Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ÜJMADRID, 9 DE MERO NICA CRQ UNJVERNOVIEMBRE i9o5. DE NÚMERO SAL ILUSTRADA. SUELTO, 5 CÉNS. D. Alfonso ha visto al poderío alemán aclamarle con entusiasmo, pero se halla impaciente. Ya anoche advirtióse que estaba distraído, como si su pensamiento volara lejos, muy lejos del lugar en CRÓNICA TELEGRÁFICA DE NUES- que se encontraba. Sus miradas recorrían TRO CORRESPONSAL ESPECIAL, el teatro y apenas si fijaba su atención en ESCRITA EN BERLÍN EN LA MA- la escena. DRUGADA DE HOY ¿Por qué no ha de estar sujeto un MoBERLÍN 9 1 M, narca á las mismas sensaciones que los 1 A PRIMERA La primera entre- demás mortales? Si es impaciencia, ENTREVISTA vista fue hace cua- pronto la calmará; si es curiosidad, prontro días, cuando sin aparato alguno llegó to la verá satisfecha... á la residencia de los Kronprinz, en el Después de la cacería, el Monarca se Marmol Palais, de Potsdam, una joven ha instalado en sus nuevas habitaciones Princesa, alta, rubia, de severas líneas y del Neues Palais. Despojóse del aristoespléndida belleza. crático frac vejo y volvió á vestir el pruCreyóse al principio que la joven Prin- siano uniforme... Llevando como date cesa trasladaríase á Berlín para asistir á un trono, con gallarda apostura y coraJas fiestas en honor del Soberano espa- zón juvenil, ha penetrado en la galería ñol; pero á última hora los médicos de tapices, donde va á celebrarse la coprohibieron á la Kronprinzesa que salie- mida en su honor... Allí no entra hoy ra de Palacio, y la augusta Princesa hubo el protocolo. Los ministros no tienen de permanecer al lado de su prima. Por- asiento. que la recién llegada es prima de la Sólo presenciarán el acto, que quizá Kronprinzesa, y este viaje á Potsdam, señale nuevos rumbos á la historia de coincidiendo con la estancia de D. Al- España, los miembros de la familia Imfonso, ha descubierto el secreto del fu- perial... r turo proyecto matrimonial. Si detrás de estos muros, en medio de Es cosa convenida. Nadie lo afirma en un torrente de luz, están celebrando su Berlín; nadie lo niega tampoco. Y tengo primera entrevista el Rey simpático y mis razones para creer que en los próxi- la Princesa mecklenburguesa, escuchemos días, bajo las frondas de Sans Souci mos... y en las poéticas avenidas de Willpark, GUILLERMO SILVA KEMPER. pueden nacer simpatías y afectos... Cuando la pasada noche alguien preguntó al barón Richshofen qué había de cierto en este asunto, el cortés diplomático eludió la respuesta. Cuando hoy he tratado de averiguar qué pudo entretener ayer durante una hora al Rey de Eapaña TUBERCULOSIS PAR- ¡Qué constiy al canciller del Imperio- -solos los dos J LAMENTARÍA tución tan diy encerrados en ¡as habitaciones del Mo- fícil la del actual Congreso! No parece, narca- -nadie me ha contestado. Es posi- sino que éste tiene miedo á la vida pleble que se hayan llevado con tanta r- eser- na. Presume, sin duda, que va á ser mala va estas negociaciones entre Madrid y y corta. La Comisión que actúa de parMecklenburgo, que en cinco meses nadie tera, retrasa cuanto puede el alumbrapudiera sorprenderlas. miento. Muy cauto es el Sr. Ruata; su amabiLa gente se extraña de ello y fantasea lidad y cortesía desarman al más incorre- sobre las causas. De ahí el suponer en la gible preguntón; nunca dice lo que no sombra una larga serie de tratos y conquiere decir, y tiene la habilidad de des- tratos sobre las actas; de ahí también las pistar al mejor orientado... Pero me re- copiosas hablillas acerca de casos detersisto á creer que se haya podido conser- minados, cual el de Montilla y su comvar en España un tan impenetrable se- pensación con el de Sorbas. Sin la recta creto... y severa actitud del Sr. Azcárate, ese haEntretanto, sabed que esta princesa bría sido ya un cambalache de feria. María Antoniera es rubia, lozana, de Con pábulo semejante, dado á la maojos azules, cabellos ondulados y figura licia, nadie gana seguramente, y quien arrogante. Es hija del duque Pablo de más pierde es el Congreso mismo. Sin Mecklenburgo, y es católica, pues des- tales y tan visibles motivos, su constituciende de aquel gran duque Federico ción habría de todas maneras parecido Francisco 111, el de los románticos amo- valetudinaria. Cuanto ocurre ha de emres con la Windisch Graetz. peorar el juicio de la opinión pública. El proyecto matrimonial ha salido á la Porque, téngase presente que las actas, superficie cuando terminan lasfiestasen respecto de las cuales más se negocia y Berlín y en el momento en que comien- regatea para aprobarlas al fin, á cambio zan en Postsdam los agasajos íntimos. de tales ó cuales ventajas han de ejercer en la vida de la situación política y de las Cortes decisiva influencia. Dada la naturaleza de la mayoría ministerial y dados asimismo el número y complexión de las minorías, i5 ó 20 votos, provinientes de la aprobación de esas actas, que deberían ser declaradas graves, y resultan como leves por los trueques y convenios que denuncia indignada la opinión, estarán en condiciones de decidir, inclinándose de un lado ó de otro, las más arduas y trascendentales cuestiones que á la Cámara popular hayan de ser sorrietidas. De suerte, que las resoluciones parlamentarias, que no se tomen por una gran mayoría de votos, aparecerán rodeadas de menguado prestigio ante el espíri tu público. Allí, donde se sabe que circulan monedas ó billetes falsos se mira y examina bien y detenidamente los que se entregan para adquirir algo. Si en una empeñada votación el Gobierno triunfa por i5 ó 20 votos, se dirá: ¡Claro está; le han proporcionado la victoria los de las actas graves! Y para demostrarlo se hará por los periódicos de oposición un análisis de los votantes y la fuerza moral del triunfo quedará anulada. Fuera mayor de lo que es la de estas Cortes, y la cosa supondría siempre un serio quebranto. Cuando se intenta, por ejemplo, mostrar como leve el acta que trae un diputado electo procesado precisamente por delitos cometidos en la elección, ¿qué aureola de respetabilidad ha de ostentar la Cámara, donde son posibles estos hechos? ¿Qué acatamiento sumiso habrá de merecer quien protege tales intentos, siéntese donde se sentare? Todo lo expuesto contribuye á socavar la robustez del Congreso, aun antes de que se halle en condiciones de actuar como instrumento de Gobierno. Se observa ya que el organismo, todavía no formado completamente, padece de tuberculosis. Incapaces de aplicar con acierto y energía el remedio, se deja á la enfermedad tomar vuelo, siquiera el más lego sepa dónde está el germen de los tubérculos. Así, éstos se transmiten, como fatal he rencia, de unas Cortes á otras. El Parlamento actual, como hijo de viejo muy viejo, sale muy enclenque al mundo. Si además se le predispone para la enfermedad indicada, ya se sabe de qué género de muerte perecerá y el tiempo que va á vivir. MANUEL TROYANO También ayer hubo alarma en una calle del Madrid viejo, la de Milaneses, por temor de que se hundía una casa que está para ello, y que hizo salir á sus vecinosá escape y corriendo. Aumentan,