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JK B C. VIERNES iy DE OCTUBRE DE i 9 o5. PAu. 9 MONS 1 EUR LOUBET EN MADRID tambor, cubrió la línea de la alfombra por donde pasó M Loubet. Desde la Plaza de Toros el Presidente y su Este y D Alfonso, acompañados de los Incomitiva se encaminaron á la Embajada france- fantes, revistaron la compañía, yendo el prisa, sftuada en la calle de Olózaga, donde lle- mero descubierto mientras se verificó la revista. garon á las cuatro menos veinte minutos, siendo A las seis y media, y después de haber esrecibidos á los acordes de la Marsellesa. trechado la mano el presidente de la RepúbliActo seguido comenzó la recepción, que es- ca á S. M é Infantes, subió al coche, ponién- 1 tuvo concurridísima, desfilando por los salones dose en marcha el tren inmediatamente. ic la Embajada lo más selecto de la colonia Al partir, la banda volvió á tocar la Marsefrancesa residente en esta corte. llesa, que había sido sustituida por la Marcha La recepción fue muy rápida, porque el Real durante la revista. tiempo era escaso y aún quedaba por cumplir otro número del programa. En la Embajada francesa En el Hospital francés Desde la Embajada, M r Loubet dirigióse á la calle de Claudio Coello, para visitar el Hospital francés. Én esta visita acompañaban al Presidente, Mr. Rouvier y el general Espinosa de- los Monteros. A la puerta del Hospital fueron recibidos por M r Cambon, el personal de la Embajada y el director del establecimiento. El Presidente recorrió las diversas salas y dependencias del Hospital, elogiando las condiciones de higiene y aseo de la benéfica insti- tución. Al despedirse, M r Loubet dejó al director del establecimiento un sobre con un importante donativo. EN LA ASOCIACIÓN DE LA PRENSA C 1 banquete con que la Asociación de la Pren sa de Madrid obsequió ayer á los ilustres periodistas franceses que nos han visitado con motivo del viaje de M r Loubet, fue digno coronamiento de los agasajos tributados á tan estimables compañeros, expresión elocuente de las corrientes de confraternidad que existen, aunque no tengan muchas ocasiones de exteriorizarse, entre cuantos dedican su actividad y su energía toda á la labor de informar al público de cuanto ocurre en el mundo entero. Asistieron como invitados: M r Dansrot, Mad. Du Gast, Eugene Dester, de Gil Blas; M r Pognon, de la Agencia Havas; M r Perreau, de Le Temps; Bourdon, de Le Fígaro; Combe, de Le Journal des Debáis; Bernard, Cuando, después de todas las solemnidades de la Presse Associée; Flandion, de La Lanlery fiestas reseñadas, llegó M r Loubet al Pala- ne; Flaviens, de Le Monde Jllustré; Causse, cio de la plaza de Oriente, eran las cinco de Hutin, de L Echo de París; Sarraut, de La la tarde. Cambió de traje, é invitado por Su Depeche deToulousée; Presser, del Círculo Francés; M r Gaussorgues, Scot, de La JllustraMajestad la Reina, pasó con su hijo, M r Paul tion; Richard, de Le Petit Parisién, y madame Loubet, al comedor rojo, donde se sirvió un té íntimo, al que asistieron, además de aqué- Delaunay. llos, la familia Real y la servidumbre palatina. Los demás comensales eran los Sres. EcheM r Loubet, al despedirse de las augustas garay. García Prieto y Mellado, D. José Orpersonas, manifestó la gratitud que sentía por tega Munilla, D Leopoldo Romeo, D. Adelos agasajos recibidos y por la cariñosísima lardo Fernández Arias, D. José del Perojo, cogida que le ha hecho el pueblo madrileño. D Luis Moróte, D. Carlos Fernández Shaw, D Francisco Alcántara, señor marqués de Valdeiglesias, D. Javier Botegón, D. Enrique Gran concurrencia presenció en todo el tra- Gómez Carrillo, D Tesifonte Gallego, don yecto el paso de la regia comitiva al dirigirse Martín Lorenzo Coria, D Clodoaldo Piñal, D. Eduardo Gómez Vaquero y D Torcuato M r Loubet á la estación del Mediodía para Luca de Tena. marchar á Lisboa. Ocupaba una de las presidencias el señor A las cuatro de la tarde comenzaron á ocuMoya, como presidente de la Asociación, tepar los sitios que tenían designados las tropas niendo á su derecha al ministro de Instrucción que habían de cubrir la carrera. A las seis menos cuarto salió de Palacio el pública, Si Mellado, y á su izquierda al de Presidente con S. M el Rey, en un carruaje Gobernación, Sr. García Prieto. iescubierto. Frente al Sr. Moya sentóse el ministro de Hacienda, Sr. Echegaray, entre el represenEn la plaza de Oriente, calle Mayor, Puerta del Sol, Carrera de San Jerónimo y paseo tante del Gil Blas, Sr. Destez, y el director de leí Botánico, la multitud ha tributado al presi- La Correspondencia de España, Sr. Romeo. dente de la República francesa una cariñosa La banda de música del Ayuntamiento de despedida. Barcelona, bajo la dirección del notable maesEl pórtico del Congreso se hallaba ocupa- tro Sr. Sadurní, amenizó el acto con escogidas piezas de su extenso repertorio, interpretando do por numerosos diputados y senadores. Al pasar el carruaje donde iban el Rey y también á la hera de los brindis la Marsellesa y la Marcha Rea! Loubet, les tributaron una entusiasta ovación. Los brindis fueron todos elocuentísimos y acogidos con las más expresivas manifestaciones de entusiasmo. D. Miguel Moya, con fePoco después de las seis llegó á la estación del Mediodía M r Loubet, acompañado de licísima frase, habló de la unión éYitre Francia S. M el Rey, de los infantes D Carlos y don y España y la Prensa de ambos países, y terminó diciendo: Fernando, de los príncipes D. Raniero y don Felipe y de M r Rouvier, seguidos del escua Cuando Dios quiere iluminar al mundo con drón de la Escolta Real. el fuego de una idea- -ha dicho uno de vuesEn la estación esperaban á la comitiva todos tros poetas más ilustres, -enciende la llama os ministros, á excepción del de Marina. en el cerebro de un francés. Y yo digo por A los acordes de la Marsellesa entró la co- eso que la unión de los periodistas franceses y mitiva en el andén, donde hacía la guardia de de los periodistas españoles será bienhechora y honor una compañía del regimiento de Astu- será eterna, porque necesitamos de vuestra luz rias, con bandera y música. para disipar muchas obscuridades, muchas neUna sección de Alabarderos, con pífano v gruras, muchos errores, v porque los españo- En Palacio A la estación les somos agradecidos... Por Francia! ¡Por la Prensa francesa! El redactor del Gil Blas, M r Destez, fue también muy elogiado. Yo amo á la multitud- -decía M r Destez, la busco y procuro adivinar sus sentimientos. En estas manifestaciones del pueblo de Madrid he visto sólo pruebas de cariño y simpatía, que me han llegado al alma. Brindo por la Prensa y por el pueblo de Madrid. M r Routier, á quien España debe tantas pruebas de sincero afecto, tuvo la galantería de hablar en castellano, muy correctamente, pronunciando frases inspiradas en un vivo amor á la nación española. En Madrid- -añadió M r Routier- -yo no me considero como extranjero. Creo estar entre hermanos. Pertenezco á la familia de la literatura, del periodismo, de las artes, que es la gran familia de la humanidad. Vosotros, pe- riodistas españoles, al recibir ahora á vuestros hermanos de Francia, hacéis obra humanitaria trabajando por la unión fraternal con Francia, como haréis mañana con Portugal y con Italia, pueblos también de nuestra raza latina. El Sr. García Prieto levantó su copa en honor de los representantes de España y Francia. Brindó por ellos, por la Prensa de todo el mundo y por la francesa en especial, agradeciendo la invitación de la Asociación. En francés se expresó el Sr. De Queiroz, haciendo votos por la prosperidad de Francia, Portugal y España, y asociando, muy oportunaments, el nombre de Italia á estas fiestas familiares de la gran raza latina. Trazó un paralelo entre las glorias literarias de Francia y las de España, que terminó con un caluroso elogio de! Sr. Echegaray y de su teatro. Habló el ministro de Instrucción pública de su proyecto de fundar una Escuela de lengua española en París, diciendo que así como hay un Walhala para los héroes germanos, debe haber en París una Escuela para los que admiran el genio de Cervantes. Puso fin á los brindis el Sr. Echegaray, que dijo, en francés, frases sentidísimas é inspiradas como suyas. Tributó un homenaje de admiración y de cariño á los grandes matemáticos franceses, sus maestros; encareció la conveniencia de la más estrecha unión entre Francia y España, en nombre del Progreso, de la Paz y del Trabajo, y brindó, con frases muy elocuentes, por el porvenir de Francia, de España y de toda la raza latina. Tempestades de aplausos estruendosos interrumpieron repetidas veces al insigne Eche garay. FUNCIÓN DE GALA EN APOLO Q e celebró aneche en el precioso teatro de la calle de Alcalá la función organizada pop el Comité franco- español. La sala se había adornado con flores natura- les, de las que se hizo un verdadero derroche en artísticos medallones y guirnaldas. La concurrencia era distinguidísima y entre ella figuraban muchas damas de la colonia francesa y casi todos los comisionados del Ayuntamiento de París y de las corporaciones industriales y comerciales. El teatro ofrecía, pues, un golpe de vista deslumbrador. El palco principal del centro le ocuparon S. M eí Rey, el príncipe de Baviera y los infantes D. Felipe y D. Raniero de Borbón. Certamen nacional, que figuraba en segundo término, dio origen á una nueva manifestación ¡Adiós,