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A C. VIERNES 3 DE NOVIEMBRE DE IQO 5. P G. 4. EDICIÓN i a Pero también hemos dejado cons gnado que el yas ennegrecidas piedras ha escrito la Sr. Gil Roger es romántico y sentimental... histotia ¡as más bellas de sus páginas! ¿Queréis que sea yo juez municipal de En esta Abadía de Saint- Denis, fábrica Chelva? ¿Es preciso que yo lo sea? -preguntó donde se mezclan en poco afortunado saliendo de su momentánea absorción á sus consorcio la arquitectura gótica y romaconvecinos. -Sí, sí, Sr. Gil Roger; es preciso que us- na, no experimentaríamos una impresión ted sea juez municipal de Chelva- -contestaron de respeto y melancolía si no acudiesen á los buenos hombres amantes de la paz y de la la mente los recuerdos del pasado. equidad. Hay una gran paite de la historia de El Sr. Gil Roger volvió á quedarse pensa- Francia grabada sobre estos muros. Aquí tivo otro instante; luego se pasó la mano con se refugió el Papa Esteban exigiendo suavidad por la frente, y dijo con vo- z firme: la protección de los Reyes francos en cu- -Está bien; seré juez municipal de C? helva. yas sienes habían colocado la corona. Los Y aquella noche el Sr. Gil Roger durmió contento de sí mismo: había hecho un sacrifi- antiguos monjes ejercieron una influencia cio en pro de su pueblo natal; sus convecinos política decisiva en tiempo de los Capetos. Delante de estos altares abrazó Ensentían hacia el una viva gratitud. Y pasó el tiempo, días vinieron en que el rique I V el catolicismo, pesando en su país necesitó nombrar nuevos delegados que le ánimo más la ambición que las creencias; representaran en Cortes. ¿Qué iba á hacer en de la misma manera que más tarde Napoeste trance el Sr. Gil Roger? ¿Habría abando- león celebró también aquí su matrimonado él sus ambiciones? No; á la vista del de- nio con María Luisa, mientras la triste y creto por el cual se disolvía el pasado Congreso, el Sr. Gil Roger sintió un súbito renaci- noble Josefina ocultaba sus lágrimas en la miento de su antiguo ser y no tuvo más que Malmaison. En toda historia hallamos siempre inuna idea, suprema, insuperable: ser diputado. Ya el antiguo sacrificio en favor de su pueblo justicias y egoísmos que vienen á obscunatal estaba olvidado; el Sr. Gil Roger á todas recer la luminosa aureola de las más granhoras, de día y de noche, no pensaba más que des figuras. en el acta. Y como el Sr. Gil Roger es un Derrumbada la Monarquía francesa, ya hombre escrupuloso, de conciencia, claro está no queda de aquellos Soberanos más que que él vio que era preciso renunciar á la judicatura municipal, y que en efecto renunció las pobres tumbas de esta antigua Abadía. Entre las más viejas veo el nombre de á ella. Nosotros no sabemos cómo sus convecinos- -los buenos hombres amantes de la paz Dagoberto él evoca todos los recuery de la equidad- -tomarían esta renuncia. Pero dos de la Francia antigua. Un poco más ello es, que el- Sr. Gil Roger salió triunfante lejos reposan dos mujeres tristemente céen la elección. lebres en la historia del mundo: FredeY aquí comienza la segunda parte de esta la- gunda y Catalina de Médicis. mentable historia de un juez municipal. El seM e detengo ante este último sepulcro ñor Gil Roger era ya diputado; es cierto. Pero y evoco la figura de aquella mujer altaneel acta del Sr. Gil Roger necesitaba ser aprora, de voluntad inquebrantable, que no rebada; para esto se ofrecían serias dificultades. ¿Nos creerá el lector si decimos que la más trocedió ante la infamia ni el crimen para formidable de ellas consistía en que el Sr. Gil satisfacer su soberbia ó sus pasiones. ¡Sólo Roger había sido juez municipal de Chelva? resta de ella un montón de ceniza bajo Estas son las paradojas increíbles de las cosas esta losa! Vencedora en vida, es vencida humanas: el sacrificio que el Sr. Gil Roger ha- ahora por la reprobación que la humanibía hecho antaño en favor de sus conciudada- dad lanza sobre sus hechos, y se siente nos venía ahora á destrozarle de un golpe sus una repulsión instintiva que aparta de su ensueños. El Sr. Gil Roger sintió una angustumba. tia indecible. Y fue de casa en casa visitando á Emprendemos el camino de la cripta y los señores de la Comisión de actas; les habló; les expuso la verdad de lo ocurrido; logróga- hallamos al paso dos nombres estrechanar sus ánimos. Y en la tarde de ayer se dis- mente unidos con nuestra historia: el de cutió en la Cámara popular el acta del Sr. Gil Beltrán Duguesclin y el del rey prisioneRoger. Señores- -dijo el Sr. Lacierva- -el ro en la torre de los Lujanes. Sr. Gil Roger no es posible que se siente en En el centro de la cripta están las seestos escaños; el Sr. Gil Roger ha sido juez municipal de Chelva. ¿Dónde estaba en estos pulturas de los Borbones; leo en las losas momentos el Sr. Gil Roger? ¿Estaba en la Cá- los nombres de Luis V i l y Luis X V I mara? Si estaba en la Cámara, ¿qué sensaciones el de Luisa de Lorena, mujer de Enri- dolorosas pasaban por sus nervios al oír estas que 111, y ios de las princesas Victoria palabras? Pero el Sr. López Oyarzábal, bené- y Adelaida de Francia; pero mi atención volo, mundano, paternal, se levantó á contestar se siente fuertemente atraída por dos seal Sr. Lacierva. Señores- -replicó el señor pulturas: la de Luis XVI y Mana AntoLópez Oyarzábal- -el Sr. Gil Roger puede ser diputado; el Sr. Maura sentó esta doctrina en nieta. La desgraciada Reina está representada 1898. ¿Estaba el Sr. Gil Roger en la Cámara? ¿Qué inefable emoción de placer experimenta- por una vulgar estatua; aparece de rodiba ahora al escuchar estas frases maravillosas? llas, descotada y vestida con la original Y el S r Gil Roger es al fin diputado; ano- elegancia que dio fama universal á sus che volvería el antiguo juez municipal de Chel- tocados. va á dormir contento de sí mismo. El es un H e recorrido estos últimos días todos hombre ser. timental y romántico. ¿Qué nuevas los lugares del calvario de esta desdichada tragedias le deparará en lontananza el secreto mujer; yo he visto Trianon, las TulleDeslino? rías, la sala del Palacio de Justicia! donde AZOR 1 N se la condenó á muerte, y los lóbregos calabozos de la Conserjería. Con nadie ha PANTEÓN DE REYES sido tan implacable la suerte; sus gracias París, J o de Octubre. de mujer le fueron censuradas como deliué influencia tan grande ejercen en el tos, la calumnia penetró en sus sentiánimo stos antiguos edificios en cu- mientos más inocentes, y sufrió las torturas mayores que pueden destrozar un corazón de madre. María Antonieta no había nacido para reina, y menos para reina de esta nación. No causa su tumba el sentimiento repulsivo que se siente ante el sepulcro de Catalina de Médicis. Si algo empañó la vida de María Antonieta, ahora aparece rehabilitada por su martirio. Ha sido la víctima expiatoria de todos los crímenes ydesaciertos de la antigua y disoluta M o narquía francesa. Después de haber visitado estos días las sepulturas de Zola, Heine y Musset, donde florecen las violetas y corre el agua cristalina arrullando al genio dormido, sólo la tumba de esta mártir podía causarme impresión dentro de esta cripta monumental y sombría. CARMEN DE BURGOS SEGUÍ DIPUTACIÓN PROVINCIAL 1 a meningitis- en un asilo. Ayer á las doce menos cinco minutos comenzó la sesión bajo la presidencia del señor Benito Moreno. Leída el acta de la sesión anterior y aprobada en votación nominal, se dio lectura de una comunicación del director del Asilo de las Mercedes, D r Reyes, dando cuenta del fallecimiento consecutivo de ocho niñas asiladas, á consecuencia de meningitis cerebro- espinal enfermedad muy común en los asilos. El Sr. Fernández Morales dijo que conviene disminuir el pie de población de asiladas porque la enfermedad de que se trata encuenda terreno abonado en la acumulación, y añadió que se detie rogar á las familias que tengan asiladas y que se hallen en posición regular, que las saquen para disminuir el número, en beneficio de la salud y de la higiene. El Sr. Mesa manifestó que pronto saldrá de 90 á 100. El S r Garma dijo que en la última visita que giró al Asilo observó en las salas un olor inaguantable. Propuso que las horas de clase fuesen dos en vez de cuatro y que se dedicar mayor tiempo al recreo. El presidente expresó su confianza de que pronto cesarán las causas que motivaban la justa alarma. X Qresupuesto extraordinario. Continuó después la discusión del presupuesto extraordinario. El Sr. Fernández Morales habló acerca de hospital de epidemias del Cerro del Pimiento, y para sostener la necesidad de que sea atendido dijo algo de lo que ya indicó A B C en uno de estos últimos días, á saber: que no hay alcantarillas, y que usan por todo alumbrado quinqués de petróleo, en lo cual se gastan más de doscientas pesetas al mes. Intervino el Sr. Amírola, y el Sr. Beraza, de la Comisión de Hacienda, rogó al Sr. M o rales tuviera un poco de paciencia, asegurándole que en el presupuesto ordinario próximo á discutirse merecerá todas las atenciones precisas el hospital de epidemias. Prometió visitar dicho establecimiento para ver sobre el te rreno cuanto sea de más urgente atención. Con esta promesa y algunas observaciones del Sr. Pérez Calvo se aprobó el captítulo VI y luego los siguientes, quedando aprobado el presupuesto extraordinario y levantándose la sesión. X P 1 nuevo presidente. Dícese que para la segunda quincena de este mes tendrá nuevo presidente la Corporación provincial. Q