Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C VIERNES 10 DE NOVIEMBRE DE i9- 5. PAG, ¡o. EDICIÓN LOS CRÍMENES DE PENAFLOR ñ v í i JUAN ANDRÉS ALDIGE (EL FRANCÉS) ÚLTIMO RETRATO, HECHO EN LA CÁRCEL JUAN ANDRÉS ALDIGE (EL F R A N C É S) CON BIGOTE ANTES DE ESCAPAR DE PEÑAFLOR JOSÉ MUÑOZ LOPERA EN LA ENFERMERÍA DE LA CÁRCEL DE SEVILLA Sevilla, 8. A NTES. D E LA El próximo lunes co VISTA menzará en esta Audiencia la vista del célebre proceso instruido con motivo de los crímenes del Huerto del Trances. El tiempo transcurrido desde que los primeros indicios hicieron sospechar los horrendos episodios desarrollados en un período de cinco años en el Huerto de Peñaflor, no ha entibiado el interés del público, y las figuras de Aldige y de Muñoz, los protagonistas de tan sangriento drama, continúan disfrutando de- la triste celebridad que adquirieron. Las últimas fotografías de Muñoz y Aldige que acompañan, pueden servir para satisfacer la curiosidad del público. Muñoz, que desde su ingreso en la cárcel de Sevilla se trazó la norma de conducta de no tomar alimento alguno, yace hoy en un estado tal de postración, que es casi seguro que no pueda asistir á las sesiones del juicio oral, con lo cual perderán éstas gran parte del interés que brindaban á los profesionales y al público en general. Hace meses que Muñoz está en la enfermería de la cárcel en un estado tal de abatimiento, que casi no se da cuenta de lo que en su alrededor pasa. Cuando le visité últimamente en la cárcel de esta capital, pude apreciar la transformación que había sufrido su semblante, hasta el punto de parecerme persona distinta á la que vi en la caree! de Lora del Río á raíz del descubrimiento de sus crímenes. Quise hacerle algunas preguntas, pero fue inútil mi intento, pues sólo contestó á ellas con gemidos que no parecían humanos y que causaban impresión de espanto. El Trances, en cambio, no ha perdido nada áz la entereza de su carácter, que disimula con su vocecilla atiplada y su expresión de timidez. De ambas cosas se prevale para ¡levar la duda al ánimo de muchos de los visitantes que han desfilado por su celda. ¿Es posible que sea éste el autor de tales enormidades? se preguntan; y la fisonomía de Aldige, sus palabras, su aspecto, todo parece contestar negativamente; sin embargo, algo queda en el ánimo de todos que, no obstante las apariencias y su natural astucia, no pueden borrar. Aldige ha escrito una defensa suya en lo que él llama mis Memorias á las cuales ha llevado el producto de sus astutas meditaciones en las tenebrosidades del calabozo. Hay en las Memorias parte que concita á la duda; pero e 1 humorismo inoportunamente mezclado en ellas destruye el efecto compasivo del lector hacia Aldige. Desde que ingresó en la cárcel de Sevilla, no cesó el Trances de hacer ejemplares del plano del Huerto y de las Memorias que van i1 V w J -J ríí -v, v i i 7 K- i LA TRISTEMENTE CÉLEBRE CASA DEL HUERTO DEL FRANCÉS, EN PEÑAFLOR, CUYA DONDE SE COMETIERON LOS HORROROSOS CRÍMENES CAUSA EMPEZARÁ Á VERSE EL LUNES EN SEVILLA Fots. Barrera 3 u inninilimliTl m i