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A B C. MIÉRCOLES 8 DE NOVIEMBRE DE J 9 O5. PAG- 6. EDICI 3. a ración de H pues revocado e! auto de procesamiento y declarada ía legitimidad de la comf omo contestación á lo aue han informado petencia comercial, H va á tener que mudarse a a Cámara de Comercio y algunos indus- de casa ó emigrar. triales respecto del aumento introducido en ¡a Porque ahora X va á poner los géneros por tributación de Consumos del nuevo pliego, ha el suelo y quizá dé dinero encima. dicho el alcalde que el Ayuntamiento no hace X hincapié en mantener los aumentos en los deI I N OBCECADO. José María Marqués rechos sobre las pieles y retales sin curtir y en la emprendió á golpes un día con Enrilas maderas de pino para la construcción. que Tejeiro, pues sin tener en realidad motivos La comisión había propuesto que pagasen para ello, supuso que éste le había robado una las primeras 25 céntimos por quinta! métrico, sortija. á excepción de las procedentes del matadero de Protestó de tal sospecha el aporreado, pero Madrid, y los segundos 5o céntimos el quintal todo fue inútil, pues José María siguió dánmétrico. dole con un palo hasta que viéndole herido le El aumento de las pieles representaba 5.ooo dejó. pesetas, y el de los retales coloreados 20.000 El fiscal que en la Sección primera acusaba en total, por lo cual resultaría recargado cada á Marqués, sostuvo que éste era autor de un par de botas en 0,0017 pesetas, ó sea medio delito de lesiones, por el que procede impocéntimo en el kilo. nerle dos meses y un día de arresto. El aumento en los derechos para la madera El letrado Sr. Fresneda solicitó la absolude pino representa 20.000 pesetas. ción. En cambio, no se ha recargado, sino benefiX ciado, los artículos de primera necesidad en su ipXPENDIClON DE Bl- Continuó ayer mayoría. L L E T E S FALSOS tarde la vista de esta causa con el desfile de testigos, cuyas declaraciones no aclaran lo que en este proceso hay de enrevesado y obscuro. Hoy comenzarán los informes. I N VIVO. Victoriano ponzález poseía en Diciembre del año próximo pasado UN PASANTE jn décimo de la lotería de Navidad. Pidiéronle participación algunos amigos y conocidos y el hombre, que por lo visto no se hacía muPOR TELÉGRAFO chas ilusiones respecto á lo que pudiera tocarOasis, 7, 1 t. El Consejo de ministros ha dele, fue repartiendo y fraccionando el número cidido que se celebren las elecciones de hasta quedarse con una parte tan pequeña que ni aun habiéndole correspondido un premio senadores el día j de Enero. El presidente del Senado, M r Fallieres, se grande habría salido de apuros. someterá á la reelección. Si resultase derrotaPero, ¡lo que son las cosas de la vida! el bido, no se presentará candidato á la presidencia llete 4.213, del cual era dueño Victoriano, de la República, elección que se ha de celesale premiado y causa, como es consiguiente, brar el 1 8 de Enero próximo. la desesperación de aquél, que por falta de fe ó por otras razones, había ido cediendo pedazos de lo que para él hubiese constituido una fortuna. Y entonces piensa en el modo de apoderarse de! codiciado premio, pero no se le ocurre otra cosa que recoger el recibo de uno de los partícipes y cambiar el 2 por un 8, Berlín, Noviembre. á fin de hacer creer al que ya se consideraba NA CACERÍA Salen los invitados dueño de unas cuantas pesetas, que el número IMPERIAL de Palacio para ir á premiado no era el suyo. Y, en efecto, hízolo así, pero Manuel Fer- la cacería como si se tratara de concurrir nández, á cuyo nombre se hallaba el recibo ex- á un salón, lina jauría de 5oo perros lletendido, no se conformó con el engaño y de- van los servidores, y los continuos ladrinunció el hecho después de comprobar la dos, en unión de los trompetazos de las trompas de caza, forman un desconcierto falsedad. Detenido y procesado Victoriano, compare- horrible, ensordecedor. ció ayer en la Sección tercera, pero el Jurado El Kaiser es un aficionado ferviente á estimó que no era culpable de! delito que se le la caza y devoto de San Tfubertus. Estas imputaba y emitió un veredicto en tal sentido. cacerías de Cour celébranse en la Corte La Sala, en vista de ello, absolvió libremencon arreglo á un ceremonial tan riguroso te á Victoriano. y estrecho como un banquete ó una funX JO N T R E COMER- Un comerciante de la ción de gala. Van llegando los invitados á Ja ex CI A N T E S calle de la Montera, de esta corte, tuvo la desgracia, porque