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A B C SÁBADO 21 DE OCTUBRE DE J 9 O 5 PAG. 8 DECLARACIONES DE MONTERO RÍOS POR TELÉGRAFO arís, 20, 8 m. El corresponsal de Le Matin en Madrid ha celebrado una interviú on el presidente del Consejo Sr. Montero Ríos acerca de la cuestión de Marruecos, hoy más que nunca de universal interés, por la proximidad de la celebración de la Conferencia de Algeciras, y por el conflicto á que ha dado lugar la captura de los oficiales ingleses apresados por el moro Valiente. El Sr. Montero Ríos dijo al corresponsal: Creo que el Sultán, defiriendo á los deseos, hoy idénticos, de Francia y Alemania, convocará la Conferencia y ésta podrá hacer obra útil reuniendo en unanimidad de votos á los plenipotenciarios sobre importantes cuestiones. ¿Quién, pues, podrá poner obstáculos á la conciliación é inteligencia definitiva de las Potencias? Alemania está hoy de acuerdo con Francia y ha recibido de la diplomacia francesa, más conciliadora ya, la satisfacción que solicitaba. Alemania os prodiga señales indiscutibles de su deseo de llegar á buena inteligencia y amistad. S ¡la Conferencia proclama desde el comienzo de sus trabajos el principio de puerta abierta á cuyo reconocimiento, además, no se oponen ni el convenio franco- inglés ni el acuerdo franco- español, es muy probable que las malas inteligencias desaparezcan fácilmente y que se pueda tomar acuerdos útiles, sin que los trabajos de los plenipotenciarios corran riesgo de ser dificultados por el malquerer de ninguna Potencia. ¿Por qué suponer que Alemania, despreciando sus intereses, ha de tener el proposito de perpetuar el estado de hostilidad latente? ¿Tendrí ya razón de ser tal actitud? Ya sabéis que en la cuestión marroquí existían realmente dos litigios de naturaleza distinta; el primero era mucho más grave que el otro, porque interesaba al porvenir de la política general de Francia y de Alemania. Este litigio está hoy, afortunadamente, arreglado. El segundo, menos agudo, refiérese á los asuntos marroquíes propiamente dichos y parece que debe ser fácilmente resuelto por la Conferencia. nEsto me lleva á precisar la actitud que los acontecimientos actuales imponen á España. Bueno es que se sepa en Francia que si todas nuestras tradiciones y todas nuestras simpatías nos llevan á desear vivamente la amistad cordial con Francia, estimamos que es nuestro deber y nuestro interés tener con Alemania relaciones no sólo corteses, sino amistosas. En otros términos: persuadidos de que la verdadera cuestión de Marruecos será lo único de que se hablará en la Conferencia, nosotros observaremos allí estrictamente nuestras obligaciones respecto á Francia con tanta más cordialidad cuanto que una vez más España y Francia tienen estrechamente unidos sus intereses en Marruecos. P las lluvias y nieves que tuvimos sin cesar desde los alrededores de París, subimos a 2.000 metros, procurando franquear las nubes que nos molestaban; pero sólo tuvimos luna clara durante un cuarto de hora á la altura de 2.400 metros. Esperábamos tener á las cinco de la mañana un sol vivificante que nos permitiese prolongar nuestro viaje de bohemios. A nuestros pies se desarrollaba un paisaje imponderable; pero mientras esperábamos la salida del sol se produjo tal nevada que nos obligó á arrojar todo el lastre y todos os víveres. Sin embargo, tuvimos necesidad de descender á toda velocidad. Herrera y yo estábamos resignados á todas las eventualidades. El Cierzo hace fácilmente i3o kilómetros por hora. Con dos horas más de viaje habríamos ganado á Faure, descendiendo más lejos. Desde las seis de la mañana maicbamos con una velocidad vertiginosa y casi rasando el suelo, siéndonos necesario echar el ancla sin demora. El ancla arrancó el techo de una caseta en el momento en que abríamos la válvula de salvamento. E 1 globo dio un salto terrible de un kilómetro de longitud. Cuando esperábamos que se detendría en el cruce de dos carreteras, fue á estrellarse contra un árbol, el único que había en aquellos parajes. EI choque fue tan fuerte, que una rama atravesó la barquilla y otras destrozaron el globo y la red. Fué necesario derribar el árbol para desprender el globo, del cual sólo pudimos re coger pedazos que únicamente podremos utilizar si acaso en la reconstrucción del Cierzo. D E POTO M ASESIÓN, Con las soicmnid- des de rúbrica tomó ayer posesión de su cargo el nuevo magistrado de la Sala de lo civil del Tribunal Supremo don Eduardo Echevarría. El acto se verificó en la Sala del Pleno. UN PASANTE AYUNTAMIENTO Ayer celebró sesión el Ayuntamiento bajo la presidencia del alcalde. De entre los asuntos puestos en el orden del día fue retirado, á petición del Sr. Catalina, un dictamen de la Comisión de Hacienda proponiendo la emisión de una nueva serie de obligaciones del 4 por 100 porcapital de 6.400.000 pesetas para consolidar los créditos de resultas y pago de las deudas á la Diputación provincial. Quedó aprobada la permuta de terrenos con la casa ducal de Alba para regularizar las calles de la Princesa y Mártires de Alcalá, y después el Sr. Catalina denunció el hecho de haber en varios solares del Ayuntamiento industrias establecidas que no pagan el correspondiente arbitrio municipal. El alcalde prometió informarse de ello y proceder en justicia para defender los intereses municipales. El Sr. Fischer propuso que para conmemorar la visita de M r Loubet se establecieran tres lactancias gratuitas para niños pobres, costeadas por el Ayuntamiento. Fue aceptada en principio la proposición, y se acordó que pasara á informe de la Comisión correspondiente. Y se levantó la sesión. TRIBUNALES C ENTENC 1 A Hace pocos días referimos CURIOSA esta misma sección el caso, no muy frecuente por fortuna, de que en una Sala de lo criminal se conformasen dos letrados, cuyos no quisimos publicar por razones que fácilmente se adivinan, con las penas que para sus respectivos patrocinados solicitaba el representante de la ley. No lo dijimos entonces, pero sí conviene hacerlo ahora saber, que de los dos procesados, uno especialmente tenía defensa, y defensa que, de haberse intentado, hubiera sido coronada por el éxito, pues lo sucedido en la sentencia as! permite asegurarlo. Lejos de ello, el letrado en cuestión se conformó con la petición fiscal, consistente nada menos que en cuatro años de presidio correccional para el autor de un delito calificado de hurto con la cualificativa de doble reincidencia. Pero, afortunadamente, tenía que pasar la causa á poder de los dignos magistrados de la Sala segunda para la sentencia procedente y aquellos que á su inteligencia, claro criterio y rectitud de juicio suman un gran amor á la justicia, no fallaron con arreglo á lo que defensa y acusación habían solicitado en el acto del juicio, sino á lo que su conciencia de una parte, y de otra la ley imperiosamente les aconsejaban. Y en vez de considerar al procesado autor de un hurto, lo han condenado como autor de una estafa; y en vez de imponerle cuatro años de presidio como deseaban el letrado y el fiscal, le imponen uno y un día. No han menester nunca aplausos los jueces y magistrados españoles; pero conviene que estos ejemplos de acendrado cariño á la justicia y rectitud de conciencia se conozcan en todas partes. p O N T R A UN Ante el Tribunal de De S E R E N O recho de la Sala primera se vio ayer una causa seguida contra el sereno Manuel Alvarez. El defensor D. José Monsalve solicitó en un brillante informe la absolución del sereno. LOUBET EN MADRID p 1 reparto de billetes. El ministro de Instrucción pública, con quien hablamos ayer mañana, nos manifestó que desde hace dos días llegan sin cesar al ministerio peticiones de billetes para la funciones que han de celebrarse con motivo del viaje de M r Loubet, sin tener en cuenta que el señor Mellado nada tiene que ver en tal reparto, pues para esto se nombró una comisión, cuyos individuos son ya conocidos, por haber publicado sus nombres los periódicos. Cuando designé los que habían de formar tal comisión- -añadió el ministro, -dije que dejaba en absoluto de intervenir en el reparto de localidades; pero ha sido inútil esta advertencia, pues desde el miércoles he recibido más de 3.ooo cartas con la misma petición. Esto me tiene tan contrariado, que es muy fácil que hoy mismo, después de la salida del Consejo, emprenda un viaje de dos ó tres días para evitarme tal cúmulo de compromisos. Díjonos también el ministro que para sustituir al Sr. Moya en el cargo que dentio de la repetida comisión se le había concedido, y que por sus muchos quehaceres no ha podido aceptar, se había nombrado al Sr. Ortega Munilla. 1 os alumnos militares. Con motivo del viaje de M r Loubet llegarán á Madrid el domingo algunos alumnos de todas las Academias militares. A este fin trató ayer el general Weyler de buscarles alojamiento, pero como esto resultaba realmente difícil por la escasez de edificios que reúnan las condiciones necesarias para que aquéllos se instalen decorosamente, se consultó al ministro de Instrucción pública, el cual ofreció las dependencias de su departamento, de acuerdo con el señor conde de Romanones. En vista de ello, el general Orozco visitó por la mañana el citado Centro ministerial y convino con el Sr. Mellado en que los cadetes se instalen allí. Aprovechando, pues, la circunstancia de que no hay oficinas, se pondrán las camas ne- VJAJ. E POR LOS AIRES p a r í s 20, 1 m. El conocido aristócrata madrileño Sr. Fernández Duro, que ha ganado el segundo premio en la carrera de globos del Aéreo Club de París, relata así las impresiones de su viaje: El teniente Herrero y yo entramos en la barquilla á las cuatro y media de la tarde, poco después que Faure, que ganó el primer premio por solo 200 metros de ventaja, pero nosotros viajábamos algo más hacia el Norte que él. Envidiamos su suerte y aseguramos nuestro globo Cierzo, que tomaba la dirección de la Europa Central. Durante la noche distinguimos bien Reims, y luego las cimas de los Vosgos. A pesar de