Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
l A N O T S NUMERO NHCA 3o5. CROUNIVER- SALiv i LUSTRADA. Jl la hora de cerrar esta plana (cinco y media de la mañana) no hemos recihido la crónica telegráfica de nuestro corresponsal én Berlín, sintiendo que, por motivos que des conocemos, se vean privados nuestros lectores, hoy d e tan interesante información. ABC i V- S MADRID, II D E NOVIEMBRE 1905. D NÚMERO SUELTO, 5 CÉNS. CRÓNICA POLÍTICA 1 A OCASIÓN. La exigua votación ob- i tenida en el Senado por la contestación al Mensaje, ha dado alto relieve á la debilidad parlamentaria del Gobierno. N i por amor al partido, ni por afecto al Ministerio, ni por el deber de disciplina, la mayoría liberal de la Alta Cámara se ha conceptuado en la obligación de acudir en masa á emitir su voto. Sin la benevolencia de los conservadores que se abstuvieron, el Gal) inete Montero Ríos p o día haber sido derrotado. A cada paso se reproducirá análogo peligro, el cual nace de la descomposi cjón, en que el partido imperante ha caído. Mientras que la colectividad conservadora parece haber encontrado con la jefatura del Sr. Maura su centro de gravedad, y cada día la disciplina se afirma en ella mejor y su esfera de acción se extiende más, prometiendo absorber la mayor suma de aquellos elementos sueltos que giran cerca de su órbita y constituy e en fin, un poderoso instrumento de gobierno, la disgregación de la gente liberal aumenta, en daño suyo y de los- grandes y progresivos destinos de la Nación. La reconstitución de las fuerzas liberales sobre bases sólidas, con pensamiento definido amplio, trascendental urge sobré manera. Acaso sea aquí lo más urgente. El desmayado discurso del Sr. Montero Ríos en el debate del M e n saje, lo ha dado á, conocer con toda evidencia. Aquella luz mortecina no es la de un faro, que ha de iluminar dilatado espacio de una difícil costa. Habrá que proceder á otra instalación. Los partidos de empuje, de avance, de progreso son los más necesitados de expresar, de definir, de concretar sus pensamientos de gobierno. Las agrupaciones conservadoras tienen su programa formulado por su misma naturaleza y por Jos hechos; las liberales lo han de tener por las ideas. Para el combate, la bandera, en una plaza fuerte, está fija; en abierto campo de batalla, arrastra la hueste en pos de sí. La resistencia exijc menos de orientación que el avance. Orientarse y orientar bien al espíritu público es la primera condición de un partido liberal. ¿Sabemos hoy adonde va, adonde nos lleva el que se engalana con este nombre? ¡Ni siquiera por los pasos U n procesado que goza de libertad proque da, se puede calcular el punto hacia visional, circunstancia que l é h á c e confiar el cual se dirigel ¡Parece que está mar- en que el castigo no será duro, y m á cando el paso, haciendo creer que se, que á él, á su madre, que asiste á la vista. mueve; pero sin salir de un sitio! La justicia, inflexible, lleva á presidio ¡Pensamiento! ¡Programa! Eso és lo por ocho años al reo, y la madre cae al indispensable al partido liberal, si éste ha suelo redonda, herida por el tremendq de rehacer sus energías: programa con- golpe que recibe en sus ilusiones, en siij creto, ceñido á los apremiantes y vitales amor, tal vez en su existencia. F u é cose problemas que agitan la opinión pública de un momento. Pasó, se olvidó, y puey sólo pueden ser resueltos con el amplio de decir ¿1 hujier, como en la popular zary progresivo espíritu, indispensable á zuela: N o es nada... puede el baile con nuestra nación, si ésta ha de entrar de tihuar. lleno en el concierto de los pueblos civiEl Municipio celebró sesión, y por lizados; pTrogfama, que abarque la cues- ella supimos que en un paseo muy frer tión religiosa y- la de enseñanza y la eco- cuentado de esta villa se está tendiendo nómica y la de relaciones exteriores, con la muerte en forma de cable