y. M. -despertaba se impusiera á Casto Armada cuatro meses de zón d e español bien triste vanidad: la d e arresto por cada uno de los tres delitos de que, en p a r t e aquel brillante triunfo d e robo, y la Sala hízolo asi en la sentencia; pero los germanos se debió á España, causa apreció, además, la existencia de dos hurtos, y indirecta d e la contienda del 70, H e l e n a le impuso 3oo pesetas de multa á s uisa de en cierto modo disputada ante los muros postre. d e M e t z la T r o y a del siglo xix. Pero como el procesado tiene ya cumplida U n rumor d e pasos menudos y firmes la pena, este extraordinario, con el que no conme distrajo d e este pensamiento. E r a taba, le será en absoluto indiferente. q u e en correcta formación, frente á otra, X p X P E N D l C I O N D E 8 1- También termi- pintura próxima, dos docenas d e jocundos mozalbetes se alineaban con rigidez L L E T E S FALSOS nó ayer la vista de la causa seguida por expendición de billetes militar disponiéndose á escuchar la cx- i falsos, que referimos en días anteriores. plicación del que los capitaneaba. El El veredicto fijé de culpabilidad para todos cuadro representa la proclamación del los procesados, y por consecuencia pidió el Imperio en Versalíes. M á s que por las representante de la Ley que se impusiera á Antonio Rascrón ocho años y un día de pre- palabras, p o r la mímica iba y o entendiend o las descripciones del guía d e los musidio mayor, y á Plácido Coelto, Pedro González Navarro, Nicasio M de Diego y Mar- chachos. Aquél era Guillermo fel G r a n d e celino González. la pena de catorce años, ocho aquel o t r o A óltke; éste d e aquí, el vicmeses de cadena temporal, accesorias y las cos- torioso príncipe F e d e r i c o el d e más tas del proceso. allá, Bismarck. Y cada nombre arrancaba La sentencia fué de acuerdo con la petición un murmullo d e satisfacción, un barrunto fiscal. d e vítor; eran los hijos d e los invasores X d e Francia que se enorgullecían d e que Al suspenderse el juicio, después de la leesus padres hubieran sido mandados p o r lectura del veredicto, para que la Sala redac. tales h o m b r e s tara la sentenda, se desarrolló en el pasillo una L a curiosidad p u d o en mí más que el escena emocionante, pues la madre del procetemor d e no hacerme entender, y me acersado Raserón, que con el interés que sólo un hijo puede inspirar, seguía los debates de esta qué al interesante g r u p o C o n movimiencausa, abrazóse á Antonio fuertemente, pidién- t o uniforme, que parecía obra d e artificial dole entre sollozos que la llevara con él. mecanismo, todos los chicos alzaron la El procesado, que hasta hoy gozó de líber- mano al b o r d e d e la gorra en actitud d e tad, abrazó y besó repetidas veces á su madre. saludo. sólo consiguió apartarla de su lado cuando la- -S o n mis alumnos- -dijo contestando infeliz mujer perdió el conocimiento por la fuerá mi pregunta el complaciente m a e s t r o -za de tantas emociones. La escena impresionó profundamente á cuan- que estudian la Historia d e Alemania. Los días d e fiesta les traigo aauí no h a y tos la presenciaron. libros como éste. UN PASANTE RUHMESHALLE E