Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C; V I E R N E S i 3 D E O C T U B R E D E I Q O 5 P A G 6 definitivamente como el tratado d e P a r í s! E n el pleito marroquí ya n o se habla d e E s p a ñ a Las primeras tentativas para resucitar á M e c o han d a d o grandes r e sultados, como se v e Decididamente, el S r M o n t e r o Ríos no tiene buena mano para sacar pollos... ¡Ayl Esto era d e esperar. T e M o n t e r o R í o s á G o r k i El IQeinesTheater nos ofreció noches pasadas la 2.5oo representación del famoso drama del escritor ruso. Asilo de Troche. E s el l leines- Theater uno d e los más lindos y aristocráticos coliseos d e Berlín, y no p o déis figuraros el efecto que produce ver aquella sala diminuta resplandecer d e luces y pedrería, y dirigir luego la vista al escenario donde desfilan e n procesión interminable todas las miserias d e los bajos fondos d e las grandes ciudades rusas. N o nuestro público no toleraría cosa parecida. Encontraría la obra descarnada, inhumana, repugnante y apartaría con horror la vista d e la escena, no queriendo creer en la realidad d e aquellos dolores, d e aquellas infamias, d e aquellas monsLA FÁBRICA D E CUEROS CHAROLADOS D E D, F E D E R I C O D E L R I E U truosidades. Koí. Á B, C DEL INCENDIO DE ANTEANOCHE Nuestro público se escandalizaría, y en máticos extranjeros, que él arreglaría bien un teatro tan elegante; tan distinguido, este asunto... ¡Ya lo creo que lo ha arre- de tan selecta concurrencia, querría ver glado bien! Bien y definitivamente: ¡tan obras limpiias, con actores q u e se vistan fi f f 0 M A D R I D ESTADO E N Q U E H A Q U E D A D O DESPUÉS CRÓNICA DE ALEMANIA Tüeftin, Octubre. A S E M A N A T r e s han sido los acontecimientos de la semana: las d e claraciones del príncipe Bülow, la solemnidad en el leines- Thealer en honor d e M á x i m o Gorki con motivo d e la 2.5oo representación d e Nachtasye, y el estreno en el Lessing- Theater d e la nueva producción d e Sudermann Piedra entre piedras. El requerimiento d e Bülov á la amistad francesa, es una nueva prueba de la pérfida manera d e obrar d e la diplomacia prusiana; pero, sin embargo, en las manifestaciones del canciller hay más d e un motivo d e satisfacción para Francia. Para España, en cambio, no hay nada, ni siquiera la mención más insignificante. A n tes la Prensa alemana en sus comentarios tenía alguna vez en cuenta los sagrados intereses españoles en África la situación privilegiada d e España en M a r r u e cos A h o r a convenidos los términos del arreglo entre arrieros, los pobres burros de reata sufren los palos. D e vez en cuando suele aparecer en un periódico oficioso un suelto b r e v e brevísimo, donde se dice sobre poco más ó menos: La P r e n sa d e M a d r i d consagra largos articules á la cuestión d e M a r r u e c o s mostrando el temor d e que en el arreglo concertado entre Alemania y Francia sea España la que pague los vidrios rotos. Y después de este suelto, ni un comentario, ni una frase amable, ni la más leve esperanza, ni siquiera la cortesía d e decir que esos t e m o res son infundados... ¡N a d a! Se da p o r sentado que el temor d e la Prensa española es cosa cierta, cosa que se confirm a r á N o se toman siquiera el trabajo d e dorarnos la pildora. Al través d e las declaraciones d e B ü low adviértese el más ofensivo desdén hacia España. ¡A h! Bien decía el señor M o n t e r o Ríos cuando conferen iaba este verano en San Sebastián con ios diplo- I fu. t -51 flS. nwmm H E R M A N N S U D E R M A N N CELEBRE A U T O R D R A M Á T I C O A L E M Á N ji iir llia iii iii El ni I T i l