eléctrico, precisión bastante para satisfacer las aspi- con una fuerza de no sé cuántos ciento raciones de mejoramiento de lo más per- de caballos, ¡un regimiento lo menos, fectible del alnia colectiva, sin dejar hué- i una división de caballería! y sin las preco á componendas ni mistificacionea cauciones que se exigen para garantir la E s el debate del Mensaje W ocasión vida á las gentes. Para más sarcasmo, ese más oportuna para esas trascendentales paseo se llama el d e las Delicias. ¿Sí manifestaciones políticas. El Sr. Montero quiere delicia mayor que la de ese peli Ríos no la ha aprovechado en la discusión gro y la de la incuria d e las autoridades habida en el Senado, con ser el alto que le han permitido? Cuerpo colegislador el terreno más aboHubo banquete en honor de T egaterín, nado para sus facultades y sus hábitos el aplaudido torero madrileño que se ha parlamentarios. El Congreso ofrecerá otra hecho querer del público y és uno de los á su vez. Esperémosla, para ver quién la dos espadas- -el otro es Montero Ríos- -r aprovecha. que han tomado la alternativa este añoi MANUEL T R O Y A N O Finalmente, hubo Consejo de ministros para tratar, á propósito del conflicto escolar, de que se cumplan las disposiciones vigentes. Que á estas alturas estamos dé 1 1 abíase anunciado para ayer la discu- Gobiernos: á la de necesitar reunirse uñ sión de las actas de Madrid en el Consejo ¡para acordar que se cumplan Congreso con todo el aparato y el estré- las disposiciones vigentes! Y menos maA pito que su argumento requiere, y mu- si, al fin, se cumplen efectivamente. cha gente acarició la dulce esperanza de ÁEMÍCE, presenciar el espectáculo y sentir fuertes emociones. Nada. Aquello fué una deIMPRESIONES cepción. A lo mejor, por un acta cualquiera, la de Sequeros, por ejemplo, se PARLAMENTARIAS arma la gran trapatiesta cuartdo falta púl, CRONISTA NO Declaramos que hoy blico para disfrutarla; y en cambio, si s e TIENE HUMOR nos sentimos sin huespera el acontecimiento, se reduce éste mor y sin fuerzas para escribir estos vagos ren- á un entremés del género ínfimo. N i aun glones; no sabemos lo que nos pasa. ¿Para qué en eso puede esperarse nada de los apre- ocuparnos en estas falaces cosas? ¿Por qué he mos de estar hablando un día y otro, todas lai ciables padres de la Patria. SensacionaronB, como dicen los ame tardes, sobre estos asuntos deleznables é ineií- rjcanos que destrozan nuestro idioma, las caces? Aprovechaos de este sabio aviso- -áenoticias recibidas de Rusia, donde es e v i cía el maestro Horacio; -pensad en bebti vuestro mejor vino y encerrad todas yuesti as dente que la cosa está que arde, que esperanzas en h mites estrechos. ¡Ay! En tañtd echa llamas, y allí está Cronstadt- -si que nosotros charlamos, el tiempo huye prealgo queda de ella- -como abrumadora d e- cioso. Aprovechaos del momento presente y nq mostración. os confiéis en el mañana. No sabemss lo qué La broma estudiantir continuo á me- nos sucede esta tarde; una bella dama que no días. Entraron en clase muchos, pero no esperábamos ver en estos parajes y que ha aparecido de pronto en una de- las tribunas, nos ha todos; algunos se negaron á entrar. Si, hecho experimentar una sensación que no acercomo ya va pareciendo, lo que iesean tamos á decir si era placentera ó de angustia. los indómitos es la concesión de vacacio- ¿Cómo nos ha de interesar lo que charlan los nes, debería complacérseles dándoles las oradores en la Cámara? No se apartan nuesansiadas vacaciones, pero más completas: tros ojos de esta dilecta espectadora: es esbel hasta el 1. de, Octubre del año. que ta y sonriente; viste un sencillo y elegante traje de morada pana sajona; unas blancas plumas viene. airosas exornan su sombrero. No sabemos ló Ante los tribunales hubo una escena que nos pasa. Él. Sr. García, Alix peroraren el tristísima. T o d o un poema desgarrador. MADRID AL DÍA E