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A R C. MARTES 7 DE NOYIEM 2 RS DE iqo 5. P G. i5. EDJCTON 3. a Una enorme multitud de curiosos contempla ¡tados y por la disciplina, la subordinación y 1 a llegada de los carruajes que conduce. i los iri- las cualidades todas de un ejército en que r. e diados a! banquete. lisorjeo de figurar como coronel, y con el más j sincero reconocimiento bebo á ¡a salud de I V. M á la de o. M la Emperatriz, á la áz os brindis, -A las ocho y cuarto penetró en la Sala 3l ar. toda ¡a familia Impeiial y por las más perma a D. Alfonso, vestido de coronel prusirno, i nenies felicidades de! Imperio fieman. dando e! brazo á la Emperatriz; seguíale el La orquesta ejecutó entonces el Himno AleEmperador, con uniforme de general español, llevando del brazo á la princesa Victoria Leo- mán. Terminado el banquete de gala, los Soberapoldo. La sala ofrecís un aspecto verdaderamente nos é invitados pasaron á la GJen a de los fantástico y deslumbrador, realzados aún más cuadros donde fueron entregadas las numelos adornos por eí infinito número de arañas rosas condecoraciones concedidas cuajadas de luces. X Enfrente del Kaiser tomó asiento el embajaEF- ÍLK 7, 7 M. dor español Sr. Ruata y enfrente del Rey, el a Prensa berlinesa. canciller del imperio, conde de Bülow; el se El periódico Tageblal, que se publica ñor Gullón se sentó al lado de este último. en esta capital, manifiesta que dado los favoraDurante toda la comida, el Emperador con- bles auspicios que le acompañan, el viaje de versó animadamente con el Rey, bromeando Don Alfonso á Berlín tiene significaciones que con él. sobrepujan 1 ordinario interés que suelen rePuestos en pie el Kaiser y D Alfonso y vestir las visiias entre Príncipes. Al entrar el hecho el silencio entre los comensales, el pri- Rey de España en la capital de! Imperio, todos mero pronunció en alemán el siguiente dis- los berlineses, más aun, todos los alemanes forman votos para que perdure la tradicional curso: De lo más profundo del alma doy á amistad que une á ambas naciones. Asimismo V. M la más calurosa bienvenida. Por el re- asegura el citado periódico que España cuenta cibimiento que le ha tributado esta población á Alemania entre sus más leales amigos, exprey el que ha tenido en esta mi residencia, ha- sando a! mismo tiempo la convicción de que el brá podido V. M convencerse del calor con primer resu tado del viaje de Don Alfonso á que para ella late el corazón de mis subditos. este país será dar nuevo y mayor aliento á las Este sentimiento hacia V. M es el mismo que relaciones comerciales franco- alemanas. En efecto, Alemania contribuirá con muy mi pueblo ha manifestado á vuestro difunto y buena voluntad para que se realicen los fines augusto padre. Mi pueblo ha seguido con la mayor aten- económicos á que tiende España. El Tageblat termina expresando el deseo de ción y el más vivo interés el progresivo desarrollo intelectual y moral de V. M y por eso que perduren para siempre las recíprocas esha saludado con gran alegría hoy al Rey de tima y amistad que unen actualmente á los pueblos español y alemán. España. El periódico J reuzzeüung se felicita de que V M ha llegado á esta capital luciendo el uniforme de jefe de un regimiento prusiano. al tomar parte en la acogida tributada al Rey Los regimientos de mi guardia se han consi- de España, el pueblo alemán se haya empinado derado honrados al dar á V. M pruebas de especialmente en honrar K la persona de Don su aptitud, y saludan en V. M al jefe del Alfonso y en rendir tributo, de sincera amistad 66. regimiento á la vez que al Jefe supremo y consideración a! caballeresco pueblo que redel ejército español, ejército cuyo pasado es presenta. E! pueblo alemán desea al joven Momuy grande y en el que se albergan cabaíleres- narca, q e ha sido preparado para tan difícil carrera por la perseverante y solícita prudencas virtudes. Ruego á V. M acepte nuevamente mi cia de su augusta madre, un tan largo corno más cordial agradecimiento por lo mucho que dichoso reinado, y para el noble pueblo espame ha honrado al concederme el mando de un ñol, durante dicho reinado, un continuo desregimiento español y al conferirme el puesto arrollo económico en medio de una paz próspera. de capiíán general. 