Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C VIERNES 3 DE NOVIEMBRE DE i 9 o5. PAG. bel II, teniendo trece años y un mes, y quierdo Lapeña; pero cansada de los malos tracuando la faltaban, por consiguiente, once tos de que éste hacíala frecuentemente objeto, meses justos para llegar al día en que la decidió separarse de su lado, yéndose á vivir correspondía la mayoría, según el pre- sola. Josefa Seijas, que así se llamaba la víctima cepto constitucional. del crimen que vamos á referir, comunicó su Sólo dos días duró en el Congreso el resolución á Patricio, pero éste se opuso tedebate sobre este importante asunto, vo- nazmente á la separación, y si ésta llegó á ser tando en pro ciento noventa y dos re- un hecho debióse sólo á la condena que por presentantes del país, y dieciséis en con- amenazas de muerte impuso al Izquierdo la tra. D. Salustiano Olózaga era presiden- j Audiencia de Madrid. Libre ya por algún tiempo Josefa del que de te de la Cámara, y ante las Cortes prestó juramento la augusta adolescente, que modo tan cruel y despiadado la trataba, entacon un sujeto fue con gran aparato al templo de las le- bló relacionesque poco después llamado Adrián Domínguez, se casaba con yes, acompañada por su hermana doña ella. Y nada demuestra que el matrimonio no Luisa Fernanda, que era entonces Prin- fuera dichoso durante los pocos meses que tarcesa de Asturias. dó en salir de su prisión Patricio Izquierdo. Por aquellos días de Noviembre de Pero cumplió éste su condena, y tan pronto 1843 ocurrieron sucesos que agitaron pro- como se vio en la calle dedicóse á buscar á su fundamente la opinión pública, como la antigua amante, con el fin de reanudar sus retentativa de asesinato contra Narváez, laciones. Y un día, el 17 de Abril, encontróse con una noche en que el general iba al teatro. Josefa en la calle de Segovia. Acercóse á la Salió ileso, pero el ayudante que le acom- mujer, que iba acompañada de una amiga, Tepañaba, y que por un incidente puramente resa Tomás, y so color de preguntarla qué mocasual ocupaba la derecha en el carruaje, tivos tenía para hablar mal de él, siguió un quedó gravemente herido. rato á su lado. ¡Qué días aquéllos del Gabinete presiAquléla, suponiendo de antemano las intendido por D. Salustiano Olózaga, y del ciones de Patricio, no quiso contestarle y que formaban parte el general D. Fran- aunque el hombre apretaba el cerco acosándola cisco Serrano, que después fue duque de á preguntas y hacía esfuerzos inenarrables por la Torre, D. Joaquín Frías, D. Manuel entablar conversación, el mutismo de su exnovia echaba por el suelo todos sus planes. Castro y D. Jacinto Félix Domenech. Irritado, descompuesto, la Por entonces ocurrió el ruidoso inci- quedad de la mujer á quienviendo que fácilterél supuso de dente en que se atribuyó á Olózaga la conquistar era imposible de vencer, sacó una audacia de haberse concedido él mismo y navaja, y antes de que Josefa pudiera huir ni colgado delante de la Reina la insignia evitar de otro modo la agresión, arrojóse sodel Toisón de Oro, incidente que quedó bre aquélla y la infirió una herida, que interereducido á un hecho sencillísimo. Parece sándola el pulmón, la produjo tan gran hemoque la Reina pidió que la cambiaran el rragia que á los pocos momentos falleció. secretaire que usaba diariamente para es- Detenido el agresor instruyóse el corresvista que cribir, y la llevaron uno que hacía mucho pondiente sumario, y se señaló lade dos susayer comenzó á celebrarse después tiempo que estaba olvidado en una habi- pensiones. tación poco frecuentada de Palacio. Era El procesado, que es hombre joven, de fisode puro gusto Imperio, con adornos de nomía poco simpática y aspecto vulgar, se debronce, y á la Reina le gustó mucho el claró autor de la muerte de Josefa Seijas, pero nuevo mueble. Al abrirle violentamente, puso especial cuidado en advertir que si llegó porque no se hallaron las llaves, apare- hasta el crimen fue porque los desprecios, las cieron en los cajones varias monedas y risas insultantes y la actitud en que desde un se colocó objetos de principios de siglo. Aquel se- principiodel dominioJosefa lo arrastraron, privándole de su voluntad. cretaire era el que había usado durante su Negó que intentara reanudar sus relaciones estancia en Madrid el rey José 1, herma- con su víctima, afirmando que se acercó á ella no de Napoleón. Entre los objetos había para rogarla que no se ocupara jamás de su una insignia del Toisón y una placa de la persona ni le censurara como hasta entonces Orden de Carlos 111. Se hallaban presen- lo había hecho. Y terminó asegurando que él tes cuando fue abierto el mueble varios no se había propuesto matar á su examante. Los peritos médicos que examinaron el capersonajes, entre los que el único caballero del Toisón era el duque de Bailen. dáver de la infortunada