desgra- tensa plazoleta de Boberirz, donde abancia puede llamarse, de que se estableciera un donan los automóviles que hasta allí los poco más arriba de su casa otro individuo que condujeran, para montar en Jos caballos se dedicaba á vender los mismos géneros, con que los aguardan y penetrar en las sendas los mismos precios y en idénticas condiciones. intrincadas y laberínticas del bosque. VisAnunciaba H las últimas novedades de París y X las exhibía en su casa al día siguiente. ten las amazonas el airoso frac encarnado Bajaba aquél los precios y le imitaba X; ofre- de corto faldón, pechera de hombre y cía ventajas á los compradores para aumentar cuello á la gladstone. Las adorables cabecitas cúbrer. se con el tricornio á la Fede- la clientela y X seguía su ejemplo. Total, X y H hiciéronse incompatibles, y rica, ribeteado con un galón de oro. por no imitar el primero a! comerciante aquel Eilos calzan Ja alta bota, el pantalón que puso en la portada de su establecimiento ajustado, y llevan frac también rojo, aboun letrero que decía: No confundirme con el tonado, y sombrero de terciopelo negro. de la acera de enfrente se decidió á llevar el Si mucha riqueza hay en una función asunto al Juzgado y el imitador de H fue prode gala en la Opera, no hay menos magcesado. Pidió reforma del auto de procesamiento, nificencia en una de estas cacerías de Cour pero como el juez la denegó, se interpuso la con que Guillermo II gusta de obsequiar apelación cuyo resultado causará la desespe- á sus regios huéspedes. El arriendo de Consumos. La política francesa. U En Ja Corte hay cazadores que no íe van en zaga al Kaiser. Eí pvíncipe de Pies es el que ostenta el nombramiento de cazador de la Casa ümperia! y hay escopetas famosísimas como la del conde de Vede! dei príncipe de Fürstemberg y del conde de Kuiemburg. Los ministros del Kaiser son todos excelentes cazadores. Un rr. misrro del Kaiser tiene que montar á c baíio, disputarse un premio en unas carreras, dirigir un automóvil, tener el ojo certero en la caza y... el entendimiento claro en el despacho de los negocios del Imperio. El ministro del Kaiser no ha de tenef horas seguras para nada, ni para el trabajo, ni para el reposo. Ha de vivir con los oídos puestos en el teléfono y el pie en el estribo del vagón dei ferrocarril. Para el Kaiser no hay horas seguras: un día se le antoja despachar con el Canciller á las cinco de la mañana, y Je hace ir de Berlín á Poísdam, vestido de rigurosa etiqueta, con media de seda y espada á Ja cintura. Otro día quiere que vengan á acompañarle á una cacería, y apenas tienen tiempo de ponerse el traje adecuado. ¡Oh, ya se ganan bien eJ sueldo los ministros imperiales! Guillermo 11, que se ha retratado de todas maneras y en todos los uniformes, tiene fotografías curiosísimas de cazador, lina de éstas, en que se halla en pie con la lanza al brazo y pucsio el pie encima de un ciervo al que acaba de dar caza, ha servido á ¡os miembros del Club Venatorio de San Huberto para hacer una primorosa estatua que han ofrecido meses pasados al Kaiser como recuerdo. En las cacerías de la Corte toma parte toda la Familia imperial. Con el Kaiser van la Kaiserin, la princesa Victoria Luisa, el Kronprinz y los príncipes Eitel Federico, Adalberto y Leopoldo. La Kronprincesa es una intrépida cazadora, que ahora recientemente, durante su estancia en Baviera, ha tenido grandes éxi tos cinegéticos. Como en Alemania toJo cuanto hace el Kaiser es imitado en seguida, numerosos grandes señores celebran también cacerías que rivalizan en lujo y suntuosidad con las de ía Corte. El Kaiser, que conoce palmo á palmo Jos cotos particulares todos del Imperio, suele á veces convidarse á cazar en la residencia de un magnate cualquiera. Esta es la razón de que en cuanto llega la época de la caza todos los grandes propietarios se dispongan á estar siempre preparados á recibir la visita del Monarca. Publícense en Berlín varios periódicos destinados exclusivamente á este deporte. Entre todos, el más importante es el San Jíubertus, espléndida revista ilustrada dedicada á la caza y á los perros. Esta es precisamente ía época en que con más fervor se entrega el Kaiser á su diversión favorita, y por eso en el programa de los agasajos al Monarca español no podían faltar esta cacería cortesana ni otra de jabalíes que tendrá lugar en H annover. D Alfonso, hábil tirador, se va á ver hoy entre escopetas rivales de Ja suya. JOSÉ JUAN CADENAS an n nriinnmiimi