1 Wossische Zeitung dice que las amistosas V. M puede tener por seguro que del corazón de mis subditos, de mi familia y del relaciones de España con Francia no impiden mío se elevarán siempre hacia el cielo since- el que exista entre Alemania y España una ras y ardientes invocaciones para la felicidad excelente entente La población de Berlín, asimísiro con el de V M (del pueblo español y de vuestra pueblo alemán, abrigan la confianza de que la augusta familia. Señor, dirigiendo estos ruegos a! cielo y visita del Soberano español contribuirá á que formulando estos votos, levanto mi copa ybebo sea cada vez más profunda y cada vez más firme la amistad que une á ambas naciones. en honor de V. M. Al pronunciar el Kaiser sus últimas palabras, X la orquesta ejecutó la Marcha Real española. MAGDbBlIR O, J, 9 M. D. Alfonso leyó después en castellano el TF etención de sospechosos. discurso que sigue: La policía detuvo ayer tres individuos Señor: Conmovido todavía por el reci- que inspiraban sospechas. Dícese que los tres bimiento lisonjero y bliilante que el poderoso son españoles. Imperio alemán me dispensa, nada podía comX pletar en mi ánimo esta impresión agradable y BERLÍN, 7 í O M. 1 a jura de banderas. profunda mejor que las elocuentes palabras Berlín entero se ha lanzado á ¡a calle pronunciadas por el Soberano augusto que tan sabia y asiduamente dirige á esta nación glo- para presenciar el acto de jurar la bandera los nuevos reclutas, ceremonia tradicional y solemriosa. Con vuestros elevados sentimientos se con- ne á la que se rsocia con entusiasmo el pueblo. El Arsenal está artísticamente adornado. La forman enteramente mis propios anhelos y los deseos repetidamente expresados por el pue- gente agrupada en las inmediaciones admira blo español que quiere conservar con el Impe- los brillantes uniformes de los invitados. rio alemán cordiales y muy amistosas relaEn el paüo de armas, adornado con flores, ciones. están los cañones sobre los que han de prestar Os felicito, Señor, por el extraordinario juramente los artille. os. En el fondo está el regio dosel desde el adelanto que alcanzan así la cultura como la prosperidad moral y material en vuestros Es- cual el Kaiser dirigirá la pahabra á los reclutas. k. A lado está dispuesto el sitio o e. hsn ie ocupar D. Alfonso y su séquito. Las raúsicas litares hsn recorrido Áesje piimera hora las calles ejecutando composiciones españolas. Las bocacalles de línter- den- Linden y de Lutsgarten están ocupadas por la policía. Por el centro del- paseo sólo circulan los regimientos que van a! Ai señal y! OJ carruajes d Sos invitados. La multitud se agolpa en las aceras, ansiosa de ver al Rey de Espsña. E; Lm, 7 I 1 JU, Calida de Palacio. A las once salen de Palacio el Rey, e í Kaiser, los Príncipes y brillantísimo séquito. 1 Don Alf: nso y e ¡Kaiser atraviesan el Lutsgarten y llegan al Arsenal, donde ¡as tropas hacen los honores. La muchedumbre, dominada por incesante eitusiasmo, aclama á D. Alfonso, que saluda militarmente á los regimientos y contesta al público haciende afectuosos ademanes- con 1? mano. En la lir. ter- den- Linden toda empavesada, se agitan miles de sombreros y pañuelos. nruLiN, 7, 12 M, 1! a ceremonia. El espectáculo, siempre solemne, de jii rar la bandera en presencia del Emperader, hs revestido hoy excepcional brillantez. D. Alfonso ocupó el sitio previamente de s gnado, mientras las band? s entonaban la Marcha Real. Al cruzar por delante de las banderas ale manas, SÍ cuadró militarmente é hizo el saludo. El Kaiser contemplaba al Rey con- satirisa cariñosa, expresando viva simpatía y afecte? Tanto al oir ¡a Marcha Real como el Himno Imperial, que se tocó después, los invitados se pusieron en pie. La concurrencia, recordándolos últimos belicosos discursos del Emperador, presenciaba el acto con extraordinaria emoción. Avanzó el Kaiser hacia el sitio donde estaban las banderas, observándose rápida modificación en su semblante, que se contrajo con ¡a dureza que le es peculiar en los momentos solemnes. D. Alfonso siguió la ceremonia con creciente interés, dejando traslucir intensa emoción. Juraron primero los infantes sobre sus banderas, después los reclutas de caballería sobre los estandartes, y, por último, los artilleros sobre los cañones, cubiertos con flores y dntas. Terminó el acto dirigiendo el Kaiser la palabra á los reclutas. X 13 EIil. 1 V, 7 1 T, 1171 desfile. Terminada la jura, los regimientos desfi- -laron por delante de las regias personas. Al salir D Alfonso con el Kaiser, vuelve á ser aclamado por la multitud. Desde ei Arse nal se dirigieron los Soberanos a! Casino de los oficiales, donde se celebrará el almuerzo. SrsicW OFL OÍA. 6 DE NOVIEMBRE DE! C o5 C t abre la sesión á las cuatro menos diez, baje la presidencia del marqués de Guadaierzas Leída y aprobada el acta de la sesión ante rior, se dio cuenta del despacho ordinario. El Sr. CAVESTANY ruega a! ministro dt Gracia y Justicia que pida por telégrafo vario? documentos relacionados con las elecciones de la Alberca. El Sr. FAJARNES pide que se den facilidades á la importación de material científico para la enseñanza.