Josefa no- pudieron Doña 1 sabel 11, que desde ni ña fue muy ayer ponerse de acuerdo, pues mientras los segenerosa y experimentaba gran placer en ñores Isasa y Canseco, propuestos por el fiscal, sostenían que la herida fue causada por la eshacer regalos, dio al duque el Toisón y palda, el Sr. Vidal Reino, perito déla defensa, á Olózaga la placa de Carlos 11 que afirmaba que fue inferida de frente. era de escaso valor material, aunque la Terminada la prueba pericial que, como dehabía usado José Bonaparte. cimos, no arrojó gran luz sobre un punto tan De aquí partió la leyenda del Toisón, interesante como es el que sirve de base para sostener la existencia del asesinato, comenzó que más tarde se puso en claro. De otros interesantes acontecimientos la prueba testifical, que no tuvo gran interés que presenocurridos ert el mes de Noviembre, ya porque, fuera yde Teresa Tomás, dijo que jució el delito, de un testigo que nos iremos ocupando. raba á la fuerza porque él no tenía ninguna reUN MADRILEÑO ligión, los demás se limitaron á certificar he- 6. EDICIÓN i. circunstancias modificativas de la responsabilidad. A juicio de la defensa, que está á cargo del distinguido letrado D. Donoso Arcos, no existe más que un delito de homicidio con la circunstancia 9. a del art. 8. (fuerza irresistible) De dicho delito considera autor á su patrocinado, pero por la concurrencia de la eximente apuntada, pide la absolución. Hoy informarán el fiscal Sr. Arteche, que no es de los fiscales más temibles para las defensas, y el Sr. Arcos. Y mañana habrá veredicto y sentencia, porque la vista se halla señalada para tres días. UN PASANTE LOS VOLUNTARIOS 1 CATALANES p n el Congreso. Los voluntarios veteranos catalanes visitaron ayer el Congreso. Entraron en aquella casa los ocho bravo: que pelearon bajo las órdenes de Prim, y la recorrieron acompañados de algunos diputados, atravesando los grupos de los habituales concurrentes al Congreso, que los saludaban con el respeto que merecen estos restos d (nuestra última victoria. Los pintorescos uniformes de pana, las al pargatas sujetas con cintas coloradas, las airosas barretinas, contrastaban con las negras levitas, las botas de charol y los molestos sombreros de copa- Entre aquella masa obscura que llena pasillos y salones, los volun arios eran la nota sana, vibrante, el rayo de sol y la ráfaga de aire que por un momento disipab: nieblas y mataba escepticismos. Mostraban los veteranos, los fuertes hombres de los campos catalanes, un aspecto dignamente modesto al verse rodeados del respeta y de las atenciones que les prodigaban aquellos señores tan almidonados. Y uno de los valien tes soldados, al estrechar la mano del Sr. Salmerón, decía: -Nosotros damos por bien empleado cuanto hicimos, siempre que los esfuerzos y el sacrificio de la vida realizado por los compañeros nuestros que quedaron en los campos de África sirvan de levadura para los hombres del porvenir, para los que han de luchar por d engrandecimiento de la patria española. Y un movimiento de aprobación inclinó 1 ¡cabeza de cuantos escuchaban estas palabras al mismo tiempo que en la mente de mucho- brotaría seguramente esta interrogación: ¿Qué se habrá hecho de esta levadura? Los señores conde de Romanones, Eguilior Canalejas, Moret, Salmerón, Barrio y Miei. y marqués de la Vega de Armijo saludaron cariñosamente á los catalanes y se ofrecieroi á ellos para cuanto necesiten y deseen. En el buffet les obsequió el Sr. Moret co café y copas de cognac. Y tarde salieron del Congreso los voluntarios, con su aspecto fuerte, su corazón joven y su pensamiento alto. Y otra vez, pasad; aquella rápida visión de un tiempo heroico y ya lejano, volvió á reinar en aquella casa i monótona preocupación de las actas sucias, d. e la compra de votos, de los comentarios y dí las intrigas. X Obsequios. Los jefes y oficiales del regimiento ele Wad- Ras, obsequiarán hoy con un banqueteen el hotel Inglés, á la una de la tarde, á los ocho voluntarios catalanes que vinieron á depositai coronas ante la estatua de Prim y la tumba dt Isabel II. El almuerzo popular en honor de dichos, voluntarios se celebrará el lunes próximo en el Frontón Central. Concurrirá el alcalde y las músicas municipales amenizarán el acto interpretando núme ¿ros escogidos TRIBUNALES L CRIMEN D E PUER- El día 17 de TA CERRADA Abril del año 1903 se cometió un crimen en la calle de Segovia, de esta corte. La víctima, una mujer joven y no mal parecida, había sostenido relaciones con Patricio Iz- E chos anteriores al crimen, y sin relación directa con éste. Y al prestar declaración el último de los once testigos que había citado la defensa, se suspendió la vista para continuar esta tarde. X Los hechos expuestos en la precedente relación constituyen, á juicio del fiscal, un delito de asesinato cualificado por la alevosía y sin