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LUNES 3o DE OCTUBRE DE i 9 o5. PAG. 9. EWCJON 4. El general nos manifestó que ei no aceptara arteis alguna en i Cob. erno que se forme y mucho menos se lanzará a la peligrosa aventura de- r lirio, aunque SÍ lo ¡ndiquen, pues tiene i presente lo suced ido al Sr. Villaverde ja ultima vez que estuvo en el Poder. cTodas las facilidades, dijo, que los grupos Dolitícos dan en un principio desaparecen en seguida; no se encuentra cuando es necesario el apoyo ofrecido, y, en una palabra, se hace imposible la vida del Gobierno que se constituye sobre la base dé promesas y benevolencias. Por tales razones y por otras no menos poderosas, terminó el Sr. López Domínguez insistiendo en que no será por ahora presidente del Consejo de ministros. ¿LA SOLUCIÓN? La reserva que el Sr. Montero Ríos observó al salir de Palacio aumentó la expectación en el mundo político. ¿Qué había sucedido entre el Rey y el Presidente dimisionario? La incógnita que se quería despejar con esta pregunta era de las más intrincadas, pero por las referencias que oímos á personas bien informadas, la cuestión se halla plantea da en estos términos: El Sr. Montero Ríos Jió cuenta á D Alfonso de Ja actitud en que aparecen los prohombres de la mayoría, opuestos á entrar en el Gobierno. El Rey ratificó su confianza al Sr. Montero Ríos, encargándole que forme un Gobierno con los elementos de que pueda visponer. Es preciso tener en cuenta que la Corona se encuentra ahora con un doble problema: el político y el viaje al extranjero, viaje que ha de empezar el día 3 de Noviembre, para cuya fecha es preciso que esté constituido un Gobierno y que haya un ministro de Estado que acompañe á D. Alfonso. Claro es que, al encargarse de la presidencia del Consejo algún otro personaje que no fujra el Sr. AÍontero Ríos, tendría tiempo de formar Gobierno, pero no de hacer la remoción de alto personal que se impone en semejantes casos y de prepararse debidamente para presentarse ante las Cortes. Es, por lo tanto, lógico, que continúe el Sr. Montero Ríos al frente del Gobierno. LA REUNIÓN D E PROHOMBRES Según estaba anunciado, esta mañana á las diez se verificó la reunión convocada por el Sr. Montero Ríos de los prohombres del partido liberal, citados desde ayer p o r el Presidente. Reuniéronse Jos Sres. Moreí, Canalejas y Puigcerver. El Sr. Montero dióles cuenta del objeto de ía reunión, que no era otro que e ¡de recabar s u concurso personal para la formación de un Gobierno que había de presentarse á las Cor es mañana mismo. El Sr. Moret, que fue quien primero hizo I siso de h palabra, manifestó al Presidente que, como anteriormente había tenido ocasión de decirle, agradecía vivamente el deseo expresado, peco que, por razones ya conocidas, no aceptaba el cargo que se le ofrecía. Insistió en que había de estar en todo momento á la disposición del Gobierno, cualquiera que éste fuere, y repitió que apoyaría IcaJmente cualquiera solución que determinase un Gabinete presidido por Montero, El Sr. Canalejas habló en el mismo sendo que el S r Moret para significarle su fidhesíón, peto negarle su concurso persona! Por último, el Sr. Puigcerver repitió Jo que lyer dijo a! Sr. Montero Ríos, es decir, que no tenía inconveniente alguno en aceptar una brtera en e ¡Gabinete que aquéi formase. Conviene añadir que ai solicitar el Sr. Mon 10 el concurso de los prohombres del partilo manifestóles Iealmente aue el Gobierno que se proponía formar constitttiríase soire la base de tres Ministerios de antemano concedidos por razones que fácilmente se alcanzan, sabiendo que se trata de las carteras de Hacienda, cuyo ministro quiere Montero sostener á todo trance; Ja de Fomento, que desempeña Romanones y no desea abandonar porque desea dar cima á los trabajos comenzados, y la de Guer. ra. Terminada, pues, la conferencia y envista de ¡negativo resultado de la misma, el Sr. Montero se dirigió á Palacio, donde tuvo á ¡as doce una entrevista con S. M el Rey. M O N T E R O E N PALACIO El Sr. Montero permaneció en Palacio poquísimo rato, el tiempo suficiente para exponer á S. M el fracaso de las gestiones practicadas durante el sábado y domingo cerca de los Sres. Moret y Canalejas. Dióle también cuenta de la conferencia que poco antes había celebrado con los exminístros aludidos en su domicilio, y terminó declinando los poderes. El Rey insistió en que tenía en él depositada su confianza, y le dio amplios poderes para constituir el Gobierno. En vista de ello y de la premura de tiempo, el Presidente salió de Palacio decidido á formar un Ministerio con Jos elementos que formaron el anterior y los que hayan de reemplazar á los ministros que, como el de Marina, Estado y Gracia y Justicia, abandonan definitivamente sus carteras. Así lo dijo el Sr. Montero á la salida del Regio Alcázar, poco después de las doce y cuarto. R E U N I Ó N D E MINISTROS El Sr. Montero Ríos determinó, después de su visita á Palacio, reunir á los ministros dimisionarios á las cuatro de la tarde con objeto de darles cuenta detallada de Ja situación y formar un Gobierno de aquellos individuos que constituyeron el último y no abandonaron definitivamente sus carteras. Aunque, como decimos más arriba, había citado el Sr. Montero á todos los individuos que formaron el anterior Gabinete á las cuatro de la tarde, antes de esta hora hallábanse reunidos en casa del Presidente. Al entrar manifestaron que desconocían el objeto de la reunión á que se Jes citaba, y que nada sabían tampoco de lo que el Sr. Montero proyectaba. Únicamente el conde de Romanones afirmó que podían ser considerados ministros del nuevo Gabinete, sin temor á equivocarse, los Sres. Echegaray, Weyler y García Prieto. En cuanto á él, ya es sabido lo que dijo el primer día de crisis, y por consecuencia tiénesele por ministro de Fomento. Terminó la reunión á las cinco y medía. E! primero que salió fue el Sr. Echegaray, quien manifestó á los periodistas que no podía detenerse por hallarse acatarrado. El Sr. Villanueva tampoco quiso decir nada de Jo ocurrido en la reunión. -Ya les darán á ustedes cuenta- -dijo- -García Prieto, Romanones ó cualquiera de esos. De los informes que pudimos adquirir, se desprende que ¡o ocurrido fue lo siguiente: El Sr. Montero Ríos explicó detalladamente el desarrollo de la crisis: las gestiones para constituir un Gobierno con la cooperación de los jefes de la mayoría y el fracaso de- estos deseos. Expuso la consideración de que la premura que impone el viaje del Rey obliga á formar rápidamente un Gobierno. Pedía para ello la opinión de los ministros. El Sr. Sánchez Román dijo que él ya había expuesto su criterio de que era inoportuna la crisis; pero añadió que una vez planteada ésta, no incumbía i Jos ministros dimisionarios dar una opinión. Entendía él que ia resolución aebía partir únicamente deJ Sr. Montero Ríos, de acuerdo con la Corona. El Sr. Villanueva se manifestó dispuesto á insistir en su dimisión. Por fin, se acordó que el Presidente resolviera Ja cuestión con arreglo á lo que él creyese más beneficioso para el interés de la nación y del partido liberal, quedando para ello todos los ministros á disposición del Sr. Montero Ríos. Y terminó con esto la reunión. F O R M A N D O GOBIERNO El Sr. Montero Ríos continuó en su domi- cilio haciendo los últimos trabajos para formar 1 el Gobierno. Esta noche irá á Palacio, llevando la solución de tan laboriosa crisis. E! nuevo Gobierno jurará mañana. Regreso de Rouvier POR TELEGRArQ p a r í s 3o, ¡t. El Sr. Rouvier, presidente del Consejo, llegó anoche por el sudexpreso, procedente de Lisboa. Declaró á los redactores de Le rígaro, El Echo de París y otros, que se encontraba excesivamente satisfecho de su viaje por España y Portugal. BOLSAS DEL DÍA 3o AL CERKAR ESTA EDICIÓN MADRID Interior, 78,35. Fin próximo, 98,6 AmortizabJe, 98,65. Banco, 424. Francos, 2.8,65. Libras, 3i,33. No se han cotizado Jas acciones de la Tabacalera. El Interior tiene una doble de 3o céntimos; se teme haya mucho papel mañana, último día de liquidación. PARÍS A las dos: Exterior, 92,55, Renta francesa, 93,37. POR TEJ- ECÍAFO ípj 1 viaje de la Zarina. Londres, 29, 8 n. The Observer publica un telegrama de San Peíersburgo, asegurando que á pesar de las negativas que han circulado estos días, la Zarina y el Zarewitch llegarán muy pronto á Copenhague. La Emperatriz viuda, que está todavía en el castillo de Amalienburg, ha formulado deseos de que así sea. X itte dictador. San Peíersburgo, 29, 9 n. El conae Witte va á ser investido de poderes tan am- plios que pueden ser calificados de dictato- ríales. Se le encargará de restablecer el orden por los medios que juzgue más eficaces. El Emperador va á confiarle la dirección de los destinos de la dinastía y del Gobierno. La publicación de esta decisión no es ya más que cuestión de horas. Se ha retrasado sólo para dar á Witte tiempo para escoger los miembros del Gabinete y formular su progra- ma de Gobierno. Sábese que dicho programa entraña el establecimiento de una especie de Constitución con libertad de Prensas, de palabra y de dere- cho de reunión. onsejo trascendental. San Peíersburgo, 29, 9 n. Los ministros han sido convocados repentinamente á Pe- (terhoff, donde pasarán la noche. Espérase que el Zar conceda la Constitución que W itte va á proponerle.