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A B C MIÉRCOLES i. DE NOVIEMBRE DE J 9 O 5 PAG. 4. EDICIÓN i. a lá palacra. Se trata del Sr. Alba. Este señor prometo venir aquí después ue hable en e ¿ruega que se lea un artículo de reglamento; en Senado No, no! -tornan á ruoir cíen voees furibundas implacables. ¡No, no; ahora, este instante las lámparas del salón lanzan un torrente de luz, y brillan las bandas y cruces ahora! Y ante el alboroto ensordecedor el de! os ministros, las calvas rosadas de los re- señor presidente de! Consejo no sabe lo que presentantes de! país, los dorados de las pare- hacer. Y al cabo, ya fuera del banco azul, se des... El S r Alba se lamenta de que el señor esfuerza en abrirse paso entre! a muchedumbre Montero Ríos ame con exceso la tibia y agra- de ios oyentes y desaparece. Y cuando se ha dable temperatura del Senado ¿Por qué el marchado el viejecito de la barba de plata, de la sonrisa fina, inteligente y maliciosa, nosotros Sr. Montero Ríos se muestra rehacioü venir á esta casa? Es acaso- -añade el Sr. Alba- hemos visto, en el asiento ministerial, en tanto esa musa de la insolencia la que tanto preocu- que arreciaba la tempestad de vociferaciones y pa en sus pesadillas á S. S. La Cámara cree de toses, al señor ministro de Hacienda, acanotar en estas palabras de! Sr. Alba una alu- riciándose su perilla histórica; al Sr. García sión; se produce en el auditorio un largo cla- Prieto, fríe, tranquilo; al señor conde de Romoreo de voces, carcajadas y protestas. La rnanones, nervioso, impaciente; al S r Puigmayoría, sin embargo, no rechaza á coro, en cerver, un poco asombrado; y al Sr. Gullón, masa, como hacía la pasada mayoría conserva- entristecido, con. la cabeza caída, sobre el pedora, la frase consignada. Y el orador prosi- cho, pensando sin duda que vale más escribir gue con su discurso. ¿Son ciertas las declara- unas cartas á las señoritas, explicándoles las ciones que la Prensa ha atribuido al Sr. Mon- máquinas de vapor- -como él las ha escrito- -tero Ríos sobre la crisis? ¿Que significación que no estar aquí, con una banda y dos ó tres tiene en el Gabinete el señor conde de Roma- cruces, soportando las imprecaciones terribles nones? ¿Cuál es el programa d d Gobierno? En del S r Mayner y las protestas de una multitud estas preguntas que el orador hace, está con- ávida de espectáculos. centrado su discurso. Un profundo silencio ha AZOR 1 N tornado á hacerse cuando e! Sr. Aiba ha callado; se levanta el Sr. AA. ontero Ríos de nuevo. Y parece, á juzgar por la lentitud con que lo DIPUTACIÓN hace, que una honda desgana, que un íntimo PROVINCIAL tedio llena su espíritu. El señor presidente de! Consejo no huye de la Cámara popular; es ab- C e abrió la sesión de ayer á las doce menos diez, bajo ¡a presidencia del Sr. Moreno. surdo lo que imagina el Sr. A ba. S. S. -dice Aprobada el acia de la cesión anterior, se dirigiéndose al Sr. Alba- -S. S. era un niño cuando yo me sentaba ya en estos bancos. dio cuenta de! despacho ojdinario en el que La Cámara ríe á carcajadas. El orador ha acos- figuraba la renuncia de O Cristino Martos tumbrado siempre á dar cuenta de sus actos. de! cargo de diputado provincial por incompa Y además- -añade el Sr. Presidente- ¿qué tibilidad con el de diputado á Cortes, y por tiene que reprocharme el Sr. Alba en cuanto á consiguiente, el anuncio de la vacante. Se dio cuenta asimismo del legado hecho en la designación de los ministros? El Sr. Presidente ss detiene un poco; luego, abriendo los vida por el difunto Sr. Moya, de 6.676 pesebrazos, con muestras de ¡a mayor naturalidad tas para la Inclusa. Se acordó que constase en acia la gratitud exclama: ¡Yo los he nombrado por orden de rigurosa antigüedad! No es posible describir de la Corporacióa y se acordó aplicar una misa el efecto que tal declaración produce en el au- por el eterno descanso de tzn filantrópico doditorio; durante un largo rato reina en el salón nante. una ensordecedora algazara de exclamaciones. Después se entró en el orden del día: discuEl viejecito de la barba de plata calla y baja la sión del presupuesto ordinario para 5 o5. cabeza sin comprender. ¡Allá vosotros- -dice Antes de discutirse la totalidad, hablaron ¡os al fin, con voz suave, en tono de dulce repro- Sres. Pérez Calvo, Beraza y marqués de Jbarra che, cuando la calma se restablece; -allá vos- acerca del expediente de la subvención que otros los que creéis que Ja vida política sólo adeuda la Diputación ala Compañía del feriopuede correr á cargo de la juventud! Y aña- carril del Tajuña, e i el cua! asunto parece que de con un deje de amargura: Yo por mí, me la Real orr en que figura en el expediente disalegraría de que esto fuera cíertoj) En el am- ponía el pago de las i i j 000 pesetas, á razón biente flota, después estas palabras, un sen- de 1 1.000 pesetas por año. timiento de respeto. Y un vozarrón enorme, Se animó bastante la discusión, intervino en furibundo, rompe violentamente este encanto ella e! Sr. Díaz Agero para afirmar que, aun y grita: fr ¡Al cuartel de inválidos! ¿No sabéis cuando en el acta de la sesión celebrada el día que siempre, en estas ocasiones solemnes, lan- 17 de Julio último consta que se tomó el acuerza estos anatemas el Sr. Mayner? Los gritos, do por unanimidad, deconformidad con el diclas protestas y carcajadas tornan á llenar el tamen, recordaba perfectamente que no se hasalón en larga baraúnda. Se cruzan frases vi- bía tomado acuerdo semejante. vas y rápidas de un lado á otro; resuenan golAfirmó el presidente que sí se tomó; el sepazos sobre los pupitres. El Sr. Presidente ñor Díaz Agero le contradijo; se hizo muy espera impasible, inmóvil, que el escándalo viva la réplica de uno y otro, y resolvió la Diacabe. Después repite lo de la confianza de la putación reunirse en sesión secreta. Corona y coge el sombrero. Ahora- -añade Así se hizo y parece que durante la sesión tratando de salir del banco azul; -ahora me secreta no dominaron mucho la templanza y la marcho al Senado La concurrencia escucha cordialidad, ¡legándose á tratar hasta de votos estas palabras estupefacta. ¿Había de acabar de censara, protestas ante la superioridad é aquí este espectáculo? ¿Sería posible que as! se inculpaciones á muertos y á idos... defraudara nuestra ansiedad? jNo, no! -se Desde las doce y cuarto hasta la una y megrita en Jas minorías- ¡No, no, que no se dia estuvieron hablando acaloradamente del marche! Y el viejecito de la barba de nieve, asunto. que hacía esfuerzos por salir del banco minisSe reanudó ¡a sesión púbüca. Manifestó el terial, se detiene un momento perplejo, asom- Sr. Díaz Agero que, en efecto, el acuerdo rebrado, ante estas furiosas protestas. ¡Cómo! lativo á la subvención fue tomado, pero que la ¿El no se puede marchar al Senado? ¿No es Diputación podía ahora adoptar los acuerdos esto absurdo? ¡Pero, señores- -grita el pre- que juzgara convenientes en beneficio de la sidente de la Cámara; -pero, señores, si ha provincia y ya no tuvo interés el debate. de ir al Senado! ¡Si tenemos que estar en Se mostraron conformes algunos diputados; el Senado! exclaman los ministros. Y el señor el Sr. Cembrano dijo que, a! aprobarse la toMontero Ríos, de pie, con el tricornio en la talidad del presupuesto, debía dejarse en susmano, corrobora con voz suave: Sí, sí; yo penso lo relativo á tal subvención, y así se acordó. Presentadas varTas enmiendas á los diferentes capítulos y negándose en la mayoría de los casos al aumento de gastos el Sr. Beraza, como presidente de la Comisión de Hacienda, se suspendió la sesión hasta hoy á las once. Eran las dos de la tarde. kase imperial autorizando ¡a emisión de k- un empréstito de i 25o millones de francos, se ha firmado el día 26 de! actual. En Francia quedarán colocados 640 millones, E n Alemania, 4) 0 100 millones en los Estados Unidos y otros 100 en Inglaterra. La nueva deuda será un 4 por 100 y se emitirá á 90; producirá, por lo tanto, 4,44 por ioo de interés anual. Será de los cuatro por cientos que más renta den; nuestro Exterior da 4,35, los valores americanos, argentinos y mejicanos, producen 4,25. Aunque Rusia, al pedir dinero, ofrece ventajas que otras naciones no dan, puede suceder que la emisión sea un fracaso. Apenas se supo en los mercados extranjeros que el tipo de emisión era C 0 por JOO, el amiguo 4 por 100 3 ruso empezó á bsjar, llegando á cotizar 89,50. ¿Cómo podrán colocarse en esi s condiciones los 1.25o millones? En mal momento quiere Rusia ped r al ahorro europeo cantidades tan considerables. Las noticias de la agitación revolucionaria e. i todos los ámbitos del enorme Impetio son cada día más alarmantes El dinero no puede menos de recordar que al principio de ¡os disturbios, los comités revolucionarios dec araion que fcí la revolución triunfaba, respetaría las deudas anteriores, pero no reconocería las deudas por emitir. La acogida dispensada por los mercados europeos á ¡as c o n d i c i o n e s del empréstito, constituyen una nueva dificultad, y no de ¡as menos graves para el Gob erno ruso. O tendrá que rebajar el tipo de emisión, en cuyo caso sufriría su crédito gran quebranto, ó tendrá que renunciar á un empréstito que Je es indispensable. La noticia de que el Zar va á otorgar una Constitución y la idea de que ¡a marcha de la revolución puede detenerse ante una nueva orientación política, tranquilizará por ahora Jos ánimos y quizá facilite la emisión; pero e! ahorro no olvidará fácilmente ios peligros pasados, temerá que se reproduzca la alarma y no acudirá ahora s! empréstito con la confianza que tuvo á raíz de ¡a alianza franco- rusa. El domingo por la noche se estrenará en el Español el drama La loca, del Sr. Ruiz Grijalba. El siguiente estreno será el de Manon Lesean! X El sábado, en la Comedia, Mmcr y ciencia, del Sr. Pérez GaSdós. X El Lírico se llamará en lo sucesivo Gran Teatro. Ceferino Falencia le ha tomado por cinco años. A fines de este mes se inaugurará con un drama de linamuno y seguirá con un arreglo de L Aigton, de Rostand, y el último drama de Cano, Maíer dolorosa. DESPUÉS DE LA CRISIS IQasada ¡a primera impresión que produjo la solución de la crisis, más tranquilos los ánimos y después de un descanso beneficioso para el espíritu y el cuerpo, fatigados ambos por las incidencias de una crisis tan laboriosa v de tan largo desarrollo como! a última, con-