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ÍAÑH TQF 5 SéMADRID, 10 DE NOVIEMBRE DE i9o5. NÚMERO SUELTO, 5 CÉNS. risa, con los brazos puestos en jarras sobre la saya corta y con el enorme lazo de moaré sobre el peinado, le gritó también al pasar: ¡No os vayáis nunca! Si hay alguien en el mundo que pueda considerarse feliz, es, sin duda, el joven Monarca. Se le entregan las ciudades, que conquista por la fuerza de la simpatía, y logra desarmar hasta á sus mismos enemigos. Y esto es todo lo que ha dado de sí el día de hoy. MERO 304. CRÓNICA UNÍ VERSAL IL, UST 1 RADA. CRÓNICA TELEGRÁFICA TRO C O R R E S P O N S A L ESCRITA EN HANNOVER DRUGADA DE HOY. 441 DE NUESESPECIAL, EN LA MAPALABRAS HANNOVER 1 0 2 M. r I A MILITAR. ¿Queréis la nota sa. líente del día de hoy? Pues militares y militares. De Magdeburgo á Hannover GUILLERMO SJLVA KEMPER. no hay más diferencia que los millares de hombres de las dos guarniciones y, en ambos lugares, mucho casco, mucho sable, mucha disciplina y un militarismo exagerado. Hoy no hay más nota que ésta: don Alfonso adopta, sin pretenderlo él mis- fORCIMJENTO Más que los vicios mo, cuando de cosas militares se trata, COLECTIVO de la política a! uso una actitud severa, un continente orde- y que las deficiencias del régimen parlanancista; penetra en estos inmensos cuar- mentario en nuestro país, denuncia la disteles prusianos y cualquiera creeríale un cusión de actas en el Congreso un espanhombre curtido en el meiier por largos toso estado social. años de práctica y experiencia. No es el No es este ó aquel cacique protector curioso preguntón, es el hombre reflexi- del candidato, ni el personaje patrono del vo; y con su mirada rápida y segura lo cacique, ni el candidato mismo; son toabarca todo en un instante: jefes, oficia- dos los elementos sociales que en la elecles, soldados; por esto sin duda sorprén- ción toman parte, quienes en el cinemadese á veces al Xasser que le está con- tógrafo de ¡a Cámara popular aparecen templando afectuoso, benévola la sonrisa, faltando á la verdad, á la justicia, á la ley, paternal la mirada, con cierto no sé qué á todo civismo y á todo deber de conciendulce y cariñoso que revela en Guillermo cia. Desde el gobernador de provincia, á un hombre completamente distinto del en cuyo despacho se falsifica las actas y que nos representamos. el alcalde que las cubre de raspaduras ó También el joven Rey tiene dos dis- no envía al escrutinio general sino las de tintas fisonomías. Contempladle ahora en aquellos colegios donde obtuvo mayoría el palco Imperial, mientras presencia la el candidato protegido, hasta el elector función. Vedíe sonreír á este público, casi que vende su voto y quien 10 lo llevó á todo él compuesto de militares, á los cua- las urnas por abandono ó por cobardía, les ya conoce, porque todos son sus ami- todos son culpables con el sistema que gos. Vedle animado el semblante, brillan- rige la nación, con las obligaciones de te ¡a mirada; y decidme si es el mismo que ciudadano y sobre todo con la moral. esta mañana en Magdeburgo y esta tarSi el ingenio que se muesíra aquí para de en el cuartel de la Konigsworthe Platz la falsía, para e! chanchullo, para cuanto 1 lanzaba con tono seco y autoritario las es aplicación del espíritu picaresco á la voces de mando á los regimientos. suplantación de la voluntad del país, se Y esto es lo que ha encantado á toda aplicara á la invención de cosas útiles y Sa oficialidad prusiana: el carácter de buenas, muy otros serían 1 nuestro presenD Alfonso; fino, cortés, afable en la te y nuestro porvenir. Pero, lejos de eso, intimidad, excesivamente democrático, y cada día se extienden y se afirman mejor su dureza para exigir el cumplimiento de aquellos males, campo único donde prola obligación. gresamos en dirección contraria á ¡a exi ¡Y cómo luce, esbelto, el elegante gida por n u e s t r o prestigio y nuestro uniforme que adorna desde ayer con el bienestar. cordón del Aguüa Negra! Esta tarde, al Locura es el pensamiento de que con verle la multitud, que se apiñaba en la la muerte del régimen se extinguirían los Georgestrasse, hubo quien exclamó: qEs abusos y ios escándalos. El régimen es un verdadero oficial prusiano! El caso como ventana, por la cual penetran la luz es que lo parece. y los sonidos. Abierta, deja ver y oir las Sus nuevos amigos, los oficiales del re- cosas y ¡as palabras; cerrada, ocasionará gimiento de Magdeburgo, le adoran ya. la obscuridad y el silencio; pero ¡o descjNo os vayáis, señor, tan pronto! -de- agradable, y ¡o repugnante, que se percicíanle esta mañana. Y después, en Han- be merced á ella, seguirá produciéndose nover, apenas salió de la estación, una de lo mismo. La carencia de escrúpulos, la estas germanas admirables, da recias es- falta de conciencia, el impudor de la culpaldas, amplias caderas y bonachona son- pa, la profunda confianza en la tontería ó pusilanimidad ajena, el convencimiento de que la cuestión está en llegar á la realización del deseo, aunque se atropelle por todos los respetos y todos los deberes, eso que todos los días observamos expuesto á la luz meridiana en las Cortes, se dará lo mismo, todavía con mayor pujanza y menor limitación, en cualquiera otro orden de relaciones. Quizá en ninguna situación política se ha ejercido, de muchos años acá, menor presión del poder central en unas elecciones, que la efectuada en las que hoy se discuten. Aparte algunos distritos, donde el Sr. Montero Ríos, para sacar á flote un pariente, paniaguado ó contertulio, ha caciqueado como cualquiera de los oligarcas que le aparentan obediencia y respeto, la presión ha sido de éstos y de los mandarines hechura suya. Bajo ningún otro Gobierno ha habido, sin embargo, tantos y tan nocivos escándalos electorales. La presente discusión de actas es la menos edificante de cuantas sobrevinieron hasta aquí. Es que el criterio social que preside tales hechos está más torcido cada día. Hasta se quiere justificar sofística y pedantescamente el torcimiento, contando dema siado con la necedad española y la sujes tión de la letra de molde. Y es lo peor que las faltas señaladas, siquiera estén acumuladas y condensadas en algún grupo, aparecen. en todos los campos, como reflejo del estado colectivo de conciencia en que se origina el fenómeno. Lo que hay más necesidad de rectificar aquí es el criterio social, la resultante de los criterios individuales; pero no vamos camino de hacerlo. -MANUEL TROYANO en U na becerrada con fines benéficos, unos la cual becerrada demostraron cuantos jóvenes, futuros arquitectos é ingenieros, que lo mismo saben desarrollar un plano y levantar un edificio que extender la muleta y alzar la cabeza á un toro; y un concierto, también benéfico, en la Comedia, para ayuda de una de las instituciones humanitarias más hermosas que existen en Madrid, al cual concierto asistió la Real familia y numerosa y distinguida concurrencia, fueron las notas más interesantes de la jornada de ayer. N o siempre la crónica del mal ha de requerir el espacio de los periódicos. M e jor lo merece la crónica del bien, cuando registra hechos siempre plausibles; pero, por desgracia, no tan frecuentes como fuera de desear. Hizo un día de otoño madrileño que es la mejor de las estaciones, sin quitar su mérito á las de Atocha, Norte y Delicias.