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A B C. JUEVES 26 DE OCTUBRE DE J 1905. PAG. 12 condesas de Almodóvar, Sástago, Albay; baronesa del Sacro Lirio; Echagüe, Luca de Tena, Huguet, Sain- Aubín, Sanchiz, Castell, Carrasco, Heredia, Calheiros, Liñán, Baquera, Bermúdez de Castro, García San Miguel, Uhagón, De Federico, González López, Bermejillo, Javat, Hurtado de Amézaga, Ojeda, Suárez Inclán, López Mora, Battistini, García del Busto, LaCierva, Moreno Carbonero, Bermúdez de Castro, Ochando. Durante la representación conversaron frecuentemente S. M la. Reina y M r Loubet, celebrando en ocasiones con risas ias cosas que Baldelli, como siempre, hace hacer al Don Bartolo de! Barbero. Terminaba el segundo acto y cantábase el sexteto cuando un murmullo general se produjo en ía sala, lina dama muy bella, arrogante, elegantísima, avanzó por el callejón central de ias butacas, precedida por un acomodador, que Ja indicó el asiento que debía ocupar en la fila ictava. No pasó inadvertido aquel rumor á la familia Real. La Reina se inclinó un poco sobre e! antepecho, se caló los impertinentes y habló al oído á Loubet, que también se inclinó para mirar á la dama que entraba. ¿Quién será esa señora? -debió decir doña María Cristina. -Es mi intrépida compatriota Mad. Du Gast- -contestaría el Presidente. El revuelo de curiosidad y el murmuHo de admiración se extinguieron. En la escena, tal como iban Jas cosas, debieron agradecerlos. -En aquel instante se relevaba también ¡a pareja del alabarderos que daba guardia en la boca del escenario. De E! harbero de Sevilla nada hemos de de ir. La etiqueta impidió aplaudir á artistas tan queridos como la Pacini, como Battistini, como Baldelli, y á cantantes tan discretos como Constantino y tan apreciables como Luppi. En cambio impidió también censurar deficiencias de conjunto. La función de gala del teatro Real ha sido, como decimos al principio, uno de los números más brillantes del programa de festejos en honor de Loubet, y de él pueden estar orgullusos sus organizadores. Los que la presenciaron conservarán su recuerdo como el de un cuento de hadas llevado á la realidad. Wagner. Marcha húngara de La dammaíion de Fausí, Berlioz. La banda interpretó muy bien todas las obras y oyó nutridos aplausos de la concuriencia que llenaba los dos salones municipales. La banda municipal, con su director, marchará á Barcelona el sábado próximo. Después del concierto se sirvió u delicado refresco á las señoras en uno de ¡os despachos municipales habilitados al efecto. La fiesta concluyó cerca de las ocho. La banda del Hospicio toca. la Marsellesa y la Marcha Real. El público prorrumpe en ¡vivas! al Rey, á Loubet, á la Reina y á los novios. El entusiasmo es indescriptible; de todas partes saludan al Presidente agitando pañuelos y sombreros, y la ovación dura algunos minutos. La Plaza está completamente llena. Al salir las cuadrillas repítense las demostraciones de entusiasmo y alegría. LOS REJONEADORES Primer toro. Cocinero, berrendo en colorao joven, con pitones y ¡manso! Morgado clava el primer rejón en lo alto (Palmas. Repite, después de largo rato, con otro bueno. Macedo al clavar se ve en peligro, haciendo el quite el Quino. El toro, buey. Salen los mansos y al corral. ¡Ya era hora Segundo, fflancheguito, castaño, más chico y con menos pitones que el anterior, y tan man so, eso sí. Los dos toros bueyes, y los dos caballeros poco decididos, por lo que se hace la suerte pesadísima. Tras grandes apuros, Macedo pone un rejoncillo bajo. Morgado uno superior (ovación) y el usía manda retirar al novillo, y entramos en la LIDIA ORDINARIA Primero, Cucharero, sardinero, grande, gordo, con buenas defensas, bastóte y ¡otro buey! Quino da unos lances valientísimo (ovación) Acosándole se consigue pincharle dos veces, siendo condenado á fuego por manso. Garroche y Zurdo clavan tres pares de las calientes, y Quiniio, después de saludar al edil, brinda á M r Loubet. Gran ovación y ¡vivas! al Presidente de la República franeesa. Joaquín torea tranquilo y confiado. El toro, imposible. Quino entra para una baja. Bien, si señor, pues el buey fio merecía otra cosa. Palmas y regalos del Presidente. M r Loubet obsequia á los caballeros portugueses. Segundo. Melonero: negro, bragao, chico y feo. ¡Qué vergüenza, Sr. Miembro! ¡Para esta corrida venirse con ocho bueyes! El cuarto buey de Castellones toma cuatro varas, y se cambia de suerte. Bazán y Rlanquito le cuelgan cuatro pares, dos de Blanco superiores, y uno, el primero, de sorpresa, quedando las banderas francesas y españolas. Algabeño brinda á Loubet. Torea poco, para una gran estocada. Ovación y regalo. Tercero. Perliia, negro, bragao y chico. Bomba da el quiebro de rodillas. (Palmas. El becerrete es más voluntarioso que sus hermanos, tomando cuatro varas por tres caí das y un penco para el arrastre, Bombita juguetea con el toro, para poner dos pares viguiarcillos. (Palmas. Jlniolin cierra el tercio con otro peor. ¡Bien, hombre! Ricardo brinda á Loubet. Empieza toreando cerca, y al dar un pase le alcanza el bueyancón, tocándole en una pierna. Cuando iguala, entra con un pinchazo. Más pases, y al entrar se arranca el toro, librándose Ricardo con habilidad. El toro se va poniendo cada vez peor y el niño de Tomares vuelve á entrar con una caída y atravesada. ¡Vaya por Dios, hombre! Coge otro estoque y descabe- Sla á la primera. Regalo de Loubet, palmas y pitos. Cuarto. Castañero, negro, bragao. M r Loubet, Don Alfonso y la regia comitiva salen de la Plaza en meeio de una delirante ovación y á los gritos de ¡Viva Francia! y tYiva España! También son despedidos con DE LA BOLSA jpspléndidamente tapizada adornada con preciosas guirnaldas de flores artificiales entrelazadas entre las columnatas de las galerías, la magnífica nave del Palacio de la Bolsa presentaba hermoso aspecto. Las mesas cubrían por completo ei extenso hemiciclo. En la mesa de honor, que ocupaba uno de los costados del salón, estaban reservados los puestos del Sr. Canalejas, presidente del Comité de fiestas franco españolas, y del conde de Romanones. Se excusaron ambos, el primero por estar enfermo, y el segundo por sus muchas ocupaciones. A última hora, cuando estaba á punto de terminar el banquete, se presentó el conde de Romanones y estuvo hablando con alguno de los representantes del alto comercio parisién. En la mesa presidencial ocupaban puestos D. Constantino Rodríguez, presidente del Círculo de la Unión Mercantil; D. Sebastián Maltrana, presidente de la Cámara de Comercio de Madrid; el senador Mr. Lourties; los presidentes de la Corporaciones francesas, señores Lesieur, Derode, Henon, Desoyers, Mazuret, Poulain. Desgranges Gaulard; y los Sres. Parages y Ges, presidentes de las Cámaras francesas de Comercio de Madrid y Barcelona respectivamente. También estaban colocados en esa misma mesa el alcalde de Madrid, Sr. Vincenti; el de Barcelona, Sr. Bosch y Alsina; M r Brousse, alcalde de París. M r Mascaraud, presidente del Comité republicano del Comercio de París; los Sres. Muzet, Altuna, Santos Laza, Henon y los Sres. Calzado, Gabriel Fermé y Luis Delatte, del Comité déla Unión franco- española de París. Citaremos también entre los concurrentes á los Sres. Muniesa, Ruiz de Velasco, Fernando Fe, marqués de Camarines, Prats, Venancio Vázquez, y no daremos más nombres porque la lista sería interminable. Asistieron los concejales de París que han venido con motivo de! viaje de Mr. Loubet, la mayoría de los concejales de Madrid y más de doscientos representantes de Cámaras de Comercio francesas y españolas. Cuando llegó el momento de los brindis, era la una y media. El Sr. D. Contantino Rodríguez se levantó para decir que se suspendían los discursos en vista de la hora, para que los concurrentes no perdieran nada de la corrida de toros. Los brindis que debieron pronunciarse hoy, se pronunciarán mañana en El Escorial. Con motivo del banquete, no ha habido hoy mercado bursátil. DEL GOBIERNO Por encargo del Sr. Montero Ríos ha sido enviado desde la Presidencia al ministerio de la Guerra e! magnífico tapiz de Goya representando ía vendimia, que el Gobierno de España regala ai presidente del Gobierno de Francia, M r Rouvier, como recuerdo de su grata visita á España. El referido tapiz ha sido adornado con un artístico marco de caoba y cubierto con un cristal délas dimensiones del mismo. En el fondo del marco ha sido adherida una placa de oro y esmalte en que se lee la siguiente inscripción: El Gobierno de S. M el Rey de España D. Alfonso X 1 JI, á S. E. Mauricio Rouvier, presidente del Consejo de ministros y ministro de Negocios extranjeros de la República francesa. -Octubre, 1905. FIESTA EN EL Ayer tarde á las cinco se celebró en el salón del Ayuntamiento un concierto por la renombrada banda municipal de Barcelona, dirigida por el maestro D. Celestino Sadurní. El programa era el siguiente: Primera pavíe. Gavoíte baile! Saint Saens. Jíllegro de la Sinfonía Hervía, Beethoven. Segunda parte. Walkyria, gran fantasía, CORRIDA EXTRAORDINARIA EN HONOR DE MR. LOUBET A las dos y diez minutos hacen su aparición en el palco regio D. Alfonso, M r Loubet, la Reina, las infantas Doña Isabel, Eulalia y Teresa, el príncipe D. Carlos y el infante don Fernando.