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A 5 C. J U E V E S 9 DE N O V I E M B R E D E i 9 o 5 P A G u E D I C I Ó N i. a ECOS POLÍTICOS Proyecto sobre la emigración. j p l ministro de ¡a Gobernación manifestó ayer á los periodistas que se propone, cuando S. M regrese á España, presentar al Congreso el proyecto sobre la emigración. Este, añadió el Sr. García Prieto, es el mismo del Sr. González Besada, aunque con algunas modificaciones, tomadas en su mayor parte del notable trabajo realizado por la Sociedad Ibero- americana El modus vivendi con ifalia. p f s casi seguro que muy en breve se prorro gue el modus vivendi comercial con Italia. La prórroga se hará sólo por seis meses. El acta de Sequeros. 1 a tarde parlamentaria, que empezó en el Congreso con síntomas de una tranquilidad igual ó parecida á la que en días anteriores había causado el tedio de los aficionados á las emociones, terminó con un debate interesante, pródigo en incidentes, y que, cosa rara ya en nuestras Cámaras, cristalizó en un hecho importante y juzgado de muy encontradas maneras por la gente política. Se trata de la discusión del acta de Sequeros, discusión que los que en ella intervinieron tuvieron la fortuna de sacar de los caminos trillados por donde se han deslizado todas ó casi todas ¡as de género parecido. Sobre el eterno regateo de votos bien ó mal adquiridos, por encima de la referencia á actas y testimonios notariales, cuya eficacia se procura destruir poniendo enfLente otros argumentos de tanta fuerza como los mostrados por los contrarios, hubo ayer una acusación terminante, concreta, incontrovertible, que hizo cambiar la marcha y el resultado del debate, y produjo efecto innegable en la Cámara. Habíase desechado el voto particular al dictamen sobre el acta de Sequeros, voto que fue defendido por el Sr. García Alix con escasa fortuna, y la Cámara había quedado casi desierta, creyéndose que ya era cosa descontada la aprobación del acta. Con esta impresión se retiraron de! Congreso bastantes diputados, y en esta creencia cerraba la Prensa de la noche. Empezó la discusión del dictamen, y el señor Silvela (D. Eugenio) lo combatió, acumulando sobre la elección graves cargos. Y en aquel momento el Sr. Maldonado, en un discurso breve afirmó que un acta parcial, la del pueblo de La Alberca, había sido falsificada en el despacho del gobernador civil de Salamanca, siendo este funcionario coautor del delito. El efecto que en la Cámara produjo la grave acusación, fue indescriptible; jamás se ha lanzado en aquel recintouna tan importante y tan contundente. Claro es que desde este momento, no era posible la continuación del debate. Era preciso aclarar el asunto, dar intervención á la administración de Justicia, para que ésta investigue en el delito denunciado por un diputado en pleno Parlamento, y esto fue lo que propusieron los Sres. Lacierva y Azcárate, en nombre de las minorías conservadora y republicana, y esto fue lo aceptado por el ministro de la Gobernación. La discusión de esta acta quedó, pues, en suspenso, y se dará conocimiento al fiscal del Supremo, para que se abra el correspondiente proceso. No hay que decir que el revuelo producido por el final de este debate fue grande en los pasillos del Congreso. El diputado proclamado por Sequeros, señor Fernández Arias, director de nuestro querido colega La Correspondencia Militar, asistió á la sesión, pero no tomó parte en la discusión á ruego de sus amigos que así se lo aconsejaron. Las actas de ÍHiad. id. jLJjj e aquí los motivos que en el voto particu lar a! dictamen sobre las actas de Madrid alegan los representantes de las minorías republicana y villaverdista: i. Por haberse constituido ilegalmente las Mesas que presidieron la elección. 2. Por haberse negado algunos presidentes de Mesa á expedir certificaciones del resultado de la elección. 3. Por haberse retirado del colegio con las actas en blanco el presidente de la sección ó, 1 del distrito de la Inclusa, protegido por la fuerza pública. 4. Por el retraso con que se recibieron en la secretaría de la Junta central las actas y certificados de varias secciones; y 5. Por existir disconformidad entre algunas actas que han servido gara e escrutinio general y las certificaciones que expidieron los presidentes de las Mesas respectivas. Este voto particular será defendido en la sesión de hoy. vientos de fronda y hasta irurrr ¡u ¡rándose de cuestiones personales á aquellas horas planteadas. Algunas de las bellísimas señoiítas que hoy presidirán la corrida benéfica organizada por los alumnos de Ingenieros y Arquitectos, en el teatro presentes, recibían enhorabuenas anticipadas, porque con tal presidencia no puede ha- ber novillada mala. Al salir oímos este diálogo: ¿Conque ya no es ¡a de Battenberg? -Ahora dicen que! a de Mefclenburgo. -Puede que resulte cómo lo de la de Connaught. -O que lo único que haya sea lo que él dijo en Bilbao este verano: que ni él mismo lo sabe. -Bien; pero, en cambio, ahora, el domingo último, dijo en San Sebastián, que para el verano estará despejada la X. C. LOS ESTRENOS j p N A P O L O amor en solfa, capricho lírico de los Sres. Quintero, con música Los presupuestos. de los maestros Chapí y Serrano. Q e calcula que hasta el sábado de la semana Hicieron en la Comedia El amor en el Ua- próxima, día 18, no podrá quedar consti- tío los autores de El amor en solfa, y gustó. tuido el Congreso. El amor en solfa es un desfile del amor en la El debate político será muy amplio y pródi- ópera, el amor en el saínete, el amor en la zar go en incidentes, y aun suponiendo que no zuela seria y el amor en la zarzuela cómica. tenga consecuencias políticas, no será posible El amor en la ópera es un dúo que cantar, empezar la discusión de los presupuestos hasta una esclava cristiana (Srta. Piño) y un reylos ú timos días del corriente mes. moro (Sr. Reforzó) en los jardines árabes En treinta sesiones no hay tiempo para apro- del segundo. La decoración de Amalio gustó bar los planes económicos. Será preciso, por mucho y se aplaudió. La labor musical revela lo tanto, recurrir á la sesión permanente para á Chapí. Es una página de indiscutible mérito, evitar que llegue el 1 de Enero y se produz- que se aplaudió, pero que fatigó un poco porca el conflicto de encontrarse el país sin pre- que el auditorio no esperaba coja tan seria. Esperaba una caricatura de la ópeía. supuestos aprobados por las Cámaras. Este asunto empieza á preocupar al GobierEl amor de saínete es algo que recuerda los no, en vista de que la discusión de actas se saínetes de Ricardo de la Vega y de Avniches. prolonga mucho más de lo que él suponía. El joven tímido y enamorado- que con la ayudí de un buen hombre espanta si valiente que por su facha y su dinero va á arrebatarle la prenda de sus amores. El cuadro gusta mucho. jr ecir miércoles es decir sala llena y brillante Riquelme con sólo su presencia arranca una en el clásico teatro, antiguo corral de la carcajada. Carreras hizo lo suyo. Los autores Pacheca. ¿Concurrencia? Allá va un puñado de fueron llamados á escena, El amor de zarzuela es una mezcla de Anillo nombres tomados á vuela- lapiz en el carnet del de hieuo y Jutamento, con pelucas empolvadas repórter. Sra. de Arcos y marquesa de Somosancho; y casacas, con mat ¡ñeros y marineras, con un marquesa de Aguilar y duquesa de Noblejds; pescador joven y pobre que enamora á una duSrta. de Llegat y Sra. de Líñán; Sras. de Si- quesa, con una tirada de redondillas que aclara món Altuna y Duran; Sra. y Srta. de Bosch; el misterio, con un dúo de amor coreado (y marquesa de Villamediana y vizcondesa del desafinado) y con una decoración de puerto de Cantillo de Genovés; marquesa de Valdeígle- mar que también fue aplaudida. El cuadro gussias, Srta. de Messia de la Cerda y condesa tó, y los autores salieron á escena. El amor en la zarzuela cómica tuvo un gran de Candilla; Sra. Merry del Val, Srtas. de Romero Robledo, Srta. Ojeda con mistress éx to. Riquelme hizo otro tipo muy gracioso, Young; Srta. de Corra! y marquesa de López el de un joven audaz que asalta la casa de su Bayo; marquesas de Tenorio, Viana y Laguna; novia, y para huir de las ñas del padre se esSrtas. de Carvajal y Quesada y marquesa de conde primero en un montón de lana de vellón Valdefuentes; Srta. de Comyn y Sra. de Lan- que los vareadores sacuden, y, claro, sacuden decho; condesa de Esteban Coilantes y sus las costillas del pobre diablo, y después en u. ia lindas hijas; Sra. de Bermúdez de Castro y tina, en la que los cargadores di vino echan marquesa de Villalar; Sra. de González Bel- cubos del preciado líquido, po. iiendo á Casiltrán y marquesa de Ahumada; Srtas. de Ra- deo (que así se llama el dop. ceí) hecho una lásmos Power, marquesa de Seijas, señoras y se- tima. Hay un dúo que e! público hizo repetir ñoritas de Romea, Palau, Ordeñez, Queipo y á la Bru, muy guapa de charra, y á Riquelme, y cuando terminó la obra, el público aplaudió otras muchas. La obra, representada como en ¡a noche de de nuevo y Jos autores salieron dos ó tres veo su estreno, no entró en el público. Algunas ees más á escena. Esto es El amor en solfa. frases del primer acto las encontró la concurrencia del miércoles más propias del teatro X Barbieri en día de mitin. f J R I N C E S A La segunda representación de la comedia Los ti es anabaptistas obtuvo En las tertulias de los palcos y en los pasillos se habló de todo un poco. Las señoras co- anoche tan bueno ó mejor éxito que la primementaban con satisfacción que el Real- abre su ra. El público celebró mucho la gracia de la temporada con Tosca, que cantarán la Arnei- obra, y ponderó la discreción con que ha hecho ro, Bassi y Blanchard, siguiendo á Tosca la el arreglo el notable literato que oculta su nombre bajo el seudónimo de Enrique Mauvars, Bohemia, y á la Bohemia, L Africana. Los hombres comentaban los incidentes par- á quien felicitamos por su labor. X lamentarios de la tarde, diciendo que corrían Los miércoles